Uber se suma a las labores de voluntariado

La compañía colaborará con Nadiesolo para facilitar el transporte gratuito a los grupos más vulnerables durante la pandemia

Conductores de VTC en Madrid capitalJavier Fernández-Largo

Personas mayores en sus domicilios y residencias; enfermos que retornan a casa o tienen que volver al hospital para chequeos; personas con discapacidad intelectual; personas sin hogar que viven en centros de acogida; menores en riesgo de exclusión social... Uber colaborará con Nadiesolo Voluntariado para facilitar transporte gratuito, fiable y seguro a los grupos más vulnerables de la sociedad en el momento en el que la segunda ola de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 está impactando gravemente a España y particularmente a la Comunidad de Madrid.

Así, la colaboración entre Uber y Nadiesolo tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de estos colectivos, cuya vulnerabilidad y soledad se ve incrementada en esta situación de pandemia por el miedo, la incertidumbre, la falta de contacto con otras personas y con sus familiares.

El acuerdo puede llegar a beneficiar a 600 personas a las que Nadiesolo acompaña en sus domicilios particulares, 1.400 mayores que viven en 27 residencias de la tercera edad, 17 hospitales públicos y tres Centros de Acogida de Personas sin Hogar de la Comunidad de Madrid, que podrán disponer de este servicio de transporte.

Nadiesolo ha mantenido su actividad desde que se decretó el estado de alarma, adaptando sus programas para poder seguir acompañando a estas personas. El acuerdo con Uber facilitará actividades básicas para estos colectivos, para los que el transporte público no es una opción, porque son grupos de riesgo, y el transporte privado no está al alcance de sus recursos.

“Este acuerdo va a ser clave para mantener muchas de nuestras actividades presenciales y el contacto directo tan necesario con estos grupos vulnerables. Ya ha empezado a funcionar y estamos muy contentos", afirma Isabel Antúnez, Directora General de Nadiesolo Voluntariado. "Por ejemplo, la semana pasada, Pepe, voluntario del Programa de Acompañamiento en Domicilio, pudo ir con José al médico para una revisión. José tiene movilidad reducida y hubiera necesitado una ambulancia para ir a su chequeo. O Rober, un joven con discapacidad que participa en el programa de Voluntariado para el Ocio, no hubiera podido participar en la actividad del sábado, porque, al pertenecer a un colectivo de riesgo, no debe coger el transporte público. O Carlos, que es un voluntario en sede desde que se jubiló, no podría seguir viniendo a echarnos una mano con la informática”.

“La soledad no deseada es sin duda uno de los grandes males del siglo XXI. En Uber estamos muy orgullosos de poder ayudar a Nadiesolo en su misión, no sólo apoyándoles económicamente, sino como partner de movilidad para facilitar, de forma gratuita, los desplazamientos de sus empleados, de sus voluntarios y de los miles de profesionales en hospitales, residencias de mayores y centros de acogida que hacen posible su labor”, afirma por su parte Juan Galiardo, Director General de Uber en España.