Manuel Llombart: «Nos impiden jubilar y contratar a los jóvenes para que no emigren»

Conseller de Sanidad

Valencia- Se habla de nuevo de revisar el «Modelo Alzira» de gestión hospitalaria y restringir la cartera de servicios de estos centros a una más básica. ¿En qué punto se encuentra esta modificación?

–Con la experiencia acumulada de catorce años, se da el momento y el escenario idóneo para sentarse con las concesionarias y ver cómo podemos mejorarlo. De donde nos encontramos, a lo definitivo, puede haber muchas variantes. Lo que sí parece lógico es que, como hospitales comarcales que son, su cartera de servicios se ajuste a esta categoría.

-¿Cuándo esperan nuevas noticias del Gobierno central en cuanto al plan de pago a proveedores?

-El primer tramo del plan de pagos se satisfará en la primera quincena de noviembre. Las farmacias, por ejemplo, deberán cobrar antes de esa fecha. Y respecto al segundo, los proveedores que no se hayan incluido en el primero, deberán mandar sus facturas para que, antes del 29 de noviembre, el Ministerio indique cuáles se han aceptado. Nosotros quisiéramos que se liquidaran dentro del ejercicio de 2013.

–La de Sanidad es la Conselleria que más ha crecido en los Presupuestos de 2014, ¿a qué irá destinado el grueso de esos 5.374 millones?

-A infraestructuras no. Pero sí hubo un compromiso del presidente Fabra de llevar adelante algunas de las previstas, como los hospitales de Llíria y Gandia y varios centros de salud pendientes. La filosofía de los Presupuestos de 2014 va a ser la misma desde que empezó la crisis, y es la de que todo el dinero que se tenga, se destinará al profesional y a gasto corriente con el fin de que el ciudadano siga teniendo la misma calidad asistencial que hasta ahora.

-El conseller de Hacienda pactó la semana con sindicatos presentes en la Mesa de Función Pública un acuerdo para 2014-2015 que supone revertir las medidas de recorte del decreto Vela a los empleados públicos, ¿cómo afecta esto al personal sanitario?

- Se recupera para 2014 el 75 por ciento en la carrera y el desarrollo profesional para los trabajadores de la sanidad (hasta ahora era del 50 por ciento) y se aprueba recuperarla al cien por cien para 2015. Se incorporan aquellos que han quedado fuera por la ley de acompañamiento de 2011 y además se revalúan aquéllos que llevaban desde 2011 sin hacerlo, con lo cual hay 5.000 nuevas incorporaciones a carrera y desarrollo profesional. Además, por supuesto, se abonará la paga extra.

-¿No teme que este clima de tensiones laborales acabe provocando desmotivación en el colectivo sanitario?

-La profesionalidad de nuestro personal sanitario está por encima de toda duda. Su entrega es la misma, exista la circunstancia económica que exista. Otra cosa es que estén más o menos contentos con las decisiones que ha tomado un determinado Gobierno, pero trabajamos para que esos esfuerzos que les hemos pedido acaben cuanto antes.

-Una veintena de sociedades científicas, el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, el Comité de Posicionamiento Terapéutico... ¿No hay nadie a favor de la aplicación de los algoritmos terapéuticos? (uso de un menú cerrado de medicamentos para tratar una patología).

-Muchísimas sociedades científicas y muchos facultativos. A mí lo que me preocupa es el descontento de determinado grupo de prescriptores, de usuarios de esta herramienta. Pero vamos a ver qué pasa. Hemos creado una Comisión formada por un profesional de cada Departamento (24 en total) que nos irán indicando los problemas que puedan surgir. Pero en ningún momento los algoritmos rompen la libertad de prescripción. Eso debe quedar claro. Lo que sí puede, en algún momento, es que se ralentice el trabajo, pero eso es algo que se solventará con el tiempo.

-Se eliminó el plan de choque y ahora se recupera, ¿fue entonces una decisión errónea?

-Las circunstancias de cuando se retiró eran las que eran. Hoy son mejores. A principios de año estábamos en 83 días de espera media para intervenciones no urgentes, por eso intensificamos los autoconciertos. No obstante, los resultados no fueron los deseados. Por lo tanto, para alcanzar una demora inferior a los setenta días no nos queda otra alternativa que recurrir a la externalización de parte de la actividad quirúrgica. Pero todavía hay que ser muy prudente en la gestión de los recursos económicos.

-Entre las decisiones procedentes del Gobierno central se ha criticado de manera especial la que obliga al copago de medicamentos que deberán abonar los pacientes no ingresados cuando se les dispensen algunas medicinas en las farmacias de los hospitales.

