La oposición exige a Trias soluciones para atajar la deuda de la Generalitat

La Razón
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Las necesidades de tesorería de la Generalitat son de sobras conocidas, como también lo es la poca intensidad con la que el Ayuntamiento de Barcelona le reclama sus deudas. Y es que desde la llegada de CiU a la alcaldía, la oposición sospecha que Xavier Trias pasa más tiempo ejerciendo de banquero de la Generalitat que gestionando la ciudad.

Así las cosas, el volumen de deuda contraída hace sospechar que se está poniendo en riesgo la solvencia económica de la que hasta hace poco gozaba Barcelona. No es de extrañar, pues, que por una vez los cuatro partidos de la oposición formaron ayer un frente común en el pleno municipal y presentaron tres propuestas para frenar la sangría en las de las cuentas municipales. El alcalde, sin embargo, optó por atrincherarse y apenas se comprometió a informar cada tres meses de la evolución de la deuda en la Comisión de Economía.

Tanto el PP como el PSC ya habían anunciado sus intenciones para el pleno y no eran otras que establecer mecanismos de control de la deuda. La coincidencia de las propuestas evidencia la creciente preocupación de la oposición por las cuentas municipales. Así que el Ayuntamiento no tuvo más remedio que reconocer una deuda de 223 millones a 30 de abril, muy por debajo de los cálculos de populares y socialistas. Así, la responsable del área de Economía municipal, Sònia Recasens, destacó que la Generalitat ha devuelto 24 millones en lo que va de año. Sin embargo, esta cantidad apenas ha servido para disminuir en tres millones la deuda total. Esto se debe a que se han generado 21 millones más, de los que el Govern ha retornado cuatro, y los 20 devueltos restantes corresponden a deuda de años anteriores.

De las proposiciones, el PP pedía cuantificar la deuda y que la Generalitat la incorpore en los pagos a cargo del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA); mientras que el PSC solicitaba una comisión de seguimiento y calendario de retorno. Ambas proposiciones, pese a contar con el apoyo de toda la oposición, fueron rechazadas por el gobierno municipal. Trias, no obstante, se avino a estudiar la proposición de UxB, que consiste en negociar con el Govern el retorno de la deuda en especias con la cesión de «activos de futuro», esto es, de edificios de la Generalitat en los que no prevé una ejecución inmediata de sus planes, como parte de la cárcel Modelo, los juzgados del paseo Lluís Companys o el Palau de Mar.

Baile de cifras

El presidente del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, cifró la deuda en casi 315 millones de euros, y acusó al alcalde de «sumisión» respecto a la Generalitat. El líder del PSC, Jordi Martí, por su parte, elevó la deuda hasta los 440 millones y amenazó al alcalde con presentar un recurso contencioso administrativo. Ambos partidos coinciden en señalar que, además, existe una «deuda oculta». Cabe destacar que a finales de 2010 la deuda de la Generalitat con el Ayuntamiento era de apenas 70 millones de euros.

En el pleno también se aprobó un segundo paquete de inversiones por valor de 93 millones que han pactado el gobierno de CiU y el PP, con lo que el Consistorio invertirá este año 347 millones –un 9 por ciento más, según Recasens, aunque el PSC afirmó que en 2012 se invirtieron 427–, punto en el que el PSC e ICV-EUiA votaron en contra y UxB se abstuvo.

El pleno dió luz verde por unanimidad a la tasa que deberán pagar las sucursales bancarias con cajeros automáticos a pie de calle que oscila entre los 171 y los 855 euros anuales.