«Hay que llevar el teatro a toda la Comunidad de Madrid»

Alberto Conejero, director artístico del Festival de Otoño, presenta una edición «especial», con la poesía y el teatro de objetos como novedades

Plantándole a este mal tiempo de pandemia la mejor cara posible, Alberto Conejero ha dado a conocer la esperada programación del Festival de Otoño, que se desarrollará del 12 al 29 de noviembre. Será la primera que dirija el dramaturgo jienense, que ha trabajado a la hora de configurar el cartel, según él mismo explica, con dos ideas muy claras: «Apoyar decididamente la creación española, porque el sector está atravesando una situación muy crítica y debemos ayudarlo, y prestar especial atención a la gran diversidad de estilos, disciplinas, lenguajes y géneros que conforman el conjunto de las artes escénicas». Una novedad importante, en este sentido, es la inclusión este año del teatro de objetos o la poesía, por ejemplo, en un festival que contará, además, con teatro de texto, danza contemporánea, performance, música experimental, artes vivas, teatro inmersivo, dramaturgia transmedia e incluso cine. «Múltiple, heterogéneo y diverso; que se desarrolle como un acontecimiento único y especial, que es en realidad el sentido que tiene todo festival». Así quiere Conejero que se entienda este evento tan longevo ya en Madrid como cambiante.

Angélica Liddell, Àlex Rigola, José y sus hermanas, El Conde de Torrefiel, Teatro en Vilo, María Velasco, Luz Arcas, Grumelot, Pau Aran, Cabosanroque, José Troncoso, Daniel Abreu, Carlota Ferrer, Nao d’amores o Societat Doctor Alonso son algunos de esos nombres de compañías y creadores españoles que formarán parte de una edición que presenta otra significativa novedad, no exenta de cierta controversia: el intento de abrirse a nuevos espacios y localidades dentro de la comunidad. Conejero asume con optimismo la difícil tarea de captar nuevos espectadores para el festival en lugares donde no hay un fluido acceso a la oferta cultural y donde, por tanto, no hay costumbre de ir al teatro. Si tenemos en cuenta que el nuevo director tendrá que cautivar a esos nuevos públicos con espectáculos cuyo lenguaje no es a veces sencillo, por su contemporaneidad o por su naturaleza vanguardista, el propósito puede parecer casi una quimera, y como tal ha sido tildado en los mentideros teatrales por algunos. Él, sin embargo, intenta aplicar la lógica a este asunto: «Una cosa está clara: este es un festival de toda la Comunidad de Madrid, y no solo de la ciudad de Madrid. Por otra parte, confío en que, además del publico de cada localidad, habrá desplazamientos de la gente de Madrid a esas localidades. Creo firmemente que, si alguien es de verdad amante del teatro, no tendrá ningún problema en ir a Alcalá de Henares, por ejemplo, a ver a ‘José y sus hermanas’, que es una de las apuestas fuertes del festival. En estos tiempos en que tanto nos quejamos de algunos gestos políticos, el hecho de que alguien no quiera salir de su barrio para ir a otro lugar distinto a ver teatro… me parecería un gesto político muy significativo. Además, un festival implica siempre moverse, desplazarse, salir de lo habitual, ir a otros lugares a disfrutar de buen teatro, ya sea en Coslada, en Getafe o en La Cabrera. Y hay otro aspecto importante: es muy duro no tener un acceso fácil a la cultura por razones geográficas, así que, si conseguimos que un señor de El Escorial pueda salir de su casa e ir al teatro sin tener que recorrer 100 kilómetros para hacerlo, ya habremos hecho algo espléndido y pertinente. Es verdad que algunos espectáculos requieren una mirada más entrenada o más habituada a la poética que proponen, pero tenemos que empezar poco a poco a hacer ese entrenamiento para seguir ganando espectadores». Lo que no será nuevo, aunque sí se ve reducida por «las dificultades de contratación y de cumplimiento con los plazos y protocolos» que ha impuesto la pandemia, es la presencia internacional. Jan Lawers, Sergio Blanco, Lagartijas Tiradas al Sol, Wajdi Mouawad o Bertrand Lesca & Nasi Voutsas son solo algunos de los artistas extranjeros que mostrarán sus proyectos en alguno de los 22 espacios por toda la comunidad. Con un presupuesto próximo a 1.200.000 euros, el festival concentrará un total de 37 espectáculos; 21 de ellos, estrenos absolutos.