Cataluña

Vall d'Hebron crea la primera unidad para tratar cáncer con terapias avanzadas

El hospital catalán tratará con CAR-T al 40% de los pacientes candidatos en España, entre 400 y 500 cada año

Una muestra de que la alianza entre la ciencia y la tecnología está revolucionando la lucha contra el cáncer a pasos de gigante son las terapias CAR-T. Aún no están integradas en el lenguaje habitual, como la quimioterapia o la radioterapia, porque es un tratamiento muy nuevo. Por eso, cada vez que un médico habla de CAR-T todavía tiene que explicar en qué consiste.

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La CAR-T es una terapia celular avanzada y se llama así por su acrónimo en inglés: Chimeric Antigen Receptor T-Cells. Muy resumidamente, «la técnica permite a los médicos extraer al paciente sus linfocitos T, un tipo de células inmunitarias que tiene el cuerpo humano, y reprogramarlas genéticamente en el laboratorio para que cuando vuelvan a inyectarse sean capaces de encontrar y atacar a las células cancerosas», cuenta el doctor Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Vall d'Hebron. Esta técnica recoge en un tratamiento tres líneas de ataque: inmunoterapia, terapia dirigida y edición genética.

Hace sólo un año que el hospital trataba a un primer paciente de leucemia con células CAR-T. Por ahora, estos tratamientos son exclusivos para cáncer hematológico como la leucemia linfoblástica aguda –en niños y adultos– y los linfomas más agresivos. Pero nueve grupos de investigación en España trabajan ya en el desarrollo de fármacos CAR-T contra otras afecciones como el mieloma múltiple y también hay ensayos con tumores sólidos como los de colon y mama. Vall d'Hebron se ha querido anticipar a los resultados en el laboratorio de una terapia que está transformando el tratamiento de cánceres irreversibles. En 15 días, inaugurará la primera Unidad de Terapias Avanzadas del Estado.

La Fundación Vila Casas ha financiado con poco más de un millón de euros la mitad de coste de esta instalación que consta de doce habitaciones individuales con la tecnología más avanzada para monitorizar a los pacientes. Trabajarán de forma multidisciplinaria neurólogos, intensivistas, infectólogos e inmunólogos para atender a unos pacientes que hacen complicaciones únicas. El tratamiento consiste en una sola tranfusión. El 30% requiere un ingreso en la UCI porque la liberación de los linfocitos produce sustancias tóxicas que pueden generar problemas de presión, respiración... Se recuperan pronto con un antídoto. Un menor número de casos genera una toxicidad en el sistema nervioso que se resuelve sola. Superadas estas complicaciones, no quedan secuelas y la calidad de vida del paciente es mejor que con la quimioterapia.

De 80 a 500 pacientes

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Quedan 15 días para que entre en marcha la unidad, pero las habitaciones ya tienen adjudicadas un paciente. En un año, España ha tratado ya a 80 pacientes con células CAR-T, 20 en el Vall d'Hebron. Pero se espera que la cifra de candidatos aumente a 400-500 en un año. Maria es el último paciente tratado en el Vall d' Hebron. Por un par de semanas no estrena la unidad. Hace tres años le diagnosticaron una leucemia. Tras una primera quimioterapia y una segunda, y un trasplante de médula, y de participar en varios ensayos clínicos, llegó la terapia CAR-T. Estos tratamientos, han empezado a pensarse para casos de pronósticos irreversibles, pero el Hospital Sant Joan de Déu participa en un ensayo clínico de Novartis en pacientes en fases menos avanzadas de leucemia linfoblástica aguda. La intención es administrar este tratamiento tras la quimioterapia y en lugar del trasplante de médula ósea. Maria empezó el tratamiento el 11 de junio y pasó San Juan en casa.