Los 300.000 euros en pintura sólo dejaron rastro en la contabilidad

Mercasevilla confirma que no hay albaranes de entrada del material fantasma facturado por el testaferro de los ERE

Sin noticias del material. De su coste, sí. En su mayoría –Mercasevilla es una empresa mixta–, salió de los bolsillos de los contribuyentes. El presidente de la entidad, Gregorio Serrano, informó en los pasillos del Ayuntamiento durante el Pleno del pasado viernes –velando la comparecencia del delegado Demetrio Cabello con motivo del expolio en la antigua sede de la Policía Local– de que un presunto testaferro de los ERE fraudulentos –Juan Francisco Algarín Lamela, en prisión provisional, comunicada y sin fianza– cargó hasta cinco facturas, con un coste de 300.000 euros, por 100 toneladas de pintura (fantasma) para el mercado central.

El citado material nunca habría llegado a Mercasevilla. Según el informe de las conclusiones de la revisión de las facturas presentadas por Juan Francisco Algarín Lamela al mercado central de abastos, al que tuvo acceso LA RAZÓN de Sevilla, no se encuentran «albaranes de entrada de la mercancía» correspondiente a «cinco facturas del año 2004». «No encontramos evidencia de la necesaria conformidad a los trabajos facturados», en relación a una factura de 2005, continúa el análisis remitido por el director general de Mercasevilla Manuel Blanco al presidente de la empresa de capital mixto Gregorio Serrano, con fecha 25 de enero.

Asimismo, «no consta aprobación por Comisión Ejecutiva de la necesaria autorización para contratar esos suministros y trabajos», prosigue Blanco.

El memorándum de Mercasevilla especifica que «no existen en la unidad alimentaria pavimentos de hormigón» ni «impresos que justifiquen la mayor parte de esos materiales». Tampoco «existen (en el mercado central de abastos) los equipos ni los trabajadores especializados que ese material requiere para ser aplicado, ni encontramos que se hayan contratado empresas constructoras ni suministradores de hormigón necesarios para ejecutar una obra con dichos materiales, así como tampoco existe evidencia de su existencia física actual».

«En período posterior a las fechas de facturas de enero, febrero y marzo de 2004 se ejecutó una obra en la nave del pescado, llegando a la conclusión de que dichos materiales no fueron empleados en la misma, ya que la contratación de los constructores incluía los materiales y éstos eran diferentes a los facturados por Juan Francisco Algarín Lamela, como así me han manifestado los técnicos responsables», concluye el director general Manuel Blanco en su escrito a Gregorio Serrano. Toda esta documentación se elevará al Juzgado de Instrucción 6.

Según una investigación interna realizada en la contabilidad de la compañía, el presunto testaferro de Juan Lanzas –ex dirigente de UGT y «conseguidor» de los ERE– facturó a Mercasevilla cerca de 100.000 kilos de pintura y otros materiales «sin que figuren albaranes de entrega ni ningún otro documento». Serrano equiparó el material a la capacidad de «cuatro trailers», por lo que denunció que «el expolio en la empresa parece que no ha concluido».