«Políticas siempre ha sabido recibir a los fascistas como se merecen»

Los radicales amenazan al candidato Federico Morán, que hoy da una conferencia en el Campus de Somosaguas

Si la semana pasada hubo una campaña en Twitter dirigida contra el actual rector, José Carrillo, y su competidor en las elecciones al Rectorado, Federico Morán, que acabó afectando de rebote al tercer candidato con más opciones para pasar la primera vuelta, Carlos Andradas, ahora los radicales de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han pasado directamente a las amenazas. Hoy está previsto que Morán, ex secretario de Estado con el ministro de Educación, José Antonio Wert –dejó su puesto para presentarse a las elecciones de la UCM–, dé una charla en el campus de Somosaguas, en la conflictiva Facultad de Ciencias Políticas –feudo de Pablo Iglesias y los dirigentes de Podemos– y entre los estudiantes más extremos ya circula una convocatoria para «dar la bienvenida como se merecen a los fascistas».

En el correo se señala a Morán como coautor del polémico recorrido universitario 3+2, pese a que se ha mostrado abiertamente en contra de esta alternativa curricular. Hay que tener en cuenta que este año, más que ningún otro, se está identificando a los candidatos con las distintas alternativas del panorama político nacional y el pasado de Morán en el equipo de Wert le señala tanto como nicho de los votos del centro derecha como adalid del ala más radical del Partido Popular.

Así, los precedentes auguran que la charla quizás no llegue a celebrarse por la acción de los radicales, que en Ciencias Políticas guardan una larga tradición de apoyo a proetarras y de rechazo a cualquier discurso democrático. En 2008, el ex ministro de Asuntos Exteriores Josep Piqué fue boicoteado cuando acudía a esta Facultad a impartir una conferencia. Piqué fue recibido con gritos y abucheos por los vuelos de Estados Unidos a Guantánamo. En 2010, la víctima de la intolerancia de los discípulos de Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero fue la diputada y líder de UPyD Rosa Díez, que no logró impartir por segunda vez en Ciencias Políticas una charla tras ser recibida con abucheos y con tarjetas rojas. Un año después, la actual pareja de Errejón junto con otras féminas radicales asaltaron la capilla de la Universidad semidesnudas.

En cambio, esta Facultad no tiene problemas en exigir pancartas de apoyo a proetarras como Troitiño sin que el rectorado lo impidiese (2011) o en acoger una protesta contra el «asesino» Fraga tras su muerte en 2012. Igualmente, en noviembre de 2013 el rector Carrillo hizo caso omiso de un ataque radical de anarquistas al local del Foro Francisco de Victoria, pese a que varios estudiantes resultaron heridos y el pasado año la Policía Nacional tuvo que desalojar la Facultad de Historia por un aviso de bomba para evitar una conferencia proetarra.

Los médicos no podrán votar en los hospitales

El Juzgado Contencioso-Administrativo número 22 de Madrid ha levantado las medidas cautelarísimas impuestas a la Universidad Complutense (UCM) para que los médicos profesores universitarios puedan ejercer su derecho a voto en las elecciones a rector y claustro el próximo 5 mayo en los distintos hospitales y centros sanitarios en los que trabajan. El objetivo era que cerca de 700 docentes sanitarios no tuvieran que desplazarse hasta las Facultades de Medicina y Veterinaria para votar, algo que les resultaba harto complicado por sus turnos de trabajo. Así, la Justicia admitió a trámite el recursos e impuso la colocación de las urnas en todos los centros hospitalarios adscritos a la Complutense. Sin embargo, en un auto fechado ayer y comunicado por la UCM se dicta el levantamiento de dichas medidas cautelares al aceptar el recurso del rectorado, que se amparaba en que el reglamento de la Universidad no contempla la ubicación de urnas en otro lugar que no sean en los previstos en la convocatoria electoral realizada el pasado 9 de marzo. Ahora los médicos docentes pueden recurrir y abrir una vía contencioso-administrativa en los tribunales. Sin embargo, el resultado del largo proceso judicial ya no tendrá efectos inmediatos para las inminentes elecciones.