El fuego arrasa más de mil hectáreas y pone en riesgo el Parque de Espadán

El incendio se produjo, al parecer, al borde de un camino, según las primeras investigaciones

27 medios aéreos y 300 efectivos trabajaron ayer en las labores de extinción de un fuego que al cierre de esta edición aún seguía descontrolado
27 medios aéreos y 300 efectivos trabajaron ayer en las labores de extinción de un fuego que al cierre de esta edición aún seguía descontrolado

La tragedia volvió ayer a cernirse sobre una nueva comarca de la Comunitat Valenciana al declararse un incendio forestal en la localidad castellonense de Artana, donde las llamas avanzaban con virulencia al cierre de este edición en las inmediaciones de una zona de especial riqueza ecológica: el parque natural de la Sierra de Espadán.

Todo comenzó unos minutos antes de las tres de la tarde cuando el teléfono de Emergencia, el 112, recibió una llama de un particular que vio cómo se levantaba una columna de humo en aquel territorio.

Automáticamente, todos los servicios de la Generalitat se pusieron en alerta y fueron desplazándose al lugar del suceso, a donde fueron llegando los medios aéreos según iba extendiéndose el fuego.

Primero se contó con la asistencia de cuatro medios aéreos (tres air tractor y un helicóptero), dos dotaciones de bomberos del Consorcio de Castellón y siete unidades de bomberos forestales.

Más tarde, tras el análisis de la situación, se ampliaron a nueve medios aéreos (siete de la Generalitat y dos del Ministerio de Medio Ambiente), cinco autobombas y otras tantas unidades de bomberos forestales trabajan en la extinción del incendio forestal, así como coordinadores forestales.

No fue suficiente y pasadas las nueve de la noche estaban concentrados en las tareas 27 medios aéreos y 300 efectivos que trabajaban sin descanso para evitar que las llamas se propagaran al paraje natural de la Sierra de Espadán. El fuego tenía dos frentes significativos, aunque la mayor parte de los medios se concentraron en el flanco izquierdo para «salvar» la Sierra.

El fuego se propagó en un barranco de difícil acceso por vía terrestre, lo que hizo que las tareas para intentar controlarlo se centraran en los medios aéreos de la Comunitat, Aragón y Catalunya desplazados para ayudar.

A última hora de la tarde no se había tenido que desalojar a nadie de sus casas, aunque muchos de los habitantes de las masías de la zona abandonaron sus hogares ante la cantidad de humo y cenizas que se esparcían por sus tierras.

Las llamas levantaron una densa columna de humo que era visible desde varios puntos del interior de la provincia de Valencia y Castellón. Al caer la noche los medios aéreos tuvieron que abandonar la zona que seguía en llamas y sin control. El viento que soplaba no auguraba buenas noticias. Más de mil hectáreas estaban ya afectadas por el incendio que, al parecer, se inició en un camino, según informó la consellera de Agricultura, Elena Cebrián. El objetivo en ese momento era intentar controlar la zona perimetral a pesar de las grandes dificultades de acceso. Algunos voluntarios rescataron a perros, gatos y algún cerdo que trasladaron a un refugio de Sagunto.