«Hay una alta probabilidad de que CiU sea prisionera de ERC»

MAURICI LUCENA / PORTAVOZ DEL PSC

Maurici Lucena (Barcelona, 1975) fue ayudante de investigación de Andreu Mas-Colell. Ahora, y tras pasar por varios ministerios, es la voz del PSC en el Parlament
Maurici Lucena (Barcelona, 1975) fue ayudante de investigación de Andreu Mas-Colell. Ahora, y tras pasar por varios ministerios, es la voz del PSC en el Parlament

- La reunión para cerrar un acuerdo en torno a la Declaración de soberanía acabó el viernes sin acuerdo, ¿por qué?

– Había una probabilidad muy baja de que la reunión acabara con un acuerdo, porque las posturas de partida se aproximan al derecho a decidir de formas distintas. Hay que entender el encuentro como reunión de trabajo en una secuencia de reuniones que puede durar hasta el mismo día del pleno del próximo 23.

– ¿Hay negociación o las posturas están tan enrocadas que es imposible el diálogo para llegar al acuerdo?

– En la reunión, expresamos verbalmente cuál es la postura de cada partido para empezar a estudiar qué puntos hay en común y si estos puntos pueden desembocar en una declaración conjunta.

– ¿ Y ve posible una declaración conjunta?

– Difícil, pero posible si partimos de lo que recogen los programas electorales de quienes nos sentamos en la mesa de negociación. Por convicción, coherencia y el coste político que le ha causado al PSC la apuesta por el derecho a decidir, tenemos voluntad de consenso. Es tan evidente que el PSC ha incorporado el derecho a decidir a su ADN político que lo que querríamos es que otras formaciones políticas, en un acto de responsabilidad y rigor, viendo lo que ha pasado en el Reino Unido y Canadá, consensuaran una fórmula legal.

– El principal escollo parece ser que es amparar legalmente la consulta. Si CiU y ERC retiran del texto que Cataluña es sujeto soberano y político, ¿el PSC estaría dispuesto a suscribir la declaración o tiene más líneas rojas?

–La única línea roja que tenemos es la legalidad. En Canadá y Reino Unido, el denominador común es que hubo un respeto escrupuloso a la legalidad vigente y esto es lo único que el PSC exige, que la declaración no introduzca confusión en este sentido.

– ¿Qué es una consulta legal, porque parece ser que para ERC una consulta legal no necesariamente tiene que estar amparada en la Constitución?

– Tenemos un concepto distinto de la legalidad. Cuando salimos a la calle y cometemos un delito nadie pone en duda cuál es la legalidad. Pese a que hay muchos interesados en crear confusión, en este contexto, la legalidad quiere decir que el Parlament debería instar a la Generalita a negociar con el Gobierno con el fin de que el derecho a decidir se traduzca en una consulta y en una pregunta clara y vinculante, a la británica. Hay que preguntar claramente si los catalanes quieren separarse de España. Y la legalidad debe de ser pactada, para poder analizar si la consulta cabe en la Constitución, extremo sobre el que los expertos discrepan. Si no cupiera, habría que modificar la legislación. La consulta tiene más posibilidades de celebrarse si se hace con esta fórmula.

– ¿Por qué es una chapuza desde el punto de vista jurídico la declaración que han presentado CiU y ERC?

– Porque ese principio de la legalidad se ve cuestionado.

– ¿Por la definición que hace de Cataluña como sujeto político y jurídico soberano que choca con el artículo 1 de la Constitución?

– No lo quiero centrar sólo en este aspecto. Es una chapuza porque ha empezado muy mal. CiU y ERC mezclan el objetivo que persiguen, la independencia, con el instrumento. Y eso es lo que el PSC no va a aceptar, porque lo que se exige en democracia es una neutralidad exquisita en la definición del ejercicio del derecho a decicir. El PSC hace un llamamiento al resto de fuerzas para no confundir el instrumento con los deseos. Los ciudadanos han pedido que seamos escrupulosos, pero hay partidos como CiU que tienen prisa, probablemente, porque tienen un pacto firmado con ERC que les presiona y les obliga a dar pasos poco compatibles con su tradición de moderación.

– ¿CiU y ERC esperaban que el PSC diera un paso después de retirar de la declaración que el objetivo de la consulta es el estado propio?

– Eso es una táctica negociadora antigua, suelto aquí una gamberrada y luego, como saco tres cosas, vendo que ya he hecho mucho. El PSC discute sobre lo que al final recoge el texto, no sobre lo que han cedido unos y otros.

– Tanto unos como otros han pedido una contrapropuesta al PSC, ¿la harán?

– No se trata de presentar una contrapropuesta, nosotros ya hemos presentado una propuesta, y ahora buscamos una serie de conceptos o principios que nos unan y sean suficiente para configurar una resolución y aprobarla en el parlamento.

– ¿Hay tiempo para negociar?

– Sí, hasta el día 23, las 24 horas del día, lo que haga falta.

– Oriol Junqueras les pregunta si ven al PP por la labor de reformar la Constitución.

– Yo haría otra pregunta, los quebequeses, en los 90, ¿veían capaces al gobierno de la nación de dar un paso para facilitar la convocatoria de un referéndum?

– Pero Canadá tiene una tradición democrática más larga que España.

– Sí, pero de un país con el nivel de renta per cápita como Cataluña, se espera de los políticos intentarlo denodadamente.

