Jornadas de trabajo a destajo al volante de las quitanieves

Los 271 efectivos del dispositivo de Vialidad Invernal de Madrid llevan días haciendo turnos de hasta 16 horas seguidas para limpiar las vías de la región y hacerlas accesibles y transitables

maquina quitanieves  de la comunidad de madrid  zona noroeste
maquina quitanieves de la comunidad de madrid zona noroestecamla razon

«Ponemos el mayor número de recursos de la historia de la Comunidad de Madrid para que, con compromiso, sacrificio y eficacia, podamos combatir todas las dificultades que tengamos por delante». Y las dificultades llegaron, superando los peores presagios de la presidenta Isabel Día Ayuso, que el pasado 23 de noviembre presentaba con estas declaraciones el Plan de Inclemencias Invernales 2020-2021. Un plan que, si bien pudo pasar desapercibido para la opinión pública entonces, ha hecho posible que, un mes y medio después y gracias al incremento de medios materiales y humanos para garantizar el buen estado y la accesibilidad a los 2.572 kilómetros de carreteras autonómicas durante el invierno, al paso de «Filomena», Madrid haya salido casi ilesa. «Es la primera vez que se decreta la alerta por nieve nivel rojo en la región, un episodio excepcional, pero lo estamos paliando con enorme esfuerzo y total coordinación de las administraciones», anuncia tras cinco días de trabajo sin descanso Inés Berrio, directora general de Carreteras de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid.

La última vez que la capital había amanecido cubierta por un manto color blanco impoluto fue a principios de 2018, cuando los medios de comunicación informaron de situaciones de «caos viario» por acumulaciones de nieve en la calzada de «hasta cinco centímetros». Tres años después, quienes ocuparon y ocupan la primera línea frente a las inclemencias meteorológicas y sus consecuencias en las carreteras recuerdan casi con anhelo aquel temporal que en nada se queda comparado con «Filomena»: «Esa nevada colapsó la AP-6 y me pareció de una gran magnitud, pero nada que ver con la de ahora, esto sí es insuperable», recapitula Inés Berrio, que fue gerente del 112 durante la pasada legislatura y concejala en el Ayuntamiento de Collado Villalba hasta el pasado mes de diciembre, cuando el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido, quiso sumarla a su equipo. Ninguno de los dos imaginó que, apenas unas semanas después, la nueva encargada de la gestión de esta Campaña de Vialidad Invernal tuviera que lidiar con el mayor reto al que podía enfrentarse alguien en su puesto de trabajo. No obstante, gracias a la previsión del temporal y al refuerzo de efectivos y vehículos, Inés Berrio y su equipo han logrado que más del 91% de la red de carreteras de la Comunidad de Madrid esté ya operativa –el 87% sin ninguna restricción, es decir, sin necesidad de utilizar cadenas–.

En concreto, el actual dispositivo de cuenta con 91 vehículos de vigilancia, 60 máquinas quitanieves, 23 palas cargadoras, dos máquinas turbofresadoras y, lo más importante, 271 efectivos. Personas como Pablo Ladrero, jefe del Servicio del Centro de Coordinación e Información de Carreteras de la Comunidad de Madrid (Cecoin), que desde hace cinco días no miran la hora de salida de la oficina porque «Filomena» no se lo permite: «Este fin de semana he trabajado 54 horas continuas, sin dormir, al pie del cañón porque la situación así lo requería; ha sido desbordante», confiesa. La tarea de Pablo Ladrero consiste, principalmente, en dirigir cada movimiento de todas las máquinas quitanieves y palas, lo que incluye las reparaciones casi instantáneas de todas aquellas que sufren algún daño durante estas intensas jornadas de limpieza. Es decir, es desde este centro de coordinación desde el que se ponen en marcha todos los protocolos sobre el papel, lo que ha significado en este caso tan excepcional la priorización de unas vías frente a otras en base a, por ejemplo, su conexión con los hospitales: «Cuando empezó a coger fuerza la nevada esto era un hervidero de llamadas de auxilio del 112, pero, a medida que hemos ido cubriendo las necesidades básicas hemos ampliado nuestra actuación incluso fuera de la red de carreteras de la Comunidad; ahora estamos atando cabos, atendiendo incidencias como despejar la entrada de la cárcel de Valdemoro», explica el jefe del Cecoin.

Inés Barrio, Directora General de Carreteras de la Comunidad de Madrid y Pablo Ladrero, jefe de Servicio del Centro de Coordinación e Información de Carreteras de la Comunidad de Madrid
Inés Barrio, Directora General de Carreteras de la Comunidad de Madrid y Pablo Ladrero, jefe de Servicio del Centro de Coordinación e Información de Carreteras de la Comunidad de Madrid©Gonzalo Pérez MataLa Razón

Pero, sin duda y como insisten tanto Inés Berrio como Pablo Ladrero, el mayor valor humano en esta carrera contrarreloj por hacer Madrid transitable lo aportan los que se ponen al volante de las máquinas quitanieves y las palas: «Estos días hemos comprobado como los guardias civiles, los policías locales y los sanitarios trabajan sin descanso cuando se les necesita, pero tenemos que acordarnos también de los conductores que están limpiando las vías en condiciones extremas, y no solo las carreteras, sino también los accesos a los centros médicos, a las residencias o a los polígonos industriales; hemos estado y seguimos estando donde se nos reclama», remarca orgullosa la directora general de Carreteras de la Comunidad de Madrid. Y no es para menos, porque algunos de los trabajadores encargados de abrir paso entre la nieve en la región hacen turnos de hasta 16 horas: «Está siendo duro, de coger una mochila de supervivencia antes de salir y no saber cuándo vas a volver, pero después de varios días de concentración para hacerlo bien, acabas más cansado psicológicamente que físicamente», cuenta Juan Antonio Hernansanz, conductor de quitanieves en la zona noroeste que, con siete años de experiencia a sus espaldas, ha aprendido de los veteranos que la prudencia es la clave en su labor. Nacido en Cercedilla, Juan Antonio asegura que no le teme a la nieve, pero, después de esta pelea contra «Filomena», solo espera que las noches empiecen a darle tregua y detrás del temporal venga la calma.