Imputados cuatro okupas en el desalojo de un edificio en Guinardó

Pusieron sus manos en bidones de cemento para resistirse a los Mossos

La Razón
La RazónLa Razón

Fue el primer desalojo de una casa «okupa» en la reciente estrenada legislatura de Ada Colau como alcaldesa de Barcelona. No hubo ningún impedimiento para la operación policial.

Agentes de los Mossos d’Esquadra procedieron a desalojar el Centre Social Okupat Autogestionat (Csoa) Llamborda, en el distrito de Horta–Guinardó, desde primera hora de la mañana de ayer, informaron fuentes policiales.

Los Mossos denunciaron penalmente a cuatro personas que habían metido sus brazos en bidones de cemento para que no los expulsaran del mismo edificio, situado, en la calle Amílcar.

Fuentes de la Policía Autonómica informaron de que en el desalojo de los pisos del citado edificio no se registraron incidentes, más allá de la protesta de estas cuatro personas.

El Csoa Llamborda es un edificio «okupado» desde hace casi tres años, situado en el número 125 de la calle Amílcar, en el barrio del Guinardó, cuya propiedad pertenece a CatalunyaCaixa, y que desde su ocupación funciona como centro alternativo y autogestionado.

Varias furgonetas de los Mossos se apostaron en el exterior del edificio para proceder al desalojo por orden de un juzgado barcelonés. En los dos pisos y ático del edificio ocupado vivía hasta ayer un número indeterminado de personas, mientras que los bajos del inmueble, destinados a locales comerciales, no fueron objeto de la medida judicial.

En definitiva, no se trató de un desalojo violento, a excepción de la resistencia de las cuatro personas imputadas por los Mossos.