Fernández-Lasquetty: «Será difícil negociar los presupuestos con el PSOE mientras sean unos ultras»

El consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid asegura que «sería intolerable ver a Sánchez exigiendo a las comunidades una especie de pleitesía a cambio de los fondos europeos»

Al mando de las cuentas de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty trata en estas semanas de perfilar unos presupuestos que permitan a la región encarar la crisis sanitaria y la crisis económica derivadas de la pandemia. Confía en el acuerdo con Vox y reivindica las bajadas de impuestos incluso en un contexto de emergencia como el actual.

–¿Cuál es el escenario ideal para sacar los presupuestos?

–El escenario ideal es si no hubiera pandemia y si no hubiera un Gobierno socialista y comunista en La Moncloa. Las desastrosas decisiones de política económica del Gobierno han puesto las cosas muy difíciles. España tiene el horrible doble récord: mayor mortalidad por 100.000 habitantes y mayor destrucción económica y de empleo. Y esto último se debe al efecto conjunto de la pandemia más Sánchez e Iglesias.

–¿Cómo serán esos presupuestos?

–El Gobierno está haciendo ahora el trabajo preparatorio en cada consejería de evaluar las previsiones, lo que cree que va a necesitar, teniendo en cuenta que los efectos y el impacto presupuestario no ha desaparecido ni va a desaparecer el 31 de diciembre, como al parecer piensa el Gobierno central, que ha dado un fondo para educación de 290 millones de euros, aunque en realidad vamos a gastar 425 millones, mucho más de lo que nos ha llegado, porque nos lo da hasta el 31 de diciembre y eso continua después del 1 de enero. Estamos exigiendo al Gobierno los consejeros de Hacienda de las comunidades que gobierna el PP que no nos obligue a hacer unos presupuestos a ciegas y como si no hubiera covid, porque sí lo hay.

–Van a tener que negociar y Vox ha pedido que eliminen consejerías. ¿Es eso efectivo para reducir el gasto?

–Necesitaremos la misma mayoría que tuvo la investidura y creo que la tendremos por las mismas razones por las que la tuvo la investidura. Con la portavoz de Vox tuve una conversación en julio. Acordamos que empezaríamos a hablar cuando tuviéramos ese borrador armado, no antes de finales de septiembre. Ella no me planteó ninguna agenda. La habrá. Escuché con atención a Rocío Monasterio en el debate de la semana pasada, pero estoy seguro de que llegaremos a ese acuerdo.

–Monasterio planteó esa exigencia. ¿Es posible hacerlo?

–No sé qué temas Vox quiere incluir en la agenda de los presupuestos y, por tanto, no voy a pronunciarme ahora.

–¿Es Vox el negociador prioritario para ustedes?

–Sin duda. Vox es el otro partido que configura todo lo que no es una izquierda que en Madrid es extremista. El socialismo extremo es un sistema que siempre ha traído mucha miseria. Se vio con Zapatero. Si se bajaran del monte al que se han subido junto con Podemos y dejaran de ser un partido muy extremista, ojalá tuviéramos puntos donde encontrarnos. Tienen que hacer el esfuerzo de bajarse de posiciones de ultra subidas de impuestos y del gasto público y de ultra intervencionismo. Mientras sean unos ultras va a ser muy difícil.

–Si la negociación con Vox encalla, ¿llamará al PSOE?

–Insisto. Tiene que ser el PSOE el que diga que acepte una política contraria a la que han dicho en toda la legislatura y en la pasada y en la anterior. El PSOE lleva equivocándose con Madrid 26 años; 26 años pensando que Madrid es un lugar de ultraizquierda, cuando es un lugar de centro derecha al que le sienta muy bien la economía de libre mercado.

–Díaz Ayuso ha confirmado una bajada de impuestos. ¿Es responsable hacerlo en el escenario actual?

–Mantenemos vigente nuestro compromiso de bajar medio punto en todos los tramos el impuesto sobre la renta. No creo que por el hecho de que haya una crisis bajar los impuestos sea irresponsable. Es lo que está haciendo Alemania, Italia, Francia y Portugal. Es lo contrario a lo que hizo Zapatero y a lo que pretenden hacer Sánchez e Iglesias más Bildu y Esquerra.

–Prometen hacerlo a lo largo de la legislatura, pero ¿bajarán esos impuestos en 2021?

–Ésa es una decisión que todavía no está tomada.

–¿Cómo lo notará una familia media?