– ¿Cuál es la diferencia entre el derecho a decidir y el derecho a la autodeterminación?

– No entraría en estipulaciones de términos, pero no existiendo ningún elemento de colonialismo ni autoritarismo, probablemente, encaja mejor utilizar el derecho a decidir que el de la autodeterminación, que tiene connotaciones históricas.

– ¿Ven a CiU prisionera de ERC?

– Veo que hay una alta probabilidad de que la posición de CiU se debe a lo que usted dice

–Si este proceso nace con una declaración que no cuenta con los 107 diputados a favor del derecho a decidir, ¿cree que puede llegar a buen puerto?

– Le veo una menor probabilidad y sería una situación que no conviene a nadie, pero tampoco va a condicionar al PSC para que corrompa unos principios infranqueables como la legalidad. Si todos queremos una consulta CiU y ERC tendrían que hacer el esfuerzo de bajar sus exigencias. Ellos hablan de derecho a decidir pero también del derecho a decidir que les interesa para su objetivo y nosotros hablamos de un derecho a decidir que sea exquisitamente neutro y no prefigure nada.

– En el supuesto de que se celebrara la consulta ¿quién tendría que votar, los catalanes o todos los españoles?

– El sentido común y los precedentes históricos indican que deberían votar los catalanes.

– Pero para sumar al PSOE al ejercicio del derecho a decidir no descartan que voten todos los españoles.

– Estamos hablando de esta consulta, podemos plantear otras, sobre el federalismo, por ejemplo.

– Se han dibujado dos bloques en el Parlament, el que está a favor del derecho a decidir, que se identifica con el bloque soberanistas, y el bloque contrario. Y el PSC parece que se ha quedado en medio, ¿tienen miedo de dar una imagen de falta de estrategia o de que no se les entienda?

– Tenemos muy claros los principios que defendemos y esta es nuestra responsabilidad con los electores y con nuestros posibles votantes. En política, se da la circunstancia de que hay cosas que se pueden explicar de manera sencilla y otras no. En este caso, tenemos la pequeña mala suerte de que nuestra posición exige explicarla más veces, mejor y mucho.

–¿Prefieren la abstención en caso de no llegar a un acuerdo para no alinearse con el bloque del PP y Ciutadans?

– El principio rector de las actuaciones del PSC y sin ninguna duda el mío es hacer lo que consideramos correcto y reflejar nuestro programa electoral sin entrar en especulaciones tácticas.

¿Carme Chacón ha hecho llegar al PSC un mensaje de moderación para que una posición del PSC vinculada a ERC y CiU no interceda en su carrera hacia la secretaría general del PSOE?

– Carme Chacón es un activo importante del PSC, pero en este terreno sus declaraciones están claramente por debajo en el escalafón de las que son verdaderamente importantes, las de la dirección y del grupo parlamentario. Son declaraciones que no tienen más relevancia, lo que importa es lo que traslada Pere Navarro y la dirección del PSC.

– Del último congreso del PSC, salió la necesidad de escribir un protocolo para establecer una nueva relación entre PSOE y PSC que, entre otras cosas, contempla que los socialistas catalanes voten diferente al PSOE ¿Está listo?

– Los principios están claros entre ambos partidos y a corto o medio plazo se hará público.

– ¿Se ve votando diferente al PSOE?

– Llegado el momento, por supuesto.

– ¿En qué tema?

– En temas que atañen a Cataluña, por ejemplo, podríamos votar distinto. En el PSC y el PSOE está muy naturalizado y se vive con menos tensión de la que los medios de comunicación recogen. Lo que ocurre es que en el momento de votar diferente, el PSC persuade al PSOE para que voten en la misma dirección y viceversa.

– ¿Ve recorrido al pacto entre CiU y ERC?

– No soy adivino. Pero atendiendo a las tradiciones de ambos partidos –CiU de derechas y ERC de izquierdas, independentista y en el ámbito económico extraordinariamente intervencionista–, veo que ese pacto puede producir tensiones. Pero la ductilidad de los miembros del gobierno no soy capaz de preverla. Sobre el papel, pienso que pueden haber muchas tensiones, pero los resultados electorales no le dan a Artur Mas otra salida que estar muy pegado a ERC, no sé hasta que punto Unió y el electorado de CDC pueden sentirse incómodos con este pacto.

– ¿Están abiertos a participar en la negociación de los presupuestos de 2013?

– Por supuesto. Un partido político, por encima de todo, tiene que ser útil a la sociedad. La función del PSC, primero, es hacer una oposición firme que mejore la actuación del gobierno a través de su control parlamentario y segundo dialogar con el gobierno y ERC y, eventualmente, llegar a acuerdos cuando las propuestas encajen con el programa electoral o el ideario político del PSC. Cabe lamentar que por tercer año consecutivo no se esté discutiendo ni aprobando los presupuestos cuando toca y esto está empeorando el sufrimiento de las personas, porque hace que la actuación del gobierno sea menos eficiente y esto es bastante triste.

– ¿Propondrán ideas al gobierno para hacer efectivo el ajuste de 4.000 millones?

– Subir la tributación marginal de las rentas anuales superior al millón de euros, aumentar la tributación a través del impuesto de patrimonio, reinstaurar el impuesto de sucesiones. Ya es hora que una persona de la categoría de Andreu Mas-Colell plantee no ir a lo fácil a lo que se ha hecho los últimos años, recortar linealmente sin hacer un esfuerzo de evaluación departamento a departamento.