Entrevista

Dani Fernández: «''La Jauría'' ha sido encontrarse a un Dani tal cual es»

Entre música y emociones nos encontramos al artista que se encuentra en paz, tranquilo y con ganas de seguir haciendo directos

Hacer «sold out» no es un reto para él. Pero tampoco lo ha sido hacerlo un 26 de diciembre levantando a todo un Wizink Center. «La Jauría», el tercer disco de Dani Fernández, ya está entre nosotros y demuestra el viaje de un artista en constante evolución.

Lo primero de todo, ¿cómo estás?

Muy contento y muy feliz. Evidentemente no puedo decir que ha sido todo muy tranquilo. He vivido un año de locura, mucho trabajo y el nacimiento de mi hija ha sido una bomba. Pero por fin he podido encontrar la tranquilidad, la paz y el equilibrio entre la parte profesional y personal. He pasado por un periodo de encontrarme después de muchos altibajos.

¿Cómo sabes cuándo es el momento de volver?

Realmente nunca paras. No vuelvo como tal porque yo siempre he estado escribiendo, dedicado a la música, haciendo conciertos… pero los ocho meses sin tocar fueron difíciles. Estar sin hacer nada fue una sensación rara, como si se pausara el tiempo. Pese a que sea necesario parar, soy una persona que está en constante movimiento.

Después de una trayectoria y tres discos, ¿qué te llevas de cada uno de ellos?

«Incendios» fue encontrar el camino, la prueba y el error. Ahora hay canciones de entonces que ni me siento identificado, pero es normal, lo primero que hice como solista. «Entre las dudas y el azar» fue el posicionamiento en un mundo en el que empezaba lo urbano a reventarlo en España y nosotros seguíamos haciendo una música un poco más cercana a lo acústico y orgánico, haciéndonos muy fuertes en el directo. Este tercero, «Jauría», ha sido el encontrar un Dani con ganas de mostrarse tal cual es: menos miedos y más tranquilo en una industria tan fugaz.

¿Por qué crees que destacas tanto por tus directos? Es una característica muy diferenciadora tuya.

Refleja la ilusión y las ganas que nos supone tocar en directo. Además, cuando nació mi hija tuve momentos de bajón y perdí ilusión, algo que es normal que ocurra después de muchos años en la industria. Sin embargo, cuando subo al escenario se me pasa todo y me encanta la conexión con el público, mirarnos a los ojos y que todos los problemas quedan fuera.

Siguiendo con el directo, un claro ejemplo es «Bailemos». Siempre pone a todo el mundo de pie pero, después de tantos años, ¿sigue emocionándote?

Sin duda. Y de todas las veces que la he cantado, ninguna es igual. Y eso es lo bonito, es muy real y eso es la música. Eso precisamente no te lo da escuchar música en casa, es la diferencia del directo y lo que cierra el círculo. Yo soy muy de conciertos también, me encanta formar parte de los espectáculos de otros artistas y aprender de ellos.

¿En qué te inspiras para componer?

Son emociones. Cuando eliges que una canción salga a la luz, así como grabarla, es porque me dejo llevar. Yo no me escucho después de sacar el disco, no me gusta. Pero me escucho tanto en los momentos previos que necesito que sea verdadero todo lo que siento en el momento.

¿Qué buscas de un disco?

No busco un hilo conductor, pero luego es bonito encontrarlo. Lo que sí pretendo es que tenga coherencia. Por ejemplo, la última canción titulada «La trama principal» es mi protegida, y se escapa un poco de la coherencia a nivel instrumental y musical que entrelaza el resto del disco. Sin embargo, pensé: si es buena ¿por qué tengo que prescindir de ella? Y eso es en lo que me centro, en que me represente.

¿Cómo defines «Jauría»?

La palabra habla de una persecución. En mi caso, puede ser pública y puede ser personal también, sintiendo el síndrome del impostor. Que cada uno la lleve donde vea sus problemas, que la gente reflexione de su propia vida. Estamos en una coyuntura donde desde muy pequeños estamos expuestos en redes sociales, a prejuicios y a las modas, cada vez es más difícil buscar los gustos individuales. Me gusta que las canciones las interprete el público y las haga propias.

¿Cómo gestionas la exposición pública?

