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Javier Coterillo: «Mostrarse vulnerable no es de débiles, todo lo contrario»

El coach y empresario acaba de crear “Longevida”, una herramienta que permitirá a las empresas velar por la salud de sus empleados

Entrevista a Javier Coterillo, escritor y coach.
Entrevista a Javier Coterillo, escritor y coach.Jesús G. FeriaLa Razon

El primer trabajo que tuvo Javier Coterillo fue en una farmacéutica estadounidense. «El Prozac, que en aquel momento estaba siendo una revolución, prácticamente acababa de llegar», dice a LA RAZÓN este madrileño. Fue una etapa, añade, de mucho aprendizaje, pero también de perder muchas cosas debido, precisamente, a esas interminables jornadas, al estrés... Y, al fin y al cabo, a no cuidarse. Hasta que no pudo más. «Tuve un cuadro de ansiedad con 36 años que pensaba que era un infarto», reconoce. «Hay muchas señales físicas que advierten de lo que nos está pasando», añade. Aquello fue un punto de inflexión, y, cuando salió del laboratorio, comenzó con sus propias empresas en el sector farmacéutico, pero comenzó también su pasión por la nutrición y la salud en general. «No es que me haya cuidado siempre mucho, porque nunca he hecho dieta, pero sí que he hecho mucho deporte», reconoce.

Así, en medio de la revolución de Herbalife, compró una empresa de nutrición y farmacia en la que se pasaba consulta. «Ahí empezamos a darnos cuenta de que España, además de ser un país muy envejecido, es un país de polimedicados», señala. Jornadas maratonianas, una alimentación pobre en nutrientes y poco espacio para la salud mental parece ser el cóctel del que beben los trabajadores de nuestro país. Y eso, tarde o temprano, como asegura Coterillo, «pasa factura».

Por su parte, estudió coaching y empezó a trabajar con empresas del IBEX35 y otras grandes compañías en busca, precisamente, de promover la salud desde el ámbito laboral. «Ahí fue cuando vi los grandes problemas que tienen los trabajadores en cuestión de conciliación laboral y personal, y de cómo esto se traduce en problemas físicos, desde el dormir mal hasta los cuadros de ansiedad o el sobrepeso», explica. «No es una cuestión de estética», asegura, «es que afecta a la microbiota intestinal, a la salud mental... Y, en cuanto a la salud mental, estamos viviendo una crisis postpandemia importantísima a la que hay que prestarle mucha atención», añade. «Estamos preparados para una vida con un recorrido lineal. Y, cuando te sacan de la línea, por enfermedades, despidos, una ruptura sentimental... Son cosas que hay que saber gestionar», apunta. «Sobre todo con la gente joven, que ahora mismo está expuesta a esa estética del filtro y que, cuando se topa con la realidad que no es la de la pantalla, entra en inseguridades muy grandes».

La pandemia, señala, también ha dejado el teletrabajo, el cual «tiene cosas positivas, pero también ha ahondado mucho más esa incapacidad que empezábamos a tener para el contacto y la comunicación cara a cara». «No se nos pueden olvidar cosas que son tan importantes como el propio trabajo que son aquellas que van ligadas al autocuidado, como puede ser el salir a caminar por un parque, dormir, leer o meditar», asevera. En este contexto, Coterillo acaba de desarrollar Longevida junto a la tecnóloga alimentaria y nutricionista Teresa Salinas, un servicio dirigido a las empresas con el objetivo de prevenir problemas de salud vinculados al ámbito laboral y de que las compañías «empiecen a preocuparse y ocuparse del empleado». «Esto», añade, «además mejora el compromiso de las personas con esa empresa que está poniendo en sus manos las herramientas necesarias para tener un mejor estado de salud». Pero, a su vez, reconoce que implantar algo así en una empresa no se puede hacer si esta no ha dado el paso de llegar a un «liderazgo trasformacional». «El líder se hace desde el compromiso, desde que la gente crea en el proyecto y sepa que hay espacio para su talento», explica, «no desde la jefatura jerárquica en la que tengo que revisar todo lo que haces».

«Eso es un modelo caduco», continúa Coterillo, que insiste en la necesidad de que en todo equipo se fomenten las tres C: comunicación, confianza y compromiso. «Un equipo de trabajo motivado es imparable, pero es necesario que tenga un líder que marque el camino desde la inteligencia emocional», dice. Es decir, «hay que saber comunicarse de manera asertiva, preguntar qué es lo que pasa, crear vínculos». Y, sobre todo, «tener la confianza de hablar». Porque, si algo ha encontrado Coterillo en su experiencia es que «tenemos un problema muy evidente, y es que creemos que mostrar vulnerabilidad es un acto de debilidad, cuando es todo lo contrario. Hay que ser valiente para reconocer que se tiene un problema».

El funcionamiento de Longevida
►Conocer el estado de la salud física y emocional de los empleados de una empresa es el objetivo de Longevida, que ha investigado e identificado los principales parámetros que afectan a la salud de las personas, creando un sistema de salud integrativa y preventiva para el que utiliza los aparatos médicos más avanzados. Así, identifica patologías como el estrés, sobrepeso, ansiedad, depresión, hipertensión, envejecimiento celular o fatiga crónica, así como la causas que las provocan. Después, los profesionales de Longevida analizan e interpretan los resultados, y diseñan las pautas que requiere cada individuo para revertir el impacto negativo de sus hábitos poco saludables.