Política

Podemos e IU se enfrentan tras el primer preacuerdo

El equipo de Errejón niega a la dirección nacional que Sol Sánchez vaya a ser la número 2 de su lista

El candidato de Podemos a la Asamblea de Madrid, Íñigo Errejón / Foto: Rubén Mondelo
El candidato de Podemos a la Asamblea de Madrid, Íñigo Errejón / Foto: Rubén Mondelo

El equipo de Errejón niega a la dirección nacional que Sol Sánchez vaya a ser la número 2 de su lista.

Después de meses sin hacer avance alguno, finalmente ayer Podemos e IU en la Comunidad de Madrid llegaron a un preacuerdo para la confluencia de estas dos formaciones a las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo. Según se adelantó a media tarde, una de las cuestiones que se había cerrado en dicho encuentro era que sería la candidata de Izquierda Unida, Sol Sánchez, la número 2 en la lista a la Comunidad liderada por el podemita Íñigo Errejón. Sin embargo, apenas una hora después, desde la formación morada se negó que se hubiese aceptado esa condición que, desde IU, consideraron fundamental y que, además, había sido confirmada por el Consejo Autonómico que lidera el «pablista» Ramón Espinar.

Reunir a las formaciones de izquierdas en una única candidatura en la que se sumarían Podemos, Izquierda Unida, Equo y alguna plataforma como Actúa de Baltasar Garzón, que ya se ha mostrado interesada en la confluencia, está resultando una tarea ardua. Además la «desaparición» de Errejón del escenario madrileño hizo presagiar la parálisis de las negociaciones, especialmente después del «cisma» que provocó la alcaldesa, Manuela Carmena en Podemos tras su veto a los partidos políticos en su formación y la «espantá» de los concejales morados en defensa de las exigencias de la alcaldesa.

De este modo, las primeras informaciones sobre la reanudación de las reuniones, bilaterales, entre Izquierda Unida y Podemos, se veía como un avance por fin entre las dos formaciones para cerrar una de las partes más importantes del acuerdo. En este sentido, Errejón ya anunció en su momento que no quería que sucediese lo que ocurrió en 2015 cuando la candidatura de IU liderada por Luis García Montero no alcanzó la participación suficiente para entrar en la Asamblea, restando diputados al bloque de la izquierda.

Así, desde IU se explicó que se había cerrado que Sol Sánchez sería la número dos y que en dicho preacuerdo la formación liderada por Alberto Garzón obtendría el 25% de la representación y de los recursos y seis puestos entre los primeros 30 nombres de la papeleta de los comicios autonómicos. Además, por primera vez las dos militancias refrendarían dicho preacuerdo en una convocatoria ciudadana conjunta, después de que éste se ratificase en un plazo de tres días, a falta de cerrar algunos «flecos», según recogió Efe de fuentes de IU.

Es más, el Consejo autonómico de Podemos confirmó a Europa Press que se había cerrado un «preacuerdo verbal» para situar a Sánchez en el número dos de la lista, por detrás de la portavoz de la formación morada en la Asamblea de Madrid, Clara Serra. Pero rápidamente desde el equipo de Errejón se negó la mayor y afirmaron a su vez que «no se ha llegado a ningún acuerdo, sólo ha habido avances en algunos asuntos». Es más, señalaban que Pedro de Palacios, representante del equipo del candidato de Podemos, se había marchado de la reunión «sin decidirse nada sobre el número dos», motivo por el cual se habían dado tres días más de plazo para negociarlo. Desde los «errejonistas», además, consideraron que la noticia de la posición de Sol Sánchez en la candidatura –que posteriormente desde IU confirmaron que era «un fleco pendiente del preacuerdo», si bien sin dicha posición auguraron que el acuerdo sería «muy difícil»–, es una maniobra de la dirección regional para presionarles.

Resucita así la guerra entre «pablistas» y «errejonistas» que parecía haberse enterrado tras el congreso de Vistalegre II y que se ha exacerbado al desaparecer la influencia de Podemos en la confluencia al Ayuntamiento de Madrid tras el veto de Carmena, y con la huida de los concejales de la formación tanto «pablistas» como «errejonistas». Además de todo ello, estas reuniones son, de momento, bilaterales entre Izquierda Unida y Podemos, puesto que falta por encajar en la lista a Equo, además de otras posibles formaciones. También existen conflictos en las candidaturas conjuntas para algunos grandes municipios.