Nou Barris es nuestro Ohio

Los resultados del distrito son una referencia para ver quién se impone en el área metropolitana, que actúa como freno a la independencia

En cinco días de campaña, excepto CDC y ECP, todos han pasado por Nou Barris, Meritxell Batet estuvo el sábado
En cinco días de campaña, excepto CDC y ECP, todos han pasado por Nou Barris, Meritxell Batet estuvo el sábado

Los resultados del distrito son una referencia para ver quién se impone en el área metropolitana, que actúa como freno a la independencia.

Desde 1964, el candidato que vence en el estado norteamericano de Ohio acaba siendo el inquilino de la Casa Blanca. España tiene su particular Ohio en Aragón, según demuestran once polítólogos en el libro «Aragón es nuestro Ohio» (Malpaso Ed). Decir que Nou Barris es el Ohio catalán es exagerado. Pero es una referencia para saber quién se impone en el área metropolitana, sometida en los últimas elecciones a continuos cambios de color político (rojo, naranja y morado). El comportamiento electoral de Nou Barris es más fiable que muchas encuestas, es un microcosmos del universo de Barcelona que los partidos políticos no pasan por alto en campaña para pescar votantes. La muestra es que en cinco días han pasado cuatro de los seis candidatos catalanes en liza.

Nou Barris marca la tendencia en Barcelona, una de las diez provincias donde se decidirá el resultado del 26-J. El último escaño estuvo muy reñido el pasado 20-D en esta circunscripción, en la que un puñado de votos puede cambiar el panorama. No es exacto decir que quien gana en Nou Barris, gana las elecciones, porque en las municipales de 2010, CiU se impuso en Barcelona sin tener Nou Barris, aunque si no hubiera reducido la ventaja que el PSC le sacaba en este distrito, Xavier Trias no hubiera sido alcalde.

El distrito había sido bastión de los socialistas. Pero en las últimas municipales, BCNComú se impuso y Ada Colau fue investida alcaldesa de Barcelona. Sólo cuatro meses después, el 27-S, Ciutadans arrebató Nou Barris a los podemitas y se convirtió en la sorpresa de las autonómicas.

Quedó en segundo lugar.

El área metropolitana, con Nou Barris como microcosmos del universo barcelonés, evitó la victoria independentista en votos el 27-S. Los partidos contrarios al desafío de Artur Mas no se equivocaron cuando centraron sus esfuerzos en movilizar el voto antisoberanista del área metropolitana. Ciutadans ganó en Nou Barris y también en el cinturón barcelonés, caladero socialista.

El califato naranja duró un abrir y cerrar de ojos. El pasado 20-D, el tándem Iglesias-Colau con la promesa de un referéndum y un generoso programa social, recuperó el primer puesto en Nou Barris y se impuso en Barcelona y en Cataluña. La participación en Nou Barris alcanzó el 69 % y la abstención un 30 %. Igual que en Cataluña.

Para recuperar el voto tránsfuga, Albert Rivera arrancó la campaña el sábado en Nou Barris. «Aquí es donde ganamos las elecciones catalanas», recordó en un mitin en el parque central, que se quedó muy lejos de reunir a las 4.000 personas que jalearon a Iglesias y Colau en su última visita.

Ese mismo día, el PSC celebró también en el distrito el acto central de Barcelona, con la candidata Meritxell Batet y Jaume Collboni, aunque eligieron un formato discreto. Ya no es capaz de movilizar lo que ahora mueven los lilas.

El candidato de Iglesias en Cataluña, Xavier Domènech, hombre de Colau, todavía no ha pisado Nou Barris, lo hará la semana que viene, pero su gente ha organizado encuentros de pequeño formato. Los partidos contrarios a la independencia vuelven a centrar sus esfuerzos para movilizar el voto unionista en Barcelona. Jorge Fernández, candidato del PP, tercera fuerza en el distrito, también ha pasado por Nou Barris.

ERC no descuida este caladero socialista. Vuelve a ir a las elecciones con Gabriel Rufián, el hijo andaluces que hace mítines en castellano para mejorar sus posiciones en el área metropolitana. El domingo ofreció un mitin con Oriol Junqueras en la Via Júlia donde desgranó su programa más social.

Los independentistas saben que tienen un problema en el área metropolitana y en particular en Nou Barris donde no ganan adeptos. La desafección hacia la independencia no es el único problema que tiene CDC, los recortes y la crisis han pasado factura en Nou Barris, que cuenta con tres puntos más de paro que la media de Barcelona. CDC no quiere ser la fuerza menos votada otra vez y hará un acto el lunes. El 20-D obtuvo el 5,4 % de los votos, frente al 31,3 % de En Comú Podem. ERC, un 8,7%.