En busca del éxito de cualquier manera

La dramaturga uruguaya Denise Despeyroux estrena en el Festival Grec su nueva tragicomedia “Canción para volver a casa”

T de Teatre en acción en la obra
T de Teatre en acción en la obra

La dramaturga uruguaya Denise Despeyroux estrena en el Festival Grec su nueva tragicomedia “Canción para volver a casa”

Si alguien pretende esconderse, no hay un sitio mejor que otra persona. Ni cuevas, ni subterráneos, ni áticos, ni arcones, si alguien no quiere que le vean, lo mejor es hacer creer a todo el mundo de que eres otra persona. Entonces uno no se esconde, simplemente se convierte en invisible y ese poder es maravilloso. Esto es lo que sucede en “Cançò per tornar a casa”, la nueva obra de la genial e imprevisible Denise Despeyroux. La Sala Beckett barcelonesa, dentro del Festival Grec, acoge el estreno de una de esas obras que parecen dibujar como pocas la bipolaridad del mundo contemporáneo. Hasta el 28 de julio, se ofrecerá esta ácida comedia con paralelismos a las comedias de enredos del teatro del Siglo de Oro protagonizada por las T de Teatre, grupo con más de 25 años de trayectoria que se ha convertido en toda una institución en Cataluña.

La dramaturga uruguaya se ha convertido en poco tiempo en una de esas voces capaces de dibujar con poco trazos el convulso devenir de las sociedades occidentales. Aquí habla de temas que van de la identidad a la necesidad de notoriedad o la incapacidad de valorar la experiencia sino es a partir del ojo de los demás. Y lo hace de forma tan sutil que ni te das cuenta que en realidad, detrás del ji ji ja ja, hay una tremenda sacudida a tu conciencia. El argumento es “complejo”, reconoce la dramaturga uruguaya, residente en Barcelona, perp te entra en vena. Tres viejas actrices rememoran sus años de gloria, cuando bajo el brazo de un genial dramaturgo, consiguieron un éxito de aquellos que copan todas las portadas. El autor desapareció poco después y ellas fueron poco a poco cayendo en el olvido. Y eso no es algo que guste a las actrices. Cuando aparezca un misterioso hombre en el bar donde suelen encontrarse y se empeñen en creer que es el famoso y esquivo dramaturgo, todo irá creciendo en un caos creciente de imprevisibles proporciones. Le insistirán para que les escriba otro éixto, pero ¿será capaz? Porque ese hombre no es el dramaturgo, es un hipnotista huído de la justicia que verá en el entusiasmo de estas tres actrices en su billete de entrada a una vida mejor. Los engaños y equívocos se lanzarán como una batalla de bolas de nieve hasta su apoteósico final. “Son cinco personajes con personalidades muy desequilibradas, donde el drama se completa con pinceladas de humor para dar pie a la desorganización emocional”, señala Despeyroux.

La puesta en escena se olvida del teatro a la italiana y se organiza mezclada con el público, que se convierten en comensales del mismo bar restaurante donde sucede la acción. Con la proximidad se gana en nervio y el público sufre por el destino de los personajes como afectados por una especie de vergüenza ajena que a veces hasta les hace sentir culpables por mirar y sobre todo por disfrutarlo. La necesidad de este planteamiento ha hecho que las funciones sólo puedan acoger a 130 espectadores por función, lo que centra todavía más el mensaje de la obra. Y, por supuesto, a todo este desaguisado se le suma la música, la canción que da pie al título de la obra, y que aquí ha compuesto Pablo Despeyroux, el hermano de la dramaturga. Porque la música puede hacernos entrar y salir de diferentes estados de ánimo y, bajo la hipnosis, puede hasta convertirnos por completo en personas que no somos.

Las T de Teatre, con Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla y Àgata Roca a la cabeza, son aquí dirigidas por primera vez por una mujer. El único hombre de la función es Jordi Rico, el personaje aglutinador de todos los males, dejando muy claro cuales son las cartas en la mesa. “Las mujeres siguen trabajando menos en el mundo del teatro”, reconoce Despeyroux, para quien ponerse delante de la compañía ha supuesto un desafío maravilloso y ha agradecido la oportunidad. “Mis obras suelen tener argumentos disparatados y fantasiosos. Me gusta la idea del dramaturgo como demiurgo de otros mundos posibles, con sus leyes propias, pero otros mundos que a la vez nos ayudan a indagar en los misterios de este que nos toca”, asegura. Entre las obras de la escritora destacan “La realidad”, “Carne viva”, “Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales” y “Un tercer lugar”. Las funciones se programarán de martes a sábado a las 21 horas y los domingos a las 18 horas durante todo el mes de julio. T de Teatre girará, además, próximamente por toda España, con paradas en ciudades como Sevilla, Palma de Mallorca y Logroño.

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Un “Ricardo III” con actrices en peligro

El Teatro La Gleva acoge a partir del 6 de julio, también dentro del Festival Grec, el montaje “Richard III and thy’ve never heard of love”, una coproducción internacional del Grec, AMICI Miei produccions, La MaMa Experimental Theatre Club de Nova York i Inconcinience Store. La obra nos presenta a dos jóvenes actrices que huyen de una Barcelona inmersa en una turbulenta situación política sólo para entrar en un mundo todavía más caótico. Acabarán en una producción en Nueva York de “Ricardo III”, de Shakespeare, mientras escuchan las noticias de lo que ocurre en su casa, a 6.000 kilómetros de distancia, sin reconocer el lugar del que están hablando. A partir de las palabras de Shakespeare intentarán dar luz a todo lo que ocurre en la Barcelona en pleno procés. Interpretada por The Mamzelles, Bàrbara Mestanza y Paula Ribó, la obra se convierte en un luminoso musical que se estrenó en la MaMa Theatre, mítico espacio del teatro alternativo de la gran Manzana.