“Lo he perdido todo, no me queda nada de nada”

El incendio de Tarragona sigue sin control y ha quemado ya 6.500 hectáreas

Vista del incendio que se ha declarado en la comarca tarraconense de Ribera d'Ebre

El incendio de Tarragona sigue sin control y ha quemado ya 6.500 hectáreas

El incendio que se declaró el miércoles en la pequeña población de La Torre de L’Espanyol (Tarragona), seguía ayer al cierre de esta edición fuera de control, y con 44 personas evacuadas de sus masías, de las que 37 permanecían en Flix. Otros cuatro estaban en la Palma d'Ebre, y cuatro más en Bovera. Además, la dirección general de Protección Civil ordenó a toda esta última población, y a los ancianos, embarazadas, bebés y personas con problemas respiratorios de Maials, que se quedaran en su casa. Entre ambos municipios suman unas 1.300 personas.

Son muchas las personas afectadas por el peor incendio ocurrido en Cataluña desde que las llamas arrasaron más de 10.000 hectáreas en la comarca del Alt Empordà, en 2012, con un balance de cuatro muertos y tres heridos graves. Aparte del fallecimiento de centenares de animales, que afectaron de forma seria algunas granjas de la zona, no hubo que lamentar más daños personales.

No obstante, sí que las llamas afectaron a centenares de personas. Por ejemplo, una de las vecinas de la zona, Elisabet, lamentó que «no pude acceder a mi vivienda, estaba todo arrasado». Otro testigo, Joan, igual que muchos conmovedores casos durante el día, lamentó que «no me ha quedado nada de nada». Por su parte, Carles, también lamentó que «está todo perdido», en referencia a los conreos arrasados. Las llamas llegaron muy cerca de algunas casas, aunque las afectaciones personales y materiales no fueron importantes.

A media tarde confirmaron las autoridades que el fuego avanzaba sin control, y que había arrasado más de 6.500 hectáreas, casi todas ellas forestales, en la comarca de la Ribera de l’Ebre. Durante el día de ayer se desplegaron 350 efectivos de los Bomberos de la Generalitat, y 230 de la Unidad Militar de Emergencias (UME), por primera vez en Cataluña desde hacia años.

Por la mañana hubo una reunión conjunta en la conselleria de Interior,con este departamento, el de Agricultura, Mossos d’Esquadra, Agentes Rurales y Servicio de Emergencias Médicas (SEM), en la que se acordó pedir que se extremen al máximo las medidas contra la ola de calor, que al parecer alcanzará hoy su punto máximo. Lo confirmaron más tarde en Vinebre, cerca del incendio, el president de la Generalitat, Quim Torra, y el conseller de Interior, Miquel Buch, que además pidieron a la población que evite al máximo, o directamente no ir estos días, a la montaña.

De hecho, Torra anunció que desde la noche de ayer quedó restringido el acceso a los macizos de Montserrat (Barcelona), Les Gavarres y Les Cadiretes (Girona) por el riesgo de incendio, y una prohibición de la siega en los campos de cultivo de todo el territorio durante 48 horas.

Colaboración

En lo referente al incendio de La Torre de l'Espanyol, aparte de los Bomberos de la Generalitat y la UME, colaboraron dos hidroaviones del Ministerio de Agricultura. Se incorporaron a primera hora de la mañana junto a los medios áereos de Interior. El máximo problema para controlar el incendio era el fuerte viento que seguía soplando ayer, con unas rachas de 60 kilómetros por hora. A ello se tenían que añadir las altas temperaturas y una humedad muy baja, además de muchas hectáreas de conreo abandonadas.

Durante el día de ayer, las labores para controlar el incendio se concentraron sobre todo en el flanco derecho de las llamas, en parte para que no avanzara hacia Maials. Protección Civil elevó a emergencia la fase del plan de incendios debido a este fuego, que por otra parte obligó a cortar cinco carreteras locales.

Ayer el punto más complicado era el flanco derecho en el punto sur, que era donde había mayor riesgo de que se extendieran las llamas. La zona es muy abrupta, con barrancos, lo que siempre dificulta las tareas de los Bomberos. Se aseguró que hasta que el fuego no esté controlado, no se levantará la orden de evacuación de las masías.

La principal hipótesis de los Agentes Rurales es que el incendio tiene su origen en una «mala gestión» del estiércol en una granja de pollos en La Torre de l’Espanyol, donde se apiló la gallinaza en una zona que no correspondía y entró en autocombustión por el viento y el calor. El inspector jefe de los Agentes Rurales, Antoni Mur, precisó que la explotación avícola cumple con todos los requisitos legales y que tenía un estercolero de acuerdo con lo que establece la normativa.

