El Hospital Gregorio Marañón lidera una investigación internacional sobre psicosis en adolescentes

Se tratará de adelantarse a la esquizofrenia, entre otras alteraciones, lo que permitirá adoptar medidas de prevención tempranas y específicas en los pacientes de alto riesgo

Un proyecto de alcance que dice mucho de la calidad de la ciencia española. El Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón participa en un proyecto de investigación internacional que analizará el riesgo de desarrollar psicosis en adolescentes y personas jóvenes. En total, 27 instituciones sanitarias de todo el mundo forman parte de un consorcio que identificará los factores que determinan una mayor probabilidad de desarrollar trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, lo que permitirá adoptar medidas de prevención tempranas y específicas en los pacientes de alto riesgo. El Hospital Gregorio Marañón es el único centro español participante, con el director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental, Celso Arango, como investigador principal. La investigación se enmarca en el ámbito de la medicina personalizada y de precisión para la prevención de enfermedades mentales. Se trata de una convocatoria competitiva a nivel internacional del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que aporta 52 millones de dólares para financiar un consorcio de centros de excelencia internacionales que investiguen sobre los factores que determinan un mayor riesgo de desarrollar trastornos psicóticos. Este será el mayor estudio realizado hasta la fecha en el campo de la prevención de la psicosis, tanto por el elevado número de personas analizadas como por el ámbito global de las instituciones participantes en el consorcio. El trabajo analizará a 1.040 jóvenes que estén en una situación de riesgo de padecer un primer episodio psicótico, bien por tener síntomas iniciales, por antecedentes genéticos y deterioro funcional o por haber tenido microepisodios psicóticos sin llegar a configurar todavía el trastorno. También se estudiará a 260 controles sanos, para comparar las diferencias encontradas en el grupo de alto riesgo. Durante 24 meses los investigadores les realizarán evaluaciones clínicas, ambientales, psicopatológicas y de biomarcadores, incluida la estructura y función del cerebro, cognición, genética, marcadores inmunológicos y estudio neurofisiológico para analizar cuáles son los factores de riesgo que diferencian a aquellos que hacen la transición hacia psicosis crónica (aproximadamente un 20 % del total de casos analizados) y los que simplemente se quedan en síntomas o situación de riesgo.