Almeida declara en la comisión del espionaje: “Han montado un circo y tienen preparadas las conclusiones desde el principio”

El alcalde comparece en un interrogatorio tenso en el que Más Madrid y PSOE le han acusado de mentir

No era solo la comparecencia más esperada. También era de las pocas que confirmaron su presencia al anunciarse la comisión de investigación. La languidez progresiva de unos interrogatorios en los que poca luz se ha arrojado sobre el presunto seguimiento a Ayuso, se han transformado en expectación con la presencia esta tarde del alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida. Algo más de una hora de interrogatorio por parte de los grupos municipales, con la excepción de Vox, cuyo concejal, Pedro Fernández, ha declinado hacer preguntas. Y todo ello en un clima tenso, durante el cual los grupos municipales, especialmente Más Madrid, y PSOE, han aprovechado sus turnos para acusar al alcalde de mentir. Y, consecuentemente, el alcalde ha respondido con ironía en más de una ocasión.

A preguntas muy directas de José Manuel Calvo y Marta Higueras, del Grupo Mixto Recupera Madrid, el alcalde ha respondido de forma tajante: no ha habido espionaje a Ayuso con medios pertenecientes al Ayuntamiento, lo que incluye la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS). En ese primer turno, además, el alcalde ha aseverado que Isabel Díaz Ayuso “no ha acusado en ningún momento al Ayuntamiento de espiarla”.

El nombre de Ángel Carromero, ex asesor de la Alcaldía, ha estado en boca de todos los grupos municipales. Y más aún teniendo en cuenta su ausencia en la mañana de hoy, cuando estaba convocado a las 11:30 horas en el edificio de Grupos Municipales para prestar su testimonio. El alcalde explicó que “a raíz de una serie de informaciones periodísticas” llamó a Carromero, “que me negó cualquier implicación” en la supuesta trama de espionaje. Sin embargo, ambos convinieron en que “el Ayuntamiento de Madrid estaba por encima de nosotros y no podía estar en los titulares. Y él pensó que era más fácil defenderse desde fuera del Ayuntamiento que desde dentro”. Por otro lado, Almeida ha confirmado que, a partir del 10 de enero, y tras las indagaciones llevadas a cabo de forma interna, averiguaron que dicho espionaje no se había llevado a cabo.

La pregunta de José Manuel Calvo acerca de “por qué no restituye a Carromero”, supuso un ascenso en los decibelios del interrogatorio. “¿Tan desesperados están? Es una pregunta curiosa. Aquí lo que se está tratando es lo que sucedió antes de las informaciones, no lo que sucedió después”.

Este tono se mantuvo cuando Mar Espinar, portavoz del PSOE, tomó la palabra. El alcalde explicó que se enteró del “rumor” del supuesto espionaje a mediados del pasado mes de diciembre. No habló con Álvaro González, presidente del consejo de Administración de la EMVS, hasta el 11 de enero. Almeida justificó este lapso de tiempo teniendo en cuenta que el 20 de diciembre se contagió de Covid, “permanecía dos semanas incomunicado, reaparecí el día de la Cabalgata (6 de enero) y, después, volví a caer enfermo”.

En cuanto al cese de Joaquín Vidal, anterior jefe de comunicación del Ayuntamiento, lo desvinculó de cualquier implicación en el caso. “Convenimos que era necesario un cambio en la política de comunicación de la alcaldía. Y, ante la pregunta de por qué ha declinado venir a la Comisión, el alcalde opinó que si “ustedes no hubieran convertido esto en un circo, dedicado a criminalizar, hostigar y señalar a personas cuya honorabilidad está fuera de toda duda, posiblemente habría venido”.

A preguntas de la concejal de Cs, Silvia Saavedra, el alcalde sí reconoció que ahora se replantearía el hecho de no haber informado a la vicealcaldesa Begoña Villacís de aquella investigación, tal y como hizo entonces.

“Todos los grupos municipales ya han manifestado que nadie se ha servido de esta institución para llevar a cabo este encargo”, afirmó posteriormente al concejal popular José Fernández. De hecho, recordó las conclusiones del Comité de Ética, que dictó que las “averiguaciones y procedimientos internos” llevados a cabo por su equipo de Gobierno “se ajustaron a la legalidad”. Y, por todo ello, considera que “la oposición ya tenía escritas las conclusiones de esta Comisión antes de que comenzara”.

El último turno de preguntas corrió a cargo de Rita Maestre. Almeida no quiso nombrarle, pero sí reconoció a Maestre que alguien de importancia del PP le comunicó tanto a él como a Ayuso el rumor de que esta última estaba siendo espiada. Una persona que Maestre, según varias informaciones periodísticas, identificó como el ex alcalde Alberto Ruiz-Gallardón.

En lo que respecta a sus conversaciones con Carromero, el alcalde también fue tajante: “En ningún momento hablé con él sobre si se había obtenido alguna información de la presidenta de la Comunidad”. Y, ante un tono que rozó el de los plenos municipales más encarnizados, el regidor, acusado de ponerse nervioso por las preguntas, concluyó: “Si quieren una segunda ronda, tendremos una segunda ronda”.