El veto del PSC a la CUP acerca a Albiol a la alcaldía de Badalona

El popular podría recuperar la vara al ser la fuerza más votada y no haber mayoría alternativa

El popular podría recuperar la vara al ser la fuerza más votada y no haber mayoría alternativa

Xavier García Albiol cosechó una amplia victoria en Badalona en las elecciones municipales del 26 de mayo, pero se quedó de nuevo a las puertas de la mayoría absoluta, circunstancia que en 2015 le costó la alcaldía. Si bien, el contexto ahora es distinto y mucho más propicio para que Albiol, que además ha reforzado su legitimidad tras mejorar los resultados, recupere la vara de mando: aunque el PSC no esté dispuesto a facilitarle la alcaldía, presionado por el contexto nacional, tampoco se puede permitir entregar de nuevo el ayuntamiento al independentismo –un escenario que tampoco se contempla–.

La falta de acuerdo de la oposición, por tanto, allana el camino para Albiol, que, al ser la lista más votada y no configurarse ninguna mayoría absoluta alternativa, se convertiría en el alcalde. El consistorio está formado por 27 concejales: el líder del PP obtuvo 11 –se quedó a tres de la mayoría absoluta–, mientras que la coalición de Guanyem Badalona (CUP) y ERC cosechó siete y el PSC seis. Los «comunes» se quedaron en dos ediles y JxCat en uno.

Para no tener que escoger entre el PP o la CUP, el candidato del PSC, Àlex Pastor, ha optado por postularse para ser alcalde. Sin embargo, sus posibilidades de éxito son mínimas, ya que debería de contar con el apoyo de la CUP y ERC o el PP. Los populares rechazan prestarle sus votos mientras que las relaciones con la CUP están muy dañadas después de que Pastor impulsara hace un año una moción de censura para desbancar a la alcaldesa, Dolors Sabater. La iniciativa, que se produjo cuando los socialistas catalanes solo disponían de tres concejales, salió adelante gracias al respaldo del PP. Pastor ha mantenido ya encuentros con todas las fuerzas políticas, a excepción del PP –con quien sí ha mantenido conversaciones–, para recabar sus apoyos.

A pesar de que el planteamiento de Pastor tiene remotas posibilidades de fructificar y eso entregaría la alcaldía a Albiol –a diferencia de 2015–, al candidato popular no le basta y es muy crítico con los movimientos del PSC. Reprocha la maniobra de los socialistas, que han quedado como tercera fuerza, porque supondría acabar depositando la gobernabilidad de Badalona en manos del independentismo radical. «Veo difícil que puedan justificar que gobiernan con la CUP cuando el PSOE en Madrid no quiere depender de ERC», afirmó ayer el líder popular. En este sentido y aunque los socialistas catalanes han dado autonomía a sus candidatos de cada municipio para fraguar sus pactos, lo cierto es que un acuerdo de estas características en una ciudad con tanta proyección como Badalona podría lastrarlos, ahora que están tratando de marcar distancias con el independentismo, con Barcelona como principal muestra de ello, y cuando han empezado a recuperar el terreno perdido electoralmente.

Donde el PP alberga menos posibilidades es en Castelldefels, ciudad en la que también venció y mejoró los resultados –logró ocho concejales de los 25 que hay en el Ayuntamiento–. Allí el PSC ha quedado como segunda fuerza (6 ediles) y le bastaría con recibir el apoyo de Movem –coalición que incluye a los «comunes»– (4) y de ERC (4) para formar una mayoría alternativa. Finalmente, donde sí gobernará el PP será en Pontons –ha obtenido la mayoría absoluta– y podría hacerlo en Gimenells, donde también ganó.