El Arenal no aguanta más ruidos

Los residentes del barrio anuncian cortes de tráfico en Arfe y Adriano si el Ayuntamiento no frena el consumo de alcohol en las calles. Resurge una nueva modalidad de «botellón»

El Ayuntamiento asegura que va a cerrar el Gallo Negro, en la imagen, tras las denuncias de los vecinos
El Ayuntamiento asegura que va a cerrar el Gallo Negro, en la imagen, tras las denuncias de los vecinos

Los vecinos del barrio del Arenal están en pie de guerra contra los bares de la zona y el Ayuntamiento por no velar éste por el horario de cierre de los locales, la consumición de bebidas en la calle, la emisión de ruidos y la falta de higiene, que cada fin de semana genera este nuevo «botellón chic».

La primera de las medidas que van a tomar será iniciar una serie de cortes de tráfico en las calles Arfe y Adriano en próximas fechas para denunciar «la pasividad del Gobierno de Zoido ante la situación de todos los residentes del barrio», asegura María Jesús Luque, miembro de la asociación de vecinos Torre del Oro, quien señala que se encuentran en una situación de «indefensión y desesperados» ante la presencia masiva de personas «consumiendo bebidas en plena calle ante la mirada del Ayuntamiento». Esta misma asociación, comandada por su presidente, Antonio Fernández, logró que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) obligara al Consistorio a tomar medidas contra la «movida» que padecían desde mediados de los años noventa. «Parece que no ha servido para nada lo que luchamos durante todos esos años, porque ahora ha vuelto a renacer esto pero mucho peor», concreta el propio Fernández, quien especifica que en la actualidad se intensifica, ya que la calle Arfe es más estrecha que Adriano.

La gota que ha colmado el vaso ha sido la apertura de un nuevo bar de copas, el Gallo Negro, en el local que antes ocupaba la cafetería Los Príncipes y sobre el que el Ayuntamiento ha iniciado los trámites para su clausura. Sin embargo, la asociación mantiene que ha enviado dos cartas al alcalde, Juan Ignacio Zoido, y a otras autoridades municipales, sin que hayan recibido respuesta alguna. «No se sabe nada y nos dan la callada por respuesta», asevera Luque, quien ya ha llevado el asunto hasta el Defensor del Pueblo Andaluz en funciones, José Chamizo, quien «sólo nos ha dicho que estas cosas son lentas y que hay que tener paciencia».

Junto con el Gallo Negro, existen otros establecimientos que «no pueden vender bebidas ni poner tapas porque son abacerías, tiendas de ultramarinos, no bares», afirma Luque, mientras su presidente apostilla que cierran durante todo el día y sólo abren de noche. Aunque se muestran decepcionados con la gestión de Zoido, van a esperar hasta febrero «para ver si hay alguna reacción» y en el caso de que no la haya tendrá «que venir un notario a levantar acta de lo que sucede los fines de semana y demandaremos de nuevo al Ayuntamiento ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJA», afirma el veterano líder vecinal.

Desde que este problema ha salido a la luz pública, la relación entre los dueños de los bares y los vecinos ha empeorado y estos últimos aseguran que ya han recibido amenazas por las denuncias, por lo que temen represalias.

Los vecinos defienden el futuro del Tamarguillo

La Asociación Movida Pro-Parque Tamarguillo denunció ayer mediante un comunicado la situación en la que se encuentra el Parque del Tamarguillo, que, a su juicio, está abandonado por el Ayuntamiento debido a un «proceso especulativo» en los «turbios intereses en los que se mueve el entorno de la SE-35» y la construcción de una futura tienda de IKEA. Además, también denuncian el trámite de desalojo de la sede vecinal iniciado por el Ayuntamiento en abril del año pasado y añaden que el actual director del recinto, Ramón Bulnes, se ha apropiado de materiales valorados en al menos 20.000 euros y que ha realizado destrozos en la zona de los huertos.

Exigen la zona azul en el Parque de los Perdigones

Los vecinos del entorno del Parque de los Perdigones exigieron ayer la instalación de la zona azul ante el elevado número de «gorrillas» que hay. Así lo pidieron los representantes vecinales durante un encuentro con el portavoz municipal del PSOE, Juan Espadas, a quienes le trasladaron también el «deterioro» del parque y le instaron al Ayuntamiento a explicar cuál es la dotación económica para este fin en los presupuestos de este año. A ello se suman los «problemas de convivencia» entre los residentes y los propietarios de los bares de la zona debido a la proliferación de terrazas, por lo que Espadas instó al Gobierno de la ciudad a que vele por el cumplimiento de la actual normativa.