Puerta abierta a los casinos de capital extracomunitario

El proceso negociador y de reformas legislativas para propiciar la llegada de Eurovegas a los terrenos del distrito norte de Alcorcón continúa avanzando. El último paso en este camino lo ha dado la Comunidad de Madrid al derogar los límites que las leyes autonómicas establecían a la inversión extranjera en el sector del juego.

Dentro del decreto de modificación del Reglamento de Casinos –aprobado el 14 de noviembre y orientado fundamentalmente a la habilitación de salas apéndice en la capital para los casinos de Aranjuez y Torrelodones–, el Gobierno regional incluyó una disposición derogativa respecto a una norma de 1995. En ese año, la Administración regional presidida por el socialista Joaquín Leguina sacó adelante un Reglamento de Organización y Funcionamiento del Registro del Juego que limitaba extraordinariamente la llegada de capitales extranjeros en este ámbito. Las empresas cuya actividad estuviera relacionada con la explotación de casinos de juego y máquinas de azar, la comercialización al público de juegos colectivos o relacionadas con la puesta en funcionamiento de locales de apuestas no podían estar participadas en más de una cuarta parte de su capital social por personas naturales o jurídicas de una nacionalidad que no formara parte de la Unión Europea. O, lo que es lo mismo, su capital social tenía que estar en manos de empresas españolas o europeas en, al menos, un 75%, mientras que las de fuera de la UE no podían superar el 25%. La Comunidad ahora ha derribado este muro legal que complicaba el aterrizaje de Las Vegas Sands en suelo europeo.

Con esta modificación, la Comunidad subsana además una contradicción existente respecto a la normativa estatal, mucho más liberalizadora en este terreno, ya que los decretos sobre inversiones extranjeras de 1992 y de 1999 no fijaban límite alguno a la llegada de capitales extranjeros y únicamente en algunos sectores, como el del juego, establecían la necesidad de solicitar una autorización previa.

Este nuevo retoque al marco legislativo del sector del juego supone un paso más en las negociaciones que deberán concluir con la convocatoria del concurso público por parte de la Administración regional. El último gran avance llegó el pasado mes de octubre, cuando una comisión bilateral entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid resolvió discrepancias respecto al encaje de los Centros Integrados de Desarrollo –figura creada por la Comunidad para la puesta en marcha de proyectos de alcance regional como Eurovegas– en la normativa estatal. El acuerdo alcanzado entre ambas administraciones tenía como objetivo «blindar» las normas urbanísticas que articularán la edificación de la megaciudad del ocio de Alcorcón. Y es que, al remitir el acuerdo al Tribunal Constitucional, el Gobierno autonómico se guardó las espaldas ante futuros recursos de inconstitucionalidad, así como antes cambios legislativos motivados por un eventual relevo de Gobierno regional en los próximos años.

Dentro de todo este proceso, la reforma de la ley antitabaco para habilitar espacios para fumadores dentro de los propios casinos será la última etapa en cumplirse. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, así lo dejó entrever durante una entrevista la pasada semana: «Todavía hay que darle una vuelta, ver cómo se hace y ver cómo molesta y crea menos problemas a los ciudadanos. Será la última decisión que se tome», subrayó Rajoy. También la ministra de Sanidad, Ana Mato, adelantó hace pocos días su disposición a encontrar una solución que «compatibilice» la creación de empleo y la defensa de la salud en el futuro retoque de la ley. Las Vegas Sands da por descontada esta reforma legal. De hecho, en este momento de las negociaciones, no es ya el principal motivo de preocupación. Lo que más inquieta a la empresa americana es que un cambio de Gobierno en Sol o en Moncloa modifique, con el tiempo, las condiciones en las que el próximo año ponga en marcha el proyecto.