Joyas para una vida mejor

La diseñadora Ester Girbau dirige la tienda Ànima, especializada en joyas de carácter exclusivo e innovador que huyen del clasicismo y buscan. enamorar a primera vista

La diseñadora Ester Girbau dirige la tienda Ànima, especializada en joyas de carácter exclusivo e innovador que huyen del clasicismo y buscan

enamorar a primera vista

El mundo de la joyería a veces adolece de cierta estandarización, con diseños sin muchas variaciones estéticas, un uso uniformado de materiales o un clasicismo demasiado neutro. Quien quiera huir del anillo, el colgante, el brazalete o el pendiente al uso tiene una parada obligada en la tienda Ànima de Barcelona, cerca de la avenida Pau Casals, en la calle Mestre Nicolau. Desde hace tres años, Ester Girbau es su directora creativa y desde los inicios su motivación principal ha sido poder ofrecer al amante de la joya productos exclusivos, lejos de la norma, pero siempre elegantes y con un sentir lírico.

Al entrar en la tienda, un pequeño destello resalta en el fulgor de las piezas, siempre en contraste con el blanco neutro de la decoración. Este brillo dorado que impregna las joyas convierte al local en un espacio cálido, lleno de matices por descubrir. Cada diseño destaca por sí mismo, con formas dispuestas a seducir a cualquier definición de buen gusto.

De familia de joyeros, esta diseñadora de interiores ha convertido este pequeño comercio en un lugar de peregrinaje para el amante de la joya exclusiva. Un 70 por ciento de lo que ofrece son diseños propios y el otro 30 por ciento objetos que respiran lujo e innovación que Girbau encuentra en mercados internacionales.

Trabaja sobre todo el oro, aunque en la última temporada ha incorporado con fuerza la plata. Lo que no ha abandonado desde sus inicios es su gusto por la combinación de estos materiales con piedras preciosas o semipreciosas. «Siempre he buscado huir de la joya clásica, buscar modelos fuera del circuito comercial para ofrecer un plus a las personas que buscan en el ornamento una forma de diferenciación», señala Girbau.

La variedad es la tónica dominante de Ànima. Brazalentes, gargantillas, colgantes, esclavas, todo está representado de una forma original y lleno de encanto. Aunque los anillos son sus piezas estrellas. Entre todos ellos destaca el llamado «Hilo de la vida», un metro de filamentos de oro enrollados que, por su particularidad a la hora de su ensamblaje hacen que no existan dos iguales. Otro de sus diseños más buscados es una combinación de plata y oro con piedras preciosas y semipreciosas formando cuatro líneas que puede hacerse al gusto del cliente. También destacan los pétalos de flor vitrificada con plata para pendientes. «Una de nuestras marcas de fábrica es el xl, los tamaños grandes, aunque también tenemos lo contrario, las piezas muy pequeñas», afirma Girbau.

El cliente tipo suele rondar entre los 30 y 40 años, aunque también atrae a mujeres de 60 años para arriba que quieren salir de la joya más tradicional. Lo que se asegura quien se acerque a la tienda es que podrá adquirir joyas cuya aspiración es encerrar pequeñas obras de arte y que respiran amor y dedicación al viejo oficio de la joyería. Además, al estar alejado del centro, tiene el encanto de la tranquilidad, lo que invita a mirar lo expuesto con más deseo y calma.

Para no perderse

Dónde: Calle Mestre Nicolau, 12. Barcelona.

No se pierdan: El anillo «Hilo de la vida», formado por filamentos de un metro de oro, plata o bronce, y cuyo azaroso ensamblaje hace que cada pieza sea única.