Una maltratada pide auxilio con notas por la ventana: “No llamen el timbre, me da miedo”

Un vecino de Vallecas llamó a la Policía tras leer el mensaje desesperado de la mujer. La víctima presentaba contusiones pero no quiso denunciar. Aun así, él se fue arrestado por detención ilegal y violencia de género

Una de las notas de ayuda que una mujer maltratada arrojaba por la ventana en Vallecas.
Una de las notas de ayuda que una mujer maltratada arrojaba por la ventana en Vallecas.La RazónLa Razón

Él sabía que la tenía tan aterrorizada que, en cuanto pudiera, saldría despavorida a pedir ayuda. Trató de eliminar todas sus opciones: la encerró, le rompió el teléfono para que no pudiera llamar a nadie... Y se lio a golpes con ella. No era la primera vez. Él, español de 42 años, ya contaba con antecedentes por violencia de género y tráfico de drogas pero ella no quiso denunciar. Aún así, sintió que su vida corría tanto peligro que, a falta de móvil para mandar mensajes o marcar el 091, aprovechó un momento en el que su agresor estaba despistado para coger un trozo de papel, un boli y escribir notas pidiendo auxilio.

La desesperada escena ha ocurrido este fin de semana en Vallecas, concretamente en la calle Maquinilla. La chica, también española y de 29 años, escribió varias notas de socorro que, según fuentes policiales, arrojó por la ventana y coló por debajo de la puerta con la esperanza de que algún vecino las viera y e atreviera a llamara a la Policía en nombre de ella. Una de las notas, a las que ha tenido acceso este periódico dice: «Por favor, necesito ayuda. Mi pareja me ha pegado y me tiene encerrada. Me ha roto el móvil. Llamad a la Policía. Que no llamen al timbre, que suban, que me da miedo lo que me pueda hacer mientras. Me amenaza con hacerme algo mientras duerma».

A pesar de que sus ruegos podían haber caído en saco roto (un papel en el suelo, tanto en la calle como en el descansillo del portal podía haber pasado inadvertido para cualquiera) tuvo la suerte de que un vecino sí se fijó en la hoja, la leyó y llamó de forma inmediata a la Policía. La llamada a la Sala del 091 entró la madrugada del sábado al domingo y, tras comisionar a una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) los agentes se presentaron en el lugar de los hechos, en la calle Maquinilla de Vallecas. Los policías comprobaron que, efectivamente, la mujer había escrito varias notas desesperadas de auxilio y, como ella mismo indicaba en una de ellas, no llamaron al telefonillo del portal sino que subieron hasta la puerta del piso en cuestión para proceder a la intervención. Allí, los agentes llamaron al timbre pero el hombre (el presunto agresor) no atendió a la llamada. Tampoco cuando pidieron, ya a viva voz e identificándose como policías, que les abrieran la puerta de forma inmediata, por lo que los agentes, ante la situación de urgencia en la que se encontraban, decidieron acceder por la fuerza al interior del domicilio.

Allí estaban solo el agresor y la víctima. Ella presentaba, según explicaron ayer desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, «contusiones y arañazos» y confesó a los agentes que llevaba «mucho tiempo» sufriendo las agresiones de su pareja. A pesar de esta manifestación, de verse encerrada y agredida y de habérselas ingeniado para pedir la ayuda de la Policía, la mujer no quiso denunciar a su agresor, que le sacaba trece años de diferencia de edad y a quien ya le constaban antecedentes policiales por malos tratos y también por tráfico de drogas.

A pesar de la negativa de la víctima, los agentes de la Policía Nacional se llevaron al individuo detenido a la comisaría, como presunto autor de un delito de detención ilegal y de violencia de género.