Es la peor parte que llevo de mi trabajo. Me encanta lo que hago, pero la actualidad te obliga a tener un máster en redes sociales. Yo, a diferencia de otros artistas, ahora tengo la suerte de haber encontrado una estabilidad mediática y musical, por lo que me ayudan con el manejo de las redes sociales. Yo me he relajado y para mí ha sido un desahogo, vivo más mi vida, ya no estoy tan pendiente del qué dirán. Cada vez soy más yo, más presente con mi gente y con mi música. Me siento orgulloso de haber dado este paso porque, para mí, invertir tiempo en redes sociales no deja de ser una pérdida de tiempo. Yo he llegado a tener ansiedad por los números, por los premios y por los juicios, por eso mismo era algo que quería cambiar.

Aprovechando «Todo cambia» ¿tú eres muy cambiante?

Me gusta cambiar lo que creo que no hago bien. Si es verdad que mi personalidad mantiene su esencia, sobre todo dentro de la música. Me gusta dejarme llevar, evolucionar, analizarme en todos los aspectos de mi vida, como padre, músico, hijo, amigo…

¿Teníais claro que fuera «Todo cambia» la canción del pistoletazo de salida del disco?

Nunca lo tienes claro del todo. En este caso, fue de las primeras que compuse. Es cierto que es potente y pensábamos que era una buena apuesta para sonar en radio también. Era el caballo ganador. Pero después, a medida que hacíamos más canciones, llegaron las dudas. «Me has invitado a bailar» me gustó más y la sugerí como lanzamiento del disco, pero escuchando a mi equipo y pensándolo bien, decidí hacerles caso y parece que ha funcionado. Siempre he dicho que el papel de un buen equipo es muy importante, hay que saber escuchar aunque no sea lo que quieras oír. Todos tenemos que salir ganando.

¿Qué tal has llevado las colaboraciones (Valeria Castro e Iván Ferreiro)?

Para mi han sido ambas un sueño. Reconozco que soy receloso de mis canciones y me costaba encontrar personas, pero este caso ha sido maravilloso. Cada vez que escuchaba «Y si lo hacemos», escuchaba una voz femenina, y era Valeria Castro. Desde el primer momento que la escuché quise trabajar con ella. Le mandé un mensaje y ella aceptó. Escucharla cantar es increíble y los momentos juntos en el estudio han sido mágicos. Por otro lado, con Iván no tengo palabras. Es mi referente y además he tenido la suerte de conocerlo fuera de la música, es una persona de la que poder aprender mucho. Conversar con él ha sumado incluso más que cantar con él. En las grabaciones nos tenían que parar porque no parábamos de hablar.

¿Cómo fue la colaboración con Samurai para la canción de su nuevo disco, «La Despedida»?

Fue brutal. No puedo decir nada malo ni de su proyecto ni de su persona. Yo era fan desde que la escuché por primera vez. Hemos coincidido en muchos conciertos y pensé que teníamos la misma forma de ver la vida y, en consecuencia, la música. Entendemos la banda como familia, no buscamos ser protagonistas en el escenario y dejamos que la música hable por sí misma. Así que, formar parte de la canción y de la composición fue un lujo. Además, le pedí que estuviera Yarea, mi mujer, como compositora, ya que pensé que sería el nexo de unión entre ella y yo, junto a Paco, el otro compositor. Me siento muy orgulloso. Tengo muchísimas ganas de cantarla con ella en directo y que lo disfrutemos todos.

¿Cuándo es el mejor momento para escuchar?

Yo soy muy de escucharlo en casa. poner el vinilo, un vino y analizarlo con amigos y acompañado. Hay canciones para disfrutarlas en coche, pero también algunas más densas que necesitan escucharse en soledad. En conclusión, creo que mis discos en soledad se devoran más. Y además me encanta reivindicar que se escuche la música con unos buenos cascos para poder analizar todo lo que está pasando.

La canción que más te gusta cantar en directo es...

Si tus piernas.

La canción que más te cuesta tocar en directo es...

Si tus piernas.

Un premio que has recibido con mucha ilusión ha sido...

Me quedo con el último, el de los 40 al Mejor Directo; empatado con el Ondas. Son unos premios que no todo el mundo con 32 años que tenía entonces tiene la suerte de recibir. Para mi familia fue una auténtica locura. Me decían que no era consciente de lo que realmente había conseguido.

Una colaboración especial es...

No podría elegir una. Pero para mí, colaborar con amigos y gente con la que conectas, con la que ves la vida de la misma manera, es lo importante.

Un lugar donde te encanta actuar es...

Es complicado quedarse con uno en concreto. Me gustan mucho las salas y que la gente devore un disco nuevo en una sala, donde ha pagado dinero y ha invertido su tiempo para ver la obra de alguien.