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Carmena echa el cierre a la escuela Marcial Lalanda

Alumnos, profesores y aficionados se concentran hoy a las puertas de la Venta del Batán para protestar contra la clausura. El Ayuntamiento desaloja esta mañana la finca

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La escuela taurina Marcial Lalanda en Madrid escribe hoy el último capítulo de sus más de cuatro décadas de historia. Está previsto que, poco después del mediodía, unos trabajadores municipales de Madrid Destino, la empresa pública que gestiona los espacios culturales de la ciudad, recojan las llaves de manos de los directores y profesores que durante este tiempo han formado a figuras de la Fiesta Nacional como el «Yiyo», «Joselito», «El Juli», José Luis Bote o «El Fundi». Los toreros que allí entrenan, serán desalojados. Acto seguido, los empleados públicos echarán el cierre a la Venta pese a que el Gobierno de Manuela Carmena no ha anunciado ningún proyecto alternativo para este emblemático espacio del distrito de Moncloa.

Tal y como ha podido confirmar este diario, el Ayuntamiento notificó el pasado 31 de diciembre a los responsables de la escuela que tendrían que abandonar para siempre la finca del Batán a lo largo del mes de enero. Esa fecha límite, fijada finalmente por el Ejecutivo de Ahora Madrid para este miércoles, ha llegado y, como forma de protesta, sus maestros, alumnos y aficionados están llamados a concentrarse a las puertas del recinto. El grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento también acudirá a esta movilización.

Con el cierre definitivo de la Marcial Lalanda, el Ejecutivo municipal cumple con un objetivo que ya planteó abiertamente en los primeros meses de la legislatura. La por entonces delegada de Cultura, Celia Mayer, decidió con el apoyo de la alcaldesa suprimir la subvención que hasta ese momento los presupuestos municipales reservaban para las actividades formativas de los alumnos. La decisión supuso un ahorro para las arcas públicas de apenas 60.000 euros.

Pese a la suspensión de esta ayuda nominativa, el Gobierno de Carmena continuó financiando algunas actividades relacionadas con la enseñanza de la tauromaquia en este espacio. El último de estos contratos artísticos fue firmado por Madrid Destino el 1 de julio de 2017. En virtud de este acuerdo, adelantado por «El País», la empresa Tauromaquias Integradas Asociación Cultural, dirigida por «Joselito» y José Luis Bote, seguiría trabajando en el Batán. Así lo reconoce el propio Ayuntamiento en la documentación de este contrato, cuyo objeto es el de continuar la «prestación del servicio público cultural de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, que incluye la prestación de los servicios profesionales docentes de los Maestros en cumplimiento de los fines de la Venta del Batán». Tal y como figura en la relación de contratos municipales, esta renovación suscrita por Madrid Destino supuso el pago de unos honorarios de 32.648,10 euros a Tauromaquias Integradas. Tras hacerse público este contrato y que, por tanto, las actividades taurinas continuaban desarrollándose en un recinto municipal, el sector crítico de Ahora Madrid lamentó el doble discurso de la alcaldesa. Tuvo que ser la portavoz municipal, Rita Maestre, la que en rueda de prensa aclarase que la escuela «no se puede desmantelar de la noche a la mañana» y que lo que hace el Ayuntamiento, a través de ese contrato, es buscar «una salida progresiva». Finalmente, la decisión del equipo de Gobierno de Carmena ha sido la de no prorrogar más esa relación contractual. Su fecha de finalización estaba fijada para el 31 de este mes y el desalojo se llevará a cabo una semana antes.

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A mediados de diciembre, la alcaldesa sorprendió al asegurar en la comisión de Cultura que iba a ofrecer a la Comunidad de Madrid quedarse con la gestión de la finca del Batán. Consciente de que las instalaciones únicamente pueden dedicarse a este fin y deseando quitarse este foco de críticas internas de encima, la alcaldesa propuso al Gobierno regional gestionar directamente la escuela taurina. El Ejecutivo de Cristina Cifuentes recibió poco después una llamada del Ayuntamiento interesándose en su respuesta, pero desde el Área de Asuntos Taurinos del Ejecutivo autonómico se rechazó.

El gerente del Centro de Asuntos Taurinos del Gobierno regional, Manuel Ángel Fernández, explicó a este periódico que la Comunidad ya no estaba interesada porque ya puso en marcha una escuela taurina en Las Ventas, cuya concesión está en vigor. «Nos encantaría que la finca del Batán siguiera dedicada a la tauromaquia pero nosotros ya tenemos una escuela que de hecho montamos en verano para no dejar tirados a los alumnos y profesores expulsados de Marcial Lalanda».

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El cierre de la escuela supone además el golpe de gracia definitivo al acuerdo del Pleno aprobado en marzo de 2015 por el que se preveía convertir este recinto en un foco de atracción turística dedicado al mundo del toreo. El Gobierno de Ana Botella (PP) llegó a presupuestar este proyecto en el entorno del millón de euros y a elaborar un plan de trabajo, que incluía la reforma de la cafetería y de las instalaciones, y que también preveía la posibilidad de desarrollar en su interior eventos vinculados con la Fiesta Nacional.