Se inician las obras de la Via Laietana sin esperar el proceso participativo ciudadano

El plan de remodelación pretende hacer la calle más accesible a los barceloneses

La plaza Antoni Maura sufrirá grandes modificaciones que enfrentan a comerciantes y Ayuntamiento / EFE
La plaza Antoni Maura sufrirá grandes modificaciones que enfrentan a comerciantes y Ayuntamiento / EFE

El plan de remodelación pretende hacer la calle más accesible a los barceloneses

El Ayuntamiento de Barcelona empezó ayer las modificaciones de mejora que supondrán la reforma de más de 1.200 metros cuadrados de Via Laietana. Esta primera fase está integrada en el plan global que el Consistorio pretende acabar el próximo mandato. Para la modificación de la calle, el Consistorio tiene abierto un proceso participativo desde el pasado junio para que comerciantes y ciudadanos expongan sus opciones. Esta consulta finalizará a principios de octubre, cuando la primera fase de las obras se encuentre prácticamente acabada.

El plan global de renovación de Via Laietana comprenderá un total de 3.000 metros cuadrados. El objetivo del Ayuntamiento es que la transformación haga más amable la calle, con más espacio público y una movilidad sostenible. Desde el Consistorio esperan que los resultados de la consulta sirvan de base para elaborar el proyecto. Pese a que las obras empezaron ayer, el Consistorio confirma que la reforma se ejecutaría en el próximo mandato.

En esta primera fase del plan, el gobierno municipal pretende dar continuidad a las dos aceras de Via Laietana en aquellos lugares en los que no hay plataforma única. En las que no tengan esta disposición, el plan modificará los pavimentos para mejorar su accesibilidad y movilidad peatonal.

Las pequeñas mejoras de este primer movimiento no acabarán con los históricos problemas que arrastra esta calle. La gran afluencia de tráfico que congestiona la vía y el tamaño de las aceras son uno de los principales retos del plan global. Para la concejal del distrito de Ciutat Vella, Gala Pin, el inicio de las obras tiene un objetivo: «Borrar la cicatriz existente entre el Barrio Gótico y Santa Catarina, para mejorar la conexión entre ambos».

El presupuesto para esta fase de la remodelación será de alrededor de un millón de euros. El Ayuntamiento prevé que este lista en diciembre. Las obras empezaron simultáneamente en la Calle Àngel Baixeres, la calle Joan Massana, en el Consolat del Mar y la zona de Tomàs Mieres, Julian Portet y Joaquim Pou. La calle, que se encuentra en pleno corazón de la ciudad, tiene enfrentados a comerciantes y Ayuntamiento. Hasta el momento, los primeros han mostrado su descontento con el Consistorio por las modificaciones que se quieren realizar. Uno de los principales escollos es la remodelación de la plaza Antoni Maura. Para los comerciantes, la reforma de la plaza «impone condicionantes» que no tienen en cuenta sus preferencias. Las tensiones pueden suponerle problemas a Colau. Esta remodelación es uno de los temas «tabú» de los gobiernos municipales anteriores. Hasta ahora las reformas suponían pequeños arreglos.