Belén Esteban: “La Esteban sabe a Marca España. Ser una tía normal es mi ingrediente secreto”

Recorremos con la ‘princesa del pueblo’ sus rincones favoritos de Madrid y conocemos las novedades de su marca

De San Blas a Paracuellos, pasando por Las Tablas. Además de ser una de las colaboradoras más populares de Mediaset y empresaria gastronómica, Belén Esteban es gata y, como tal, tiene sus lugares castizos imprescindibles. Los recorremos con ella.

¿Qué sitios de Madrid le recuerdan a su infancia?

El Retiro sobre todo, pero también el Palacio Real, Gran Vía, la Plaza Mayor... tengo muchos recuerdos en esos lugares y todavía sigo yendo.

¿Vuelve a menudo a su barrio de San Blas?

Sí, porque tengo vecinas que son amigas mías, así que vuelvo a muy a menudo a visitarlas.

¿Por qué eligió Paracuellos?

Es un pueblo muy tranquilo que me encanta, está muy cerca de Madrid y de mi trabajo. Allí, me conoce todo el mundo y yo a la gente, estoy muy contenta allí.

“Invitaría a cenar a políticos de varios partidos, a todos tengo algo que decirles”

¿Cuál es su zona preferida de la capital?

Gran Vía. Me encanta el centro para salir, cenar, tomar el vermú con mis amigas... de Gran Vía a mi casa hay muy poco, así que estoy muy cómoda. Paracuellos está muy bien, tiene muy buena combinación para ir a Madrid y para todos los lados.

¿Qué restaurantes nos recomienda en Madrid?

Taberna de la Reina, Bocanegra y Mercado de la Reina. Tienen comida casera y están muy bien de precio para todo el mundo. Sales muy contento, la calidad es buenísima.

¿Y si, en cambio, busca relajarse y tomar algo?

Mis sitios favoritos son dos: Museo Chicote, donde lo doy todo, y la discoteca Kapital cuando salgo con mis amigos o con mi marido.

Café con aroma de mujer y La reina del flow me han vuelto loca, quiero ser Paloma”

¿Alguna recomendación seriéfila que le haya enganchado?

Café con aroma de mujer y La reina del flow. No me gustaban las telenovelas, pero es que estas me encantan. Las he empezado a ver y me he vuelto loca. De La reina del flow me ha encantado sobre todo Charlie, el protagonista, que era muy malo y se ha vuelto bueno... pero ahora estoy con Sebastián, de Café con Aroma de mujer. Desde aquí hago un llamamiento, porque quiero conocerlo, y también a Charlie de La reina del Flow.

Belén Esteban.
Belén Esteban. FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

Su marca se llama Sabores de la Esteban, pero ¿a qué sabe la Esteban?

A calidad, Marca España, que lo llevo siempre por bandera. Además, es una marca hecha para todos los bolsillos, que es lo que me llena.

¿Qué papel tiene en la producción?

Soy la dueña de la empresa, así que todo, aunque es verdad que tengo un equipo que me quita mucho trabajo. Voy a la fábrica, digo lo que quiero, cómo quiero que sea el sabor... siempre he buscado que sea sabor de casa y, sobre todo, calidad. Y producto español.

“Estoy con los transportistas. La huelga es lo único que pueden hacer para defender sus derechos”

¿Sacará más productos próximamente?

Tengo mi gazpacho de siempre, y ahora voy a sacar el de kumato, aunque no puedo decir cuándo. Está también las patatas de churrería, que para mí son las mejores, y ahora he sacado las campesinas y las de jamón. Me quiero quedar en 10-12 productos, no más, porque quiero dedicarme a ellos en lugar de volverme loca sacando cosas. Me gustaría que la gente viera Sabores de la Esteban como algo diferente a mí. Hay mucha gente que me quiere y otra tanta que me odia, y a estos últimos les quiero decir que miren el producto, porque no van a comprar a la Belén Esteban televisiva.

¿Le está perjudicando la huelga de los transportistas a su empresa?

Ha afectado a todo el mundo, porque no hay mercancías. Pero quiero dejar muy claro que estoy con los transportistas. Es lo único que pueden hacer para defender sus derechos y, aunque sea empresaria y me haya afectado, entiendo a la gente. Hoy estaba viendo «El programa de Ana Rosa» y ha salido un ganadero con sus vacas... y yo los apoyo al 100%. Y mi marca también, tenemos que mirar por todas esas familias que están luchando por sus derechos.

¿Le gustaría abrir un restaurante en Madrid?

Mi hermano mayor ha sido camarero, tengo amigos con negocios, sé que la hostelería es muy sacrificada y no me veo en eso. Me gustaría tener algo, pero el día que pueda estar ahí. Ahora mismo, entre la tele y lo demás, no tengo tiempo. Me encantaría abrir un sitio en el que todo fuera casero, lo típico que hemos comido en casa con nuestras madres, de cuchara... la comida española típica.

“Me encantaría montar un restaurante, pero cuando pueda dedicarme totalmente a ello”

¿A qué político español invitaría a cenar y que probara sus productos?

A todos tengo algo que decirles, aunque a algunos cosas más buenas que a otros. Me gustaría quedar con todos a comer, de distintos partidos, y tener un debate, creo que ellos están para escucharnos.

¿Cuál es su ingrediente secreto para triunfar tanto entre los jóvenes como entre los más mayores?

Ser natural, saber de dónde se viene y no creérselo. Yo soy una tía muy normal, hago todo lo que hace la gente.

En su trabajo hay bastantes desencuentros, ¿Cuál es la receta para no perder el sentido del humor?

En «Sálvame» tenemos momentos muy muy buenos y otros que no lo son tanto, cuando te toca algo que tiene que ver contigo, te pones mala, pero creo que la clave es decir la verdad, al menos para mí.

Siguiendo con el hilo culinario y para terminar, ¿cuál es su postre favorito?

Yo tengo un problema y es que soy diabética. Pero cuando estoy bajita de azúcar y me puedo pasar, a mí me gustan las natillas caseras con las galletas María de toda la vida.

¿Abandonará pronto la televisión?
Hace algunas semanas, la empresaria anunció que no se veía a largo plazo en la televisión, entre otros motivos, porque quería pasar más tiempo con su familia. “Llevo 13 años en Sálvame y 20 en televisión, es un medio que me encanta y no me voy a ir ahora, pero es verdad que hay que pensar en un futuro. Ahora no dejaría Sálvame, acabo de renovar y estoy muy a gusto. Recientemente, cumplí 48 años y, aunque es verdad que hay que pensar en el futuro, no dejaría el programa.
No tengo pensado qué haré después, porque no es algo que vaya a pasar pronto, estoy encantada con La Fábrica de la tele. Cuando tengo arrebatos digo que lo dejo, pero luego, desde casa, lo echo de menos. En el formato tenemos momentos muy buenos y otros que no lo son tanto. Cuando te toca algo que tiene que ver contigo, te pones mala, pero creo que la clave para llevarlo bien es decir la verdad, al menos para mí”.