La ANC presionará a JxSí y a la CUP con un acto para forzar la investidura

La Asamblea Nacional Catalana diseña una «Candidatura de la Independencia» ante la posibilidad de que haya elecciones y abre la lista a personalidades de la sociedad y a políticos.

Tres meses después de las elecciones del 27 de septiembre en Cataluña, el desencanto en el movimiento independentista es enorme. Basta con ver las maniobras que se cuecen en la Asamblea Nacional Catalana (ANC) para comprobar el alcance del chasco que ha provocado la imposibilidad de poner en marcha la legislatura de «la desconexión» debido al bloqueo entre Junts pel Sí y la CUP. Decidida a evitar una nueva convocatoria electoral, un sector de la ANC considera «imprescindible» tomar la iniciativa para «incidir con eficacia y superar el actual fracaso parlamentario». Esta iniciativa consistirá en convocar un acto la próxima semana para exigir a los diputados soberanistas que nombren a un presidente de la Generalitat antes del día 9 de enero, fecha límite para evitar una convocatoria automática de elecciones.

En un documento al que ha tenido acceso este diario, la ANC planea «un acto de exigencia soberanista» en el que se dará a conocer «un manifiesto de cien personalidades de la sociedad civil» con el objetivo de reclamar a Junts pel Sí y a la CUP que pongan en marcha las instituciones para «desarrollar el proceso de independencia y secesión con una mayoría parlamentaria estable». Todos estos planes, sin embargo, están condicionados al consejo político que la CUP celebrará este sábado, el cual podría bastar para desbloquear la situación actual.

En todo caso, la decepción de la ANC con el rumbo que ha tomado el proceso soberanista es notable, puesto que la entidad independentista se ha sentido desplazada de todas las conversaciones. «La declaración de independencia del Parlament fue hecha al margen de la ANC y sin que la ANC tuviera opción alguna a aportar la visión de la sociedad civil», lamenta la organización.

En la misma línea, la Asamblea critica «el veto por parte de los partidos política para ejercer de intermediarios en las negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP para intentar acelerar o bien reconducirlas para no acabar dando la triste imagen de desconcierto que se ha dado». Dicho esto, la ANC anuncia que «no volverá a permitir que se la aparte del proceso», sobre todo, después de que personalidades relevantes de su organización (en una clara alusión a Carme Forcadell) se incorporaran a las listas electorales.

El único error que se imputa a sí misma la ANC es no haber movilizado el voto independentista en las recientes elecciones generales, aunque en su descargo argumenta que siempre ha considerado que «no había segundas vueltas para un 27-S que vencieron las fuerzas independentistas y que dio un mandato claro a los 72 diputados».

Aunque asume esta equivocación, la Asamblea señala a los partidos soberanistas como grandes responsables de la situación actual. «El fracaso de los partidos independentistas para formar gobierno después del 27-S ha creado un ambiente de desconcierto y desánimo entre la ciudadanía y ha puesto al descubierto la precipitación de las declaraciones del nuevo Parlament, sin capacidad de llevar a la práctica sus manifestaciones y de afrontar la construcción del nuevo país. Como colofón, se ha dado una situación esperpéntica en las ruedas de prensa a la hora de dar la visión de uno y otro partido, que no parece que haya sido negociado durante casi tres meses», deplora la ANC.

La estrategia electoral

A la vista de que es posible que el consejo político de la CUP descarte definitivamente este sábado la investidura de Artur Mas, la Asamblea Nacional Catalana ya se plantea cómo abordar las próximas elecciones al Parlament. Su preferencia es dar pie a una «Candidatura de la Independencia». Consistiría en una lista con «una fuerte de presencia de personalidades independientes y participación de los partidos independentistas». Estaría formada por unas 50 personas con un potente reconocimiento social, económico o cultural y la integrarían representantes de los partidos independentistas. «Es la única posibilidad que puede generar el entusiasmo y la participación necesaria para ganar», sentencia la entidad.

Rechaza en este sentido que cada partido –Convergència y Esquerra– presente una candidatura por su cuenta porque sería tanto como mantener «el desánimo de la desunión y la desconfianza creciente con los partidos políticos». Descarta igualmente que la ANC se convierta en una agrupación electoral porque «fraccionaría todavía más el voto independentista y crearía una crisis profunda dentro de la Asamblea».

De momento, la ANC no ha formalizado ninguna de sus iniciativas porque también en su seno existe un gran debate interno. Sin embargo, sus dirigentes comienzan a asomar la cabeza después de muchos días de silencio. El presidente de la ANC, Jordi Sánchez, concedió una entrevista a Radio Euskadi en la que reconoció que una parte de los independentistas sufre cierta «fatiga» y aseguró que aprecia un «desgaste» del proceso hacia la independencia causado por las negociaciones entre Junts pel Sí (JxSí) y la CUP.

Sánchez, que ocupa el cargo de presidente de la ANC que hasta octubre ostentó la actual presidenta del Parlament, Carme Forcadell, quiso mostrarse optimista respecto al apoyo de la CUP a la investidura de Mas como presidente de la Generalitat, aunque consideró que este apoyo «llegará tarde».

«El desgaste que se ha producido es innegable, hay sectores de la población con una cierta fatiga», admitió Sánchez, que, de todas maneras, no descarta un escenario de nuevas elecciones. Su opinión, no obstante, es que lo mejor sería «que haya un Govern y que éste pueda llevar a cabo el proceso institucional previsto». Sánchez también explicó que la ANC intenta influir en las negociaciones entre JxSí y la CUP con el propósito de que el proceso soberanista no descarrile en unas nuevas elecciones que serían completamente inciertas.