Desgravaciones en rehabilitación sustituirán al cheque vivienda

El director general de Evaluación Ambiental, Juan Giner, la consellera Bonig y la directora general de Arquitectura de Fomento, Martínez
El director general de Evaluación Ambiental, Juan Giner, la consellera Bonig y la directora general de Arquitectura de Fomento, Martínez

No habrá nuevas ayudas a la compra de la vivienda hasta que no se paguen los atrasos de las ya otorgadas. La consellera de Infraestructuras, Isabel Bonig, no anduvo con rodeos. «La prioridad es pagar las concedidas». La deuda de la Generalitat por el conocido cheque vivienda asciende a 250 millones y afecta a 50.000 familias. A cambio, la Generalitat estudia introducir desgravaciones fiscales por la rehabilitación de viviendas.

Bonig aseguró que trabaja junto al conseller Hacienda, Juan Carlos Moragues, en esta medida que permitirá reactivar el sector de la construcción, que tantas alegrías ha dado a la economía valenciana, y aumentar los ingresos, puesto que para acceder a estas desgravaciones, los trabajos deberán contar con su correspondiente factura.

La finalización de las ayudas por compra de vivienda no debe atribuirse únicamente a la delicada situación que atraviesan las arcas públicas, sino también a un cambio de modelo en la política de vivienda con el que el Gobierno de Rajoy, como ya intentó el de Zapatero, está decidido a mudar la mentalidad de los españoles que tienen «muy interiorizado» el concepto de propiedad.

Bonig insistió en que las cosas han cambiado mucho y la crisis obliga a los ciudadanos a una mayor movilidad laboral. La apuesta por el alquiler comienza a ganar adeptos y por ello, la Administración ha decido dedicar los recursos de los que disponga a los arrendadores.

El Ministerio de Fomento camina en la misma dirección. La directora general de Arquitectura, Vivienda y Suelo de este organismo, Pilar Martínez, aseguró que los pilares de la política de vivienda son la rehabilitación y el alquiler, centrado este último en los colectivos más vulnerables.

Explicó que las ayudas al arrendamiento dejarán de tener un límite de edad y se concederán en función de la renta, del número de miembros que forma el núcleo familiar y sus condiciones personales. Además, no se otorgarán en caso de que el alquiler supere los 600 euros al mes, un límite que no existía en la renta de emancipación básica. La ayuda tampoco podrá superar el 40 por ciento del mismo.

Martínez, que participó en la jornada «Urbanismo: nuevas perspectivas para nuevos escenarios», explicó las bases del anteproyecto de Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovaciones Urbanas, legislación a la que tendrá que adaptarse la Generalitat. De hecho, Bonig aseguró que la compilación de leyes urbanísticas que prepara el Consell, está pendiente de la aprobación de varias leyes estatales, aunque prevé que esté finalizada este año.