La RazónAP

Terror Rojo en Monóvar

En territorios del Frente Popular, comités de UGT, CNT y FAI asesinaron a familias enteras, así coo destruyeron e incautaron bienes de valor incalculable

La Auditoría de Guerra del Ejército de Ocupación, del Ejército Nacional, recopiló los delitos (asesinatos, robos, incendios, etc.) cometidos en los territorios controlados por el Frente Popular, y ejecutados por comités formados por elementos de sindicatos UGT, CNT y FAI.

Estas informaciones fueron recogidas por las declaraciones de prisioneros y pasados, y constataron que todas las tropelías de los comités tuvieron el mismo proceder, y se produjeron en las mismas fechas, que solo pudieron deberse a una dirección y consignas centralizadas, con el mismo patrón de la revolución bolchevique rusa.

Llama la atención el descaro con que aquellos sindicatos reclamaron, después de la Transición, los bienes incautados al finalizar la guerra, sin oposición alguna jurídica y política. Sin haber reparado nada de lo que destruyeron e incautaron, cuya suma financiera es elevadísima y su valor histórico y artístico incalculable e irreparable.

El comité de Monóvar (Alicante) se constituyó el mismo 18 de julio, y la Auditoría de Guerra relata algunos de los crímenes:

“También hubo gran número de asesinatos y también los mismos procedimientos y el mismo sadismo dominó en este pueblo. Familias enteras fueron asesinadas como la de D. Ramón Alfonso que fue asesinado, junto con su mujer y su hijo, D. Paulino Verdú, D. José Maruenda, D. Bernabé el “Malalco”, a D. Luis Vidal y hermanos, D, Luis Vicó, a el “Botero”, a Trosqui, a las hermanas Angelinas, al niño José Rico de Masas, el autor de este infanticidio se ufanaba de ello, Luis Vicent, a D. Luis Maruenda lo sacaron de casa por la noche y lo asesinaron en la carretera de Pinoso a Yecla, a Manuel Vidal Bonmartí y a Juan Ramón el gitano lo detuvieron a ambos y los llevaron a la cárcel de la población, donde estuvieron 4 o 5 días, y después les dieron la libertad diciéndoles no había nada contra ellos y la misma noche los sacaron de nuevo de sus casas, en un coche, y en la carretera de Novelda los mataron, dejándolos abandonados en el campo, Manuel Vidal Bonmartí quedó herido gravemente desangrándose hasta que murió, a Paulino Verdú, a Queremón Alfonso, a José Ros y a Hermelando Bernabé los de Monóvar los sacaron de la cárcel de Alicante diciéndoles que iban a libertarles, pero los condujeron al cementerio de Monóvar, donde ya minutos antes de llegar estas víctimas habían asesinado al hijo de Queremón Alfonso, que estaba en el depósito de cadáveres moribundo, invitando a su padre a que entrase donde estaba su hijo, y preguntándole si lo reconocía, después de esta escena asesinaron a todos los detenidos. Hermelando Bernabé al ver la situación gravísima y desesperada en que se encontraba agredió de un puntapié a uno de los asesinos, muriendo este también al día siguiente, a José Vidal Bonmartí lo detuvieron en Lorca, y lo llevaron a Monóvar y en el cementerio le obligaron a cavar su fosa y allí lo asesinaron”.