De «marea blanca» a marejadilla

Miles de personas han vuelto hoy a protestar en Madrid, en una nueva "marea blanca"contra los planes de externalización de la gestión de hospitales y centros de salud de la Comunidad, y han exigido al Gobierno regional que paralice sus proyecto de privatizar la sanidad.

El pasado otoño, miles de médicos, enfermeras y auxiliares abarrotaron las calles de la capital una y otra vez para protestar contra la iniciativa de la Comunidad de Madrid de externalizar la gestión de seis hospitales. Hasta 100.000 personas, según los sindicatos y asociaciones convocantes, 30.000 según la Delegación del Gobierno llegaron a respaldar la «marea blanca» que, después del poco éxito de la convocatoria de ayer, se ha transformado en marejadilla.

No sólo hubo una asistencia menor a las manifestaciones de otoño, sino que, en un intento por salvar la imagen, los convocantes dieron dos cifras distintas de la cantidad de personas que acudieron. A cada cual más elevada. Según datos oficiales, unas 5.000 personas formaron parte de la marcha –un dato ligeramente superior a la anterior protesta de abril, a la que fueron unas 3.500 personas–. Para lo sindicatos convocantes, el seguimiento fue de unas 30.000; un dato sorprendente no por la diferencia con la cifra oficial sino por la que aportó de forma paralela una de las asociaciones más radicales del estamento sanitario. Según la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública (ADSP), fueron 60.000 las personas, entre sanitarios y usuarios, las que acudieron a la llamada de la «marea blanca».

Esta guerra de cifras interna entre los sindicatos y asociaciones que rechazan la externalización de seis hospitales de la región ya se produjo en la última convocatoria, el pasado 21 de abril, y se ha acentuado debido a los malos resultados que han cosechado los paros parciales también convocados este mes. Frente a un seguimiento que la Comunidad de Madrid llegó a cifrar en el 29% el pasado mes de noviembre, las huelgas convocadas el 7 y el 16 de mayo sólo tuvieron un respaldo del 5,2 y 3,7%, respectivamente.

Entre los motivos de este enfriamiento está el hecho de que las primeras protestas se realizaron al albur de los Presupuestos de la Comunidad de la Comunidad de Madrid, que incluían la externalización de la gestión de seis hospitales públicos de la región. Ahora, el rechazo se producía hacia los pliegos que establecen las condiciones de dicha externalización y en los que se explica que no habrá pérdida de puestos de trabajo porque se obliga a las empresas licitadoras a mantener la plantilla actual. Precisamente la posibilidad de despidos era una de las preocupaciones de quienes apoyaban la «marea blanca».

Ante la falta de apoyo, se ha acentuado el cisma que ya se intuía entre las asociaciones de facultativos, que siguen desorbitando las cifras, y los sindicatos. Desde su inicio, hubo asociaciones como Afem que trataron de desvincularse de la acción sindical y «competían» por ver quién convocaba más protestas. Por su parte, los sindicatos tan sólo se unieron a alguna de las convocatorias de Afem. Es más, el pasado sábado, la asociación PATUsalud criticó la convocatoria sindical de «abraza tu hospital» en Parla.