Barcelona

La permisividad de Colau dobla el número de manteros

En un año han aumentado hasta 800 los dedicados al «top manta» en Barcelona

Los manteros se avisan unos a otros para evitar las patrullas policiales
Los manteros se avisan unos a otros para evitar las patrullas policialeslarazon

El espejo de las políticas de Manuela Carmena en la otra gran ciudad española gobernada por los partidos de unidad popular demuestra el fracaso de la permisividad que aplican los de Podemos y sus marcas afines en la actuación policial frente al top-manta. Desde que Ada Colau llegó a la Alcaldía de Barcelona hace apenas un año se ha duplicado el número de manteros que campan a sus anchas por las Ramblas y el Port Vell de la ciudad condal. Según reconoció recientemente el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, en la ciudad operan entre 500 y 800 manteros que, además, no dudan en enfrentarse a los Mossos d’esquadra o a la Guardia Urbana para defender lo que ya califican desde el Ayuntamiento de Barcelona de «mercadillos rebeldes».

La tensión entre los ciudadanos y los grupos políticos municipales por la gestión que Colau hace de los manteros llegó a su cénit el pasado 13 de julio cuando se presentó una moción de reprobación contra la regidora precisamente por no acotar el «top-manta» que ya ha desplazado hasta a los comerciantes de recuerdos en el Puerto Olímpico. La abstención de Esquerra Republicana evitó que la propuesta, de CIU y Barcelona en Comú saliese adelante, pero el desafío de los manteros y el enfrentamiento con los comerciantes y la Guardia Urbana ha empeorado la situación desde entonces.

Y es que la Policía local barcelonesa se encuentra en pie de guerra contra el equipo de Colau desde que el teniente de alcalde, Jaume Asens pidiera al bufete que maneja la Guardia Urbana que rebajara la petición de condena de un mantero que agredió a uno de los agentes, agresiones que, por otro lado, son constantes entre los ambulantes ilegales y las autoridades policiales.

Además, los propios manteros no dudan en desafiar los intentos de la «alcaldesa mantera». Así, la respuesta a una operación de los Mossos a gran escala que logró desmantelar uno de los principales puntos de distribución de material falsificado en la ciudad condal el pasado 28 de julio, fue una demostración de fuerza que centenares de manteros desplegados en las Ramblas a modo de manifestación.

Igualmente, al día siguiente no dudaron en rodear la cárcel Modelo de Barcelona donde ingresaron a los siete senegaleses que fueron detenidos en la operación contra el almacén de material de «top-manta». Entre los arrestados se encuentra uno de los portavoces del Sindicato de Manteros, Lamine Sarr, que también cuenta con el apoyo de la asociación «Tras la Manta».

El consistorio barcelonés aseguró el pasado viernes que el número de multas impuestas a los manteros se ha incrementado en el primer semestre de 2016 respecto a los mismos datos del año anterior.