La energía ante los retos de una nueva era

Representantes del sector energético reflexionan sobre las necesidades, posibilidades y oportunidades que plantean un futuro pos pandemia y de transición energética

Si, en general, el sector energético, y el eléctrico en particular, son muy activos y dinámicos, ahora en este entorno COVID o pos COVID, se suceden las noticias y se producen constantemente hechos en torno a ella, a la energía: el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), la hoja de ruta del Hidrógeno, la reciente aprobación del Fondo para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico, etc. Es constante la actividad en torno a la energía. Por eso La Razón y Naturgy han considerado muy interesante reunir a expertos y expertas de diferentes sectores relacionados para analizar estas novedades y también las posibilidades y retos del sector energético para el futuro a corto y medio plazo.

Con la moderación de la de viernes, e va martín ez Rull, y bajo el título “Retos del Sector energético en la era PostCovid 19”, han contribuido a portando los enfoques destacados de diferentes sectores Pedro Larrea, director general de Gestión de la Energía y Redes de Naturgy; Claudio Rodríguez, director general de Infraestructuras de Enagas; Eva Pagán, directora general de Transporte de Red Eléctrica de España (REE); Nieves Vela, responsable de la División de Energías Renovables del departamento de energía del CIEMAT; Óscar Barrero, socio de Energía de PwC y Javier Brey, presidente de la Asociación Española del Hidrógeno (AEH2).

En un primer acercamiento a la respuesta del sector durante la crisis sanitaria y económica, Pedro Larrea expresó que «es fundamental el hecho de haber mantenido el servicio y su calidad durante la pandemia. Además, des de Naturgy fuimos pioneros en contribuir con medidas diseñadas específicamente para los sectores más afectados por la crisis sanitaria y en los momentos en que esta era más aguda. Y lo siguiente más importante -añadió Larrea-es que hemos mantenido la competitividad de nuestros productos, de tal manera, efectivamente, que el sector de la energía, es un contribuidor positivo ala competitividad de la industria, en la medida en que se han bajado los precios durante varios años y en concreto durante este año. Mirando a futuro, los distintos sectores energéticos seguimos manteniendo la competitividad para la industria y para los consumidores. Además, está claro que también somos un tractor económico por nuestra capacidad de inversión; y desde el punto de vista de Naturgy en lo que tiene que centrarse este sector en los próximos años es en inversiones productivas, que van a dar lugar a mejora de la calidad y de la competitividad del nuestro servicio. Y, por tanto, lo que se requiere más que de fondos, es de la adecuada regulación y normativa, para asegurar la inversión para movilizar nuestra capacidad financiera. Junto a una visión a medio plazo, para que el sector energético desarrolle las apuestas tecnológicas necesarias a futuro como el hidrógeno, gas renovable, la movilidad renovable, etc.».

Por su parte, Claudio Rodríguez destacó cómo la COVID-19« nos ha puesto ante uno de los riesgos quizá uno de los menos valorados, y nos ha situado ante la evidencia de que esas crisis son duraderas y hacen plantearse la posibilidad de un cambio en el modelo energético. Lo que, a su vez, obliga a no precipitarse, porque se ha de establecer una transición adecuada para mantener un coste de abastecimiento a un coste competitivo. Se trata de facilitar la incorporación de esos gases renovables que sí o sí van a estar en nuestra economía, para marcar un futuro coordinado y competitivo».

Para Javier Brey ,« energía, recuperación económica e hidrógeno, están estrechamente relacionados. El Pacto Verde de la Unión Europea plantea una descarbonización total en los cuatro sectores de la economía: energético, y residencial. Con la situación sobrevenida del coronavirus, Europa se plantea la recuperación y vuelve al Pacto Verde, porque este habla de sostenibilidad y de invertir dinero de la Europa de 2023 o 2040, en negocios que no se agoten en el tiempo, en negocios sostenibles. Se tendrá que invertir ahora el dinero en áreas que vayan a favorecer la recuperación económica y, por tanto, poder devolver ese dinero. En esta apuesta por la des carbonización y el aumento de las energías renovables, ser requiere un elemento como el hidrógeno y su contribución ala total des carbonización.

Eva Pagán, recordó cómo« antes de la pandemia ya hablábamos de una transición energética como un reto, una transformación del modelo energético, un cambio hacia un modelo mas sostenible, descarbonizado, de electrificación de la sociedad etc. Para REE se hace necesario impulsar todo aquello que veníamos recomendando en esta senda de la transición, es unánime desde todos los ámbitos que es el momento de dar un paso firme. Más aun con el reto de gestionar adecuadamente los fondos de recuperación. El sectorsu capacidad de innovación y de dinamizar, yo creo que está perfectamente preparado para ello».

La contribución de la ciencia a la transición energética fue el foco en el que se centró nieves vela ,« en una coyuntura tan compleja como la actual, es la ocasión para afrontar la transición ecológica y energética, que para mí debe se la columna vertebral de la recuperación. En este entorno la ciencia y la tecnología, la I+D+ ies un instrumento clave para facilitara la industria y las empresas de energías renovables mayor competitividad. Tenemos que potenciar un tejido de I+D+I de excelencia que de soporte a estas empresas, para generar e introducir innovaciones disruptivas, que puedan ser transferidas a la industria del sector a muy corto y medio plazo, y facilitar el despliegue de soluciones novedosas como almacenamiento, el hidrógeno verde o la hibridación».

Para Oscar Barrero, de cara al futuro« la transición energética en España nos puede situar en una posición competitiva muy interesante, por nuestros precios más bajos frente a nuestros competidores. Es, también, un sector que ha sido muy capaz de atraer mucha inversión. Además, tenemos la posibilidad de convertir la industria energética en exportadora, de conocimiento y tecnológico, de primer orden en los próximos años y que puede ser un factor muy importante en la recuperación económica. Es un área que nos debemos creer, porque tanto en renovables como en hidrógeno, podemos ser una potencia exportadora, tememos casos de éxito de desarrollo de la industria, de la tecnología y, por tanto, del conocimiento».

En este punto, el de España como exportadora de energía, tecnología y conocimiento, hubo acuerdo entre todos los ponentes. Para Javier Brey «tenemos lo fundamental, como es una red de transporte gasista, que frente a otros países, nos permite arrancar prácticamente ya, de manera que España se puede convertir en un importantísimo jugador en la economía del hidrógeno». Por su parte, Eva Pagán subrayó «la necesidad de desarrollar las interconexiones, y destacaría el desarrollo de REE de un proyecto previsto interconectar con Francia». Nieves Vela apuntó a la necesidad de «potenciar las instalaciones de demostración y prototipos, así como desarrollar instrumentos económicos para trabajar en líneas piloto y que puedan suponer un salto en la investigación para la industria». Claudio Rodríguez incorporó «la importancia de desarrollar una estrategia para el biometano, como fuente energética para sectores de difícil electrificación, como el marítimo». Larrea incidió en que «las empresas energéticas tenemos una gran capacidad de invertir en terceros países, Y con eso van también know how, tecnología, provisión de bienes de equipo, conocimiento, etc.».