Literatura

La Setmana del Llibre en Català planta cara a la crisis con más expositores

La avenida de la Catedral volverá a ser un correcalles de lectores en busca del libro perfecto para sus intereses
La avenida de la Catedral volverá a ser un correcalles de lectores en busca del libro perfecto para sus intereses

La avenida de la Catedral de Barcelona volverá a estar ocupada por millares de lectores con la Setmana del Llibre en Català, que mañana abre sus puertas con una idea principal, plantar cara a la crisis, con mayor número de expositores y más actividades. Hasta el 15 de septiembre, volverá a luchar por fomentar el hábito de la lectura, así como la venta de libros y revistas, en una edición que tendrá un recuerdo especial para Salvador Espriu y que premiará a Pep Albanell, conocido con el seudónimo de Joles Sennell, por su trayectoria.

En total, 75 expositores presentarán sus novedades, 20 más que el año pasado. Incluyen a 62 editoriales, doce librerías y una distribuidora. Además, se organizarán 250 actividades, entre las que destacan lecturas dramatizadas, encuentros con escritores, itinerarios literarios, comidas con autores, cuenta cuentos, talleres y otras actividades familiares.

Entre los escritores que se dejarán ver por la Setmana están Albert Sánchez Piñol, Carme Riera, Eduardo Mendoza, Isabel-Clara Simó, Antonio Baños, Care Santos, Jordi Coca, Joan Barril, Ada Castells, Maria Barbal o Joan Margarit, entre otros.

La llamada «Ciutat de les lletres» estará abierta de 10.30 a 21.30 horas. Los fines de semana estarán dedicados a los más pequeños con actividades matinales. El conseller de Cultura, Ferran Mascarell, recordó ayer que en 2012 se vendieron 4 millones de libros en catalán y que iniciativas como la Setmana tienen que ayudar «a que se vendan 7 millones, uno por habitante». El presupuesto del evento, organizado por la Asociación de Editores en Lengua Catalana, es de 332.377 euros.

En catalán, se editan el 11,2 por ciento del total de libros que se publican en España, unos 10.000 al año, y se calcula que ha aumentado el número de lectores habituales en esta lengua, que está en un 22 por ciento del total. Además, entre los niños de 10 y 13 años, hay un 50,3 por ciento cuya lengua habitual de lectura es el catalán, frente al 49,7 por ciento que dicen que es el castellano. El presidente de la Asociación de Editores en Lengua Catalana, Jordi Ferré, aseguró que este incremento en los hábitos de consumo ha de ayudar a fortalecer el sector del libro en catalán.