Sociedad

Coronavirus: La tensa calma del hospital fantasma

Apenas hay movimiento en el centro de Torrejón en el que se encuentra ingresado el único infectado en estado grave

Torrejon de ardoz . Hospital universitario de torrejon . Pacientas con el coronavirus ingresados .
Torrejon de ardoz . Hospital universitario de torrejon . Pacientas con el coronavirus ingresados .Ruben mondelo .La razon .

El número de infectados por coronavirus en España sigue creciendo pero, de momento, el único paciente en estado grave está en Madrid. Al menos era así al cierre de esta edición y a la espera de nuevos partes médicos. Este y otro más sumaron los dos nuevos casos que se conocieron ayer en la región. Ambos se diagnosticaron en el mismo hospital: el de Torrejón. A pesar de que el protocolo marcaba que los nuevos casos se trasladarían al Hospital La Paz-Carlos III, responsables de la Consejería de Sanidad afirmaron que los pacientes no se van a mover. Al menos de momento. Lo justifican diciendo que este centro, uno de los tres que forman la Dirección Asistencial Este del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), tiene los medios necesarios para garantizar su atención.

Pero, ¿cómo han reaccionado el personal médico y el resto de los pacientes tras saber que se hayan en la zona cero del coronavirus en Madrid? En el Hospital de Torrejón se respiraba una especie de calma tensa entre los pocos que se atrevían a rondar por sus alrededores. Y es que el centro se parecía mucho a un hospital fantasma. Hasta la cafetería estaba desierta.

Durante todo el día se produjo un goteo constante de personas en las entradas. Algunos incluso portaban una de las ansiadas mascarillas (que continúan agotadas en las farmacias de la región) para tratar de protegerse frente al virus chino. Muchos se mostraban reacios a hablar con las decenas de periodistas apostados tras la verja de entrada. Unos pocos hacían gestos de rechazo con las manos antes de seguir su camino.

«Confiamos en los médicos»

Otros, por su parte, lanzaban un mensaje de tranquilidad: «Vamos a ver a un familiar. Estamos tranquilos, se han tomado las medidas oportunas para contener el brote», decía una pareja. «Confiamos en los médicos. Por lo que hemos leído, el coronavirus es parecido a la gripe y todos hemos pasado por ella en algún momento. Esperamos no enfermar, pero no tenemos miedo. Lo importante es que no llegue a países que no tienen un sistema sanitario como el nuestro porque ahí sí que puede causar una masacre», comentaba otra mujer, que criticó además la excesiva alarma que se ha creado en torno al virus chino.

Pero, pese a eso, lo cierto es que el bullicio y la confusión propia de los hospitales pasó ayer de largo por Torrejón.

No es la primera vez en las últimas semanas que este hospital madrileño es el centro de los focos de la Prensa. No en vano, a principios de febrero salió a la luz que sus sistemas habían sufrido el ataque de un virus informático que provocó un apagón que duró varios días. Sobre el papel, la incidencia ya está totalmente resuelta.

El otro «punto rojo» del coronavirus en la región está en la capital, concretamente en el Hospital Gómez Ulla. Este centro (que depende del Ministerio de Defensa) vuelve a ser el hogar de un grupo de evacuados de Wuhan. Si no desarrollan síntomas, allí pasarán los 14 días de cuarentena que establece el procedimiento.