Tragedia aérea en Valmayor

Un helicóptero biplaza se estrelló en el pantano tras chocar contra una línea electrificada. En el accidente fallecieron los ocupantes: el instructor y su alumna

Guardia Civil y servicios de emergencias buscan al helicóptero siniestrado en el pantano de Valmayor.
Guardia Civil y servicios de emergencias buscan al helicóptero siniestrado en el pantano de Valmayor.

Un helicóptero biplaza se estrelló en el pantano tras chocar contra una línea electrificada. En el accidente fallecieron los ocupantes: el instructor y su alumna

Un hombre y una mujer fallecieron ayer cuando sobrevolaban en un helicóptero biplaza el pantano de Valmayor. En torno a la una de la tarde, y por motivos que se desconocen, la aeronave, que había partido del aeródromo de Cuatro Vientos, se estrelló en la balsa de agua. Según comprobaron los servicios de Emergencias desplazados al lugar, algunos cables de distribución eléctrica habían quedado arrancado de las torres –que son más pequeñas que las que transportan la alta tensión– que cruzan el pantano, por lo que una de las hipótesis es que el helicóptero podría haber chocado con las líneas electrificadas, lo que habría provocado su caída a Valmayor.

Bomberos de la Comunidad de Madrid y efectivos de Summa 112 se desplazaron hasta el lugar en cuanto tuvieron el aviso del accidente, en torno a las 13:50 horas. Según explicó el oficial de Bomberos José Miguel Arévalo, al no ver restos desde la orilla se desplegó la búsqueda desde el aire para hallar los restos del helicóptero y, poco después, descubrieron una mancha de combustible y lo que parecía ser la aeronave sumergida. Inmediatamente se puso en marcha el dispositivo de recuperación y para ello se solicitó ayuda al equipo de buceadores de la Guardia Civil, al Grupo de Rescate en Altura de la Comunidad, así como técnicos del Canal de Isabel II que acudieron en balsas para comprobar si el vertido de queroseno que se observó desde el aire podría provocar efectos perjudiciales en el agua.

Durante tres horas trabajaron los equipos de rescate, mientras que en el aeródromo de Cuatro Vientos se solicitó un equipo de respuesta inmediata de Emergencias de intervención psicosocial. Allí estaban los familiares de la mujer y del instructor que pilotaba el helicópero, que requirieron asistencia psicológica tras ser informados por Protección Civil de lo sucedido en Valmayor y de la búsqueda de los restos de la aeronave y sus ocupantes.

Finalmente, en torno a las 18:00 horas, se localizó la cabina del aparato, un modelo Robinson de pequeño tamaño perteneciente a una empresa privada, en el fondo del pantano, lo que había dificultado su búsqueda debido al cieno levantado por el accidente, que había ensuciado el agua y a la gran profundidad a la que cayó el helicóptero. Del interior del mismo se rescataron los cuerpos de dos personas, un hombre de unos 70 años y una mujer de 45 años. Efectivos de Summa 112 y Cruz Roja certificaron su fallecimiento. Hasta el lugar se desplazó uno de los familiares que insistió en acudir al lugar del accidente.

Vuelo bajo

Según detallaron fuentes de la investigación, la causa más probable del accidente es que, quizás deslumbrados por el sol o porque no vieron las torres de electricidad, el helicóptero rozase los cables al sobrevolar a baja altura la masa de agua. Los cables eléctricos no estaban dotados de pelotas para facilitar su visibilidad, ya que éstas sólo se colocan en los cruces de carreteras para facilitar el desplazamiento de los helicópteros de tráfico. El lugar donde se encontraron los cables supuestamente arrancados cruzaba el pantano de Valmayor por una zona en la que no pasa ninguna carretera. Las mismas fuentes explicaron que aunque el piloto hubiese visto los cables, el roce de una de las hélices o cualquier parte de la aeronave con las líneas electrificadas podría haber provocado el accidente.

No fue necesaria ninguna intervención especial para contener el vertido de combustible, según detallaron fuentes del Canal de Isabel II, puesto que el depósito de queroseno afloró sin haber desalojado toda la carga y pudo ser recuperado. Igualmente, se comprobó que las corrientes del propio pantano estaban dispersando adecuadamente la mancha de fuel que se había detectado desde el aire.