Octubre negro para la economía catalana

Casi 2.500 empresas se han marchado, el comercio del centro de la ciudad ha bajado un 30% y las reservas hoteleras, un 7%

Hasta cinco manifestaciones, y otras tantas concentraciones, además de una huelga general se vivió en Barcelona en octubre
Hasta cinco manifestaciones, y otras tantas concentraciones, además de una huelga general se vivió en Barcelona en octubre

En la historia reciente de Barcelona se recuerdan pocos meses tan convulsos como el octubre pasado. En apenas 30 días se celebró un referéndum; se declaró la independencia; el Gobierno aplicó el 155; detuvieron a los «jordis»; el bando independentista celebró una huelga general y dos manifestaciones; y el españolista, otras tres.

En la historia reciente de Barcelona se recuerdan pocos meses tan convulsos como el octubre pasado. En apenas 30 días se celebró un referéndum; se declaró la independencia; el Gobierno aplicó el 155; detuvieron a los «jordis»; el bando independentista celebró una huelga general y dos manifestaciones; y el españolista, otras tres. Y todo esto sin contar con un sinfín de concentraciones de todo tipo y pelaje aunque no tan numerosas. A nadie le extraña, pues, que tanta movilización haya tenido efectos colaterales. Ayer, sin ir más lejos, tres asociaciones coincidieron en hacer balance del octubre menos y, quien más, quien menos, ha sufrido las consecuencias

Sin lugar a dudas, el indicador más preocupante de lo que ha supuesto este octubre negro es la salida de empresas, que, desde el 1 de octubre, asciende ya a 2.498, según datos del Colegio de Registradores de España. Afortunadamente, desde el 9 de noviembre se mantiene la tendencia a la baja, ya que ese día trasladaron su sede social fuera de Cataluña 69 empresas, cifra que bajó a 53 el día 10; a 30, el lunes; y a 27 el martes. Este nivel de salidas está muy por debajo del registrado en octubre, cuando se contabilizaron muchos días con más de cien cambios de domicilio social. Las jornadas en las que más empresas trasladaron su sede fuera de Cataluña fueron el 19 de octubre (268) y el 9 de octubre (212).

Para el comercio del centro de Barcelona, el más afectado por las movilizaciones, tampoco ha ido mucho mejor. El presidente de la Asociación Passeig de Gràcia, Luis Sans, calcula que las manifestaciones políticas que ha vivido el centro de Barcelona durante el mes de octubre han provocado una caída en las ventas «de entre el 20 y el 30%». «La gente no podía comprar cuando había manifestaciones», aseguró Sans, quien desveló que la asociación Barcelona Oberta, que reúne a los principales ejes comerciales de la ciudad, llegó a pedir a la ANC y a Òmnium Cultural que la manifestación del pasado sábado para exigir la liberación de los dirigentes soberanistas presos no se celebrara en el centro de Barcelona. «Agradecemos a la ANC y a Òmnium que la hicieran en la calle Marina y que tuvieran en cuenta que no siempre podemos recibir los mismos», aseguró Sans. Pese al impacto de la situación política en el comercio durante el mes de octubre, Sans ha destacado que septiembre fue un mes «normal» en cuanto a ventas, a pesar de que los atentados terroristas de agosto provocaron «una bajada puntual» de la actividad durante «una semana o diez días».

En el sector hotelero, la ocupación de los hoteles de Barcelona cayó siete puntos en el mes de octubre y la facturación un 13%, aunque en algunos casos llegó al 40 %, según explicó el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona. Jordi Clos reveló que le han llegado a preguntar si España está en guerra civil y que algunos prescriptores ya no cuentan con Barcelona cuando se trata de organizar congresos. Según Clos, Barcelona ha vivido unos meses «muy convulsos» empezando por la huelga de control de seguridad del aeropuerto de Barcelona, problemas de vandalismo turístico, el atentado y la situación política de Cataluña. Pese a todo, octubre aún complicó más las cosas. Se registró un 83% de ocupación, frente al 90% del año anterior, el precio medio bajó 9 euros, de 156 a 147 euros y el ingreso por habitación disponible con el que se mide la rentabilidad cayó un 13% de media, y un 17% sobre lo previsto, aunque en algunos casos cayó un 40% en hoteles de 5 y 4 estrellas.

Las previsiones para el primer trimestre del año 2018 apuntan a que la ocupación podría caer ocho puntos, porque «las reservas que tenemos están bajando muchísimo», dijo Clos, que ha asegurado que las reservas para pasar el fin de año en la ciudad están un 40 % por debajo de cómo estaban el año pasado. Todo ello, según Clos afecta a la cuenta de resultados de las empresas, a las inversiones y a la ocupación, por lo que la situación es «realmente preocupante».