El Gobierno pierde el control de la Pandemia

Varias personas acuden a recibir la vacuna contra el Covid-19 en el Hospital Isabel Zenda
Varias personas acuden a recibir la vacuna contra el Covid-19 en el Hospital Isabel ZendaMarta Fernández Jara

El Gobierno, que nunca supo tener el control total sobre la Pandemia, ahora se encuentra con el dilema de que se agota el plazo del Estado de Alarma y, tanto los presidentes de las comunidades autónomas como los ciudadanos, seguimos sin saber que ocurrirá con nuestros derechos fundamentales a partir del próximo 10 de mayo, aunque parece que como en tantas otras ocasiones permitirá que cada comunidad tome sus propias decisiones, aludiendo que es lo que le han solicitado los presidentes autonómicos.

Lo cierto es que continuamos sin el “mando central y coordinado en salud pública”, que debería haber sido obligado para hacer frente a la pandemia con igualdad para todos y con eficacia. Nada más lejos de la realidad. Ahora vuelve a suceder lo mismo con el plan estratégico de vacunación, en el que además de no cumplir con las fechas predeterminadas, la Ministra de Sanidad, apoyada por la mayoría de los consejeros de sanidad, con la elogiosa excepción del de la Comunidad de Madrid, toman decisiones en relación a la vacuna de Astra-Zéneca, desoyendo los informes de la Agencia Madrileña del Medicamento, organismo que siguiendo las instrucciones de la Agencia Europea, en ningún momento ha puesto en duda su eficacia por grupos de edad. Sin embargo, el Gobierno toma la “decisión política”, sin base científica, de no vacunar a nadie por debajo de los 60 años; nada dice de administrar esta vacuna a los mayores de 65, a pesar de los estudios que demuestran su eficacia y además, deja en el “limbo de las decisiones políticas” si los más de 2 millones de personas que se han puesto la primera dosis, se podrán administrar la segunda, por miedo a las posibles trombosis, olvidando que no existen datos que acrediten esta posibilidad en el momento actual.

Eso sí, la ministra nos da la posibilidad de utilizar otra vacuna, como la de Pfizer para esa segunda dosis, algo que necesita de un nuevo ensayo clínico que durará más de 13 meses, porque son vacunas totalmente diferentes. ¿Se han planteado la ministra y los consejeros cuantas vidas estamos perdiendo por no utilizar esta vacuna siguiendo la evidencia científica y las recomendaciones de las Agencias Europea y Española del Medicamento?