-Se ha hecho mucha demagogia con este asunto. Ningún tratamiento que se dé a ningún enfermo hospitalizado le va a costar un céntimo. La nueva norma lo que dice es que por los fármacos que se dispensan a través de las farmacias de los hospitales se pagará un máximo de 4,20 euros. Esto quiere decir que aquel paciente quimioterápico ambulatorio que pueda tener un coste de 8.000 euros mensuales, pagaría, como máximo, 4,2. Esa es la realidad. Por otra parte, entendemos que no es una medida muy precisa para conseguir la sostenibilidad del sistema sanitario. Y, además, los plazos que nos daban (el Ministerio de Sanidad que dirige Ana Mato) eran de imposible cumplimiento. Con todo, la competencia en esta materia es del Estado y vamos a tener que cumplir la norma básica, pero ahora entendemos que no es tan necesario.

-¿Han contabilizado cuánto sería el ahorro potencial de su aplicación?

-Hemos hecho números y hemos visto que no contribuye de manera notable a la sostenibilidad del sistema.

-Los enfermeros reclaman más poder. Aseguran sentirse discriminados.

-Para nosotros es un colectivo muy importante. Retributivamente existe homogeneidad. Si se sube el sueldo de los médicos, también el de los enfermeros.

-¿Cómo cree que afectará a la calidad del sistema, a medio y largo plazo, el éxodo de médicos, enfermeros y científicos?

-Hemos vivido una situación muy difícil en materia de empleo. Un síntoma de recuperación claro será cuando podamos retener a esos profesionales que tanto nos cuesta formar. Si esa gente se puede ir es porque los profesionales de este país tienen un formación extraordinaria en la que todos los españoles invertimos mucho dinero. Debemos luchar por revertir esa situación y que se queden. Aprovecho esta pregunta para explicar una situación que parece incoherente. Nosotros sacamos un Plan de Reordenación de Recursos Humanos que perseguía que aquellos médicos que habían acabado su ciclo y que cumplían 65 años, se jubilaran, y que la gente joven que está terminando ocupara esas vacantes. Sin embargo, los profesionales que disfrutaban de un periodo de prórroga recurrieron el plan. Así que ahora existe un auto que no nos permite jubilarles y, por lo tanto, nos impide incorporar a los jóvenes. Incluso se están viendo algunas sentencias en contra de las jubilaciones a los 65. Eso no encaja.

-¿Así que las viejas generaciones son insolidarias con las nuevas?

-Yo no quiero decir eso, yo lo que quiero decir es que el poder judicial nos está impidiendo llevar a cabo determinadas jubilaciones y que los jóvenes profesionales se incorporen a nuestro sistema y no se vean obligados a irse al extranjero a buscar trabajo.

-Se critica la política de grandes eventos y grandes infraestructuras, ¿nos iría mejor si no se hubiera hecho la nueva Fe?

-Tenemos un sistema sanitario de los más eficientes del país y el que menos cuesta. No voy a entrar en si La Fe fue una inversión adecuada o no, pero el 90 por ciento de la deuda que tiene esta Comunidad ha ido destinada a mantener los servicios sociales y no los grandes eventos, como algunos nos quieren hacer creer.

Prudencia, trabajo y mano firme

-¿Cómo se ve desde el despacho del conseller de Sanidad la imputación de un antecesor?

-La imputación de una persona no implica su culpabilidad. Estamos plenamente convencidos de la inocencia en cualquier proceso en el que tuviera que ver el doctor Cervera.

-Poner fecha al final de la crisis se ha convertido en casi un pasatiempo nacional. Usted, como economista, ¿qué vaticina?

-El Banco de España ya ha anunciado el fin de la recesión. Vamos a darle crédito. De forma macro estamos ante el fin de un proceso de recesión, pero desde luego debemos ser muy prudentes en anunciar la vuelta al crecimiento económico, que no será vertiginoso.

-Es su primer legislatura, ¿será la última?

-Eso nunca se sabe.

-¿Se ve regresando al sector privado?

-Desde luego, el día que deje esto tendré que volver a algún sitio (sonríe).

-Algunos le cogen el gusto al cargo.

-Yo el día que termine aquí, volveré a trabajar. No sé dónde, pero supongo que en la empresa privada.

-Y en este tiempo, ¿qué ha hecho? ¿más amigos o enemigos?

-Cuando llegué dije que, el día que me fuera, me conformaba con conservar todos los amigos que tenía. Conforme pasa el tiempo, estoy más convencido de ello.

-¿Qué es más importante para un conseller, tener mano izquierda o mano firme?

-Tener una mano firme que pueda hacerse entender con mano izquierda.