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La Policía detiene a 17 Dominican Don’t Play armados con machetes

Fueron declarados ilegales por el Tribunal Supremo en febrero del año pasado pero eso no ha supuesto, ni mucho menos, su disolución. En lo que sí ha podido afectar la decisión judicial es en que ahora, más que nunca, tratan de ocultar signos y vestimentas que les identifiquen como tales. Aún así, no han cesado en su carrera por robarles espacio a sus bandas rivales, los Ñetas y los Latin King principalmente, y ser la banda dominicana con mayor presencia en la región. Si bien es cierto que su nivel de violencia ha bajado, los Dominican Don’t Play (DDP o «didipí», sus siglas en inglés) siguen activos en Madrid.

El grupo de la Brigada Provincial de Información que sigue los pasos de las bandas latinas desde su eclosión allá por 2005 –capitaneada por el inspector jefe José Ricardo Gabaldón– les mantienen vigilados y desde finale sdel pasado año llevaban detrás de este grupo criminal de DDP. Estaban asentados en Prosperidad, un barrio no especialmente conocido por la presencia de bandas latinas, que suelen estar más asentadas por Vallecas (tanto Puente como Villa) o Tetuán. Además de captar a nuevos miembros y someterles a las pruebas pertinentes antes de aceptarles en su «hermandad», varios de ellos se dedicaban a la delincuencia común, con especial incidencia en el tráfico de estupefacientes a pequeña escala o menudeo. De hecho, trapicheaban a la puerta de colegios e institutos, no sólo de esa zona, según fuentes policiales.

Los agentes detuvieron a una veintena de integrantes de la banda, entre ellos varios cabecillas o líderes y dos menores de edad, según confirmó una portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Se trata, por tanto, de 15 mayores de edad y dos menores que, en el momento de su arresto, portaban estupefacientes con los que supuestamente traficaban. Y es que, los agentes de la Policía Nacional les incautaron básculas de precisión (para pesar gramos) así como diversas armas: cuchillos, machetes y hasta munición paracargar armas de fuego, según las mismas fuentes.

Y es que el carácter violento de esta banda ha sido siempre muy destacado. Pero la imputación más grave es al de pertenencia a banda criminal, además, ilegalizada por el Supremo.

Dos de los cabecillas de esta banda desmantelada por los agentes vivían de «okupas» en un piso de la calle Malcampo del barrio de Prosperidad. Al parecer, llevaban ahí viviendo, al menos, cuatro años, según pudo saber Telemadrid. El bloque de viviendas, que estaba a estrenar, se encuentra totalmente abandonado, con las puertas reventadas, grafitis en la fachada e interior del portal y patio y garaje destrozado.

Los vecinos de la zona, lógicamente, no ven con agrado al situación porque, además, suelen generar ruidos por reyertas o fiestas, lo que genera una situación de inseguridad entre los inquilinos que sí pagan su vivienda.

Con este golpe policial –las detenciónes se produjeron de madrugada– se da por descabezada esta facción de los DDP que controlaba el barrio de Prosperidad y suministraba estupefacientes entre menores de edad.