–Es medio punto en cada tramo; a las rentas más bajas significa bajarles el tramo autonómico un 5,6% y a las rentas más altas, un 2,8%. Son 16 años de bajadas de impuestos. Si nos fijamos en una renta de un madrileño que gana 20.000 euros al año, la bajada de impuestos en estos 16 años ha sumado para él 69.000 euros, tres años de sus ingresos.

–¿Practica Madrid una competencia desleal con otras comunidades en materia fiscal?

–A toda España le viene bien que a Madrid le vayan las cosas lo mejor posible, porque Madrid está sufragando el 68% del fondo que sirve para garantizar la sanidad, la educación y los servicios sociales de 14 comunidades. Lo hacemos felices porque estamos aquí para hacer España. Lo que no estamos dispuestos es a tener que hacer una política tan socialista como los socialistas de otras comunidades, con impuestos tan altos como les gustan a los socialistas para que a ellos no se les note. Porque de eso se trata. No es que quieran que a Madrid les vaya mejor, lo que quieren es que no les note es que ellos tienen unos impuestos cuatro o cinco puntos más altos que los de Madrid. La solución es sencilla: bájenlos. No vamos a hacer socialismo obligatorio.

–¿Teme que Sánchez pueda aplicar criterios políticos en vez de sanitarios en el reparto de fondos europeos?

–Es exactamente lo que temo. Hasta el momento, nos han dicho que lo van a decidir entre él y su jefe de gabinete, Iván Redondo, y eso me hace temer que sea máxima arbitrariedad. Las comunidades del PP creemos que tiene que haber unas reglas de reparto conocidas de antemano como las ha habido en la UE, en función de la población, del impacto de la crisis y del desempleo. Porque si no, podemos ver a Sánchez exigiendo a las comunidades una especie de pleitesía o que hagamos la política que él pretende a cambio de que nos lleguen esos fondos europeos. Y eso sería intolerable. Esto no puede ser como tener una bolsa con millones y porque uno se ha portado bien le voy a dar todo esto y a otro, que se ha portado mal, le voy a dar poco porque es la Comunidad de Madrid y la tengo que perseguir.

–¿Tiene usted mejor comunicación con la ministra de Hacienda que Díaz Ayuso con Sánchez?

–Creo que la ministra de Hacienda se debería reunir más con los consejeros. Desde que empezó la pandemia nos hemos visto sólo tres veces. Espero que no haya un trato dirigido a perjudicar a Madrid, pero también sé que hay mucha gente dentro del PSOE tiene una fijación con Madrid. Adriana Lastra se dedica, venga o no a cuento, a perseguir dialécticamente a Madrid. Eso es muy perjudicial y la ministra de Hacienda lo sabe, porque sabe cuánto de su recaudación del IVA, de renta y de impuestos especiales sale de aquí: 84.000 millones de euros al año, de los cuales en Madrid sólo se quedan 19.000.

–¿Cuál es el impacto del virus en las arcas de Madrid?

–Hasta el 31 de agosto, el impacto en el gasto era de 1.400 millones, de los cuales 1.200 millones son en gasto sanitario y 250 en servicios sociales y educación. Calculamos que a final de año el impacto va a ser de 2.500 millones de gasto no previsto. A eso hay que sumar 1.000 millones de caída de los ingresos: 800 millones de caída de tributos y 200 millones de caída en la recaudación en transportes.

–¿Qué supone la Ley de Mercado Abierto que van a aprobar?

–Es una de las cosas más innovadoras que ha hecho un gobierno autonómico en los últimos tiempos. ¿Qué sentido tiene que la regulación que pide una comunidad no valga para operar aquí? Vamos a dejar que la gente venga y que compita. Eso va a beneficiar a las empresas madrileñas. Y, sobre todo, va a beneficiar a los consumidores. El anterior gobierno nacional del PP lo quiso hacer para toda España y hubo una Ley de Mercado Único, que yo creo que fue de lo mejor que hizo ese gobierno y que fue declarada inconstitucional porque eso lo debe hacer cada comunidad. Pues eso es lo que hará Madrid.

–¿Descarta por completo que una moción de censura pueda acabar con este gobierno?

Se ha visto en el Debate sobre el Estado de la Región la fortaleza de la coalición y de su unidad de ideas y de propósitos. También se ha visto cómo la izquierda se lamenta de que Ciudadanos no se convierta en un partido de extrema izquierda. Mi convicción es que el Gobierno va a continuar durante toda la legislatura.