El incendio que se declaró el miércoles en la pequeña población de La Torre de L’Espanyol (Tarragona), seguía ayer al cierre de esta edición fuera de control, y con 44 personas evacuadas de sus masías, de las que 37 permanecían en Flix. Otros cuatro estaban en la Palma d'Ebre, y cuatro más en Bovera. Además, la dirección general de Protección Civil ordenó a toda esta última población, y a los ancianos, embarazadas, bebés y personas con problemas respiratorios de Maials, que se quedaran en su casa. Entre ambos municipios suman unas 1.300 personas.

Son muchas las personas afectadas por el peor incendio ocurrido en Cataluña desde que las llamas arrasaron más de 10.000 hectáreas en la comarca del Alt Empordà, en 2012, con un balance de cuatro muertos y tres heridos graves. Aparte del fallecimiento de centenares de animales, que afectaron de forma seria algunas granjas de la zona, no hubo que lamentar más daños personales.

No obstante, sí que las llamas afectaron a centenares de personas. Por ejemplo, una de las vecinas de la zona, Elisabet, lamentó que «no pude acceder a mi vivienda, estaba todo arrasado». Otro testigo, Joan, igual que muchos conmovedores casos durante el día, lamentó que «no me ha quedado nada de nada». Por su parte, Carles, también lamentó que «está todo perdido», en referencia a los conreos arrasados. Las llamas llegaron muy cerca de algunas casas, aunque las afectaciones personales y materiales no fueron importantes.

A media tarde confirmaron las autoridades que el fuego avanzaba sin control, y que había arrasado más de 6.500 hectáreas, casi todas ellas forestales, en la comarca de la Ribera de l’Ebre. Durante el día de ayer se desplegaron 350 efectivos de los Bomberos de la Generalitat, y 230 de la Unidad Militar de Emergencias (UME), por primera vez en Cataluña desde hacia años.

Por la mañana hubo una reunión conjunta en la conselleria de Interior,con este departamento, el de Agricultura, Mossos d’Esquadra, Agentes Rurales y Servicio de Emergencias Médicas (SEM), en la que se acordó pedir que se extremen al máximo las medidas contra la ola de calor, que al parecer alcanzará hoy su punto máximo. Lo confirmaron más tarde en Vinebre, cerca del incendio, el president de la Generalitat, Quim Torra, y el conseller de Interior, Miquel Buch, que además pidieron a la población que evite al máximo, o directamente no ir estos días, a la montaña.

De hecho, Torra anunció que desde la noche de ayer quedó restringido el acceso a los macizos de Montserrat (Barcelona), Les Gavarres y Les Cadiretes (Girona) por el riesgo de incendio, y una prohibición de la siega en los campos de cultivo de todo el territorio durante 48 horas.

Colaboración

En lo referente al incendio de La Torre de l'Espanyol, aparte de los Bomberos de la Generalitat y la UME, colaboraron dos hidroaviones del Ministerio de Agricultura. Se incorporaron a primera hora de la mañana junto a los medios áereos de Interior. El máximo problema para controlar el incendio era el fuerte viento que seguía soplando ayer, con unas rachas de 60 kilómetros por hora. A ello se tenían que añadir las altas temperaturas y una humedad muy baja, además de muchas hectáreas de conreo abandonadas.

Durante el día de ayer, las labores para controlar el incendio se concentraron sobre todo en el flanco derecho de las llamas, en parte para que no avanzara hacia Maials. Protección Civil elevó a emergencia la fase del plan de incendios debido a este fuego, que por otra parte obligó a cortar cinco carreteras locales.

Ayer el punto más complicado era el flanco derecho en el punto sur, que era donde había mayor riesgo de que se extendieran las llamas. La zona es muy abrupta, con barrancos, lo que siempre dificulta las tareas de los Bomberos. Se aseguró que hasta que el fuego no esté controlado, no se levantará la orden de evacuación de las masías.

La principal hipótesis de los Agentes Rurales es que el incendio tiene su origen en una «mala gestión» del estiércol en una granja de pollos en La Torre de l’Espanyol, donde se apiló la gallinaza en una zona que no correspondía y entró en autocombustión por el viento y el calor. El inspector jefe de los Agentes Rurales, Antoni Mur, precisó que la explotación avícola cumple con todos los requisitos legales y que tenía un estercolero de acuerdo con lo que establece la normativa.