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Energía

Draghi urge a Europa a bajar los costes energéticos

El expresidente del Banco Central Europeo advierte que la energía sigue siendo uno de los grandes retos europeos

Francisco Reynés y Mario Draghi archivo

Mario Draghi, ex presidente del Gobierno de Italia y del Banco Central Europeo, y recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias, ha sido hace unas semanas, el protagonista de una edición especial de Energy Prospectives, el foro de reflexión energética impulsado por Fundación Naturgy junto a IESE Business School.

En el encuentro, que se enmarca en el primer aniversario de la presentación del Informe Draghi, se han analizado la consecución de los objetivos, si se han puesto en marchas las recomendaciones contenidas en el informe y en qué punto se encuentra la Unión Europea respecto al resto de potencias mundiales.

El Informe Draghi marcó una hoja de ruta ambiciosa para fortalecer la competitividad y la autonomía de Europa en materia de sostenibilidad y energía. Doce meses después de su publicación el continente, en opinión de Draghi, se encuentra en una posición aún más frágil que entonces, con solo un 11,2% de las 383 recomendaciones plenamente ejecutadas.

Además, “se encuentra en una situación más complicada que hace un año, dada su dependencia de materias primas y de tecnología”, a ello hay que sumar “la importancia que está cobrando actualmente la situación geopolítica, la seguridad y la resiliencia de las cadenas de aprovisionamiento”.

Desde la publicación del informe, el escenario internacional ha evolucionado de forma significativa. Estados Unidos, China e incluso Japón, están implementando una política industrial más rápida y efectiva que en Europa. Ante esto, Draghi ha mencionado que después de publicar el informe se hizo una crítica al proteccionismo de la política industrial, lo que ahora pierde fuerza ya que cada vez más potencias lo adoptan. En este sentido, considera que tanto EE. UU. como China aplican políticas industriales, aunque con modelos distintos. Además, apuntaba la necesidad de revertir el peso de la inversión privada en I+D en Europa, y equipararlo al modelo estadounidense donde la inversión pública es mínima y el peso está en el sector privado.

Ante esta realidad, Draghi avanzaba que entre las prioridades inmediatas a partir de sus recomendaciones más urgentes están las reformas necesarias para abarabtar costes y garantizar la competitividad, una mayor inversión mayor y hacer frente a la regulación actual para poder fortalecerse internamente.

Para Draghi el papel que deben desempeñar las administraciones públicas a la hora de ayudar a la Pymes a ser más competitivas es crucial ya que representan el 70% del empleo total y por tanto está en juego la propia estructura industrial europea. Y recordó que cuando preparaba el informe quedó claro que, aunque la financiación existía, el gran obstáculo para los pequeños y medianos empresarios europeos era la escalabilidad, lo que evidencia que Europa no está creando las condiciones adecuadas para escalar a las empresas locales.

El gran reto de la energía

En su opinión, la energía sigue siendo uno de los grandes retos de Europa. Las empresas europeas se enfrentan a precios de gas y electricidad más elevados que Estados Unidos, lo que impacta directamente en la competitividad industrial europea. Para hacer frente a esta situación, Draghi insta a una reforma urgente para que los costes energéticos en Europa sean competitivos. Para el expresidente del BCE, es prioritario que Europa profundice en la reforma del mercado energético, ya que la situación ha cambiado y ahora importa tanto el origen de la energía como su precio.

Además, en Europa, los permisos para infraestructuras tardan hasta nueve años en estar disponibles debido principalmente a una gobernanza muy fragmentada. El informe propone vincular precios a contratos a largo plazo y renegociar contratos por diferencia, agilizar permisos y hacer de la financiación pública común la regla para proyectos de interés europeo, reduciendo cuellos de botella y mejorando costes y seguridad, y apostar por la neutralidad tecnológica.

Finalmente, y como también menciona en su informe, ha destacado la urgencia de una mayor coordinación europea en la gestión de bienes públicos, como las infraestructuras de red. Con ello, ponía en valor la labor que está llevando a cabo el sector privado, que ya avanza y explora cómo lograr los objetivos. Sin embargo, ha puesto el foco en que el mayor esfuerzo debe venir del sector público, que debe simplificar las normativas y la legislación. Señalaba que urge un marco común y, para impulsarlo, el sector privado debe ayudar a cambiar la opinión pública, usando su altavoz para que se escuche y se reformen las normas.

Para concluir, Mario Draghi ha hecho una reflexión -en un escenario a 10 años-sobre cómo Europa puede alcanzar el éxito. “la solución pasa por acelerar el crecimiento y descarbonizar al mismo tiempo. El objetivo último es un continente energéticamente independiente, competitivo y de alto crecimiento”. “Es decir, descarbonización y competitividad, entendiendo la descarbonización como la palanca para fortalecer la competitividad”.

En esta jornada especial también ha participado, Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, quien ponía en valor “la solidez de las ideas y la precisión de diagnóstico, además del europeísmo” del excomisario europeo. Por eso, “nos interesa especialmente conocer sus propuestas en energía y economía y cómo pueden traducirse en soluciones concretas”, finalizaba.

Por su parte, Franz Heukamp, director general de IESE, destacaba el papel esencial de la energía en la vida de las personas, de ahí que “debamos garantizar su suministro de forma estable y asequible, con un entorno regulatorio previsible”.