Locos por el móvil al volante

Mas de 17 millones de españoles reconocen que mirar el móvil es lo primero y lo último que hacen cada día y la media de utilización de este teléfono es de 4 horas y 10 minutos. 7,1 millones se consideran adictos al uso de este aparato

Aunque disponer de un teléfono móvil en el coche puede ser muy útil en caso de urgencia o avería, lo cierto es que su uso al volante puede ser muy peligroso. Y un 34,5 por ciento afirma usar el móvil cuando está al volante ya sea para consultar el GPS, atender llamadas o leer mensajes. En el caso de los jóvenes, este uso se intensifica ya que es un 49% el que asegura que utiliza de este dispositivo al volante. En concreto, el 10% afirma que lo usa para mandar mensajes mientras conduce y un 13% asegura que lo utiliza para leerlos. Según los estudios realizados entre usuarios de automóviles, tras un minuto y medio hablando por el móvil, aunque sea con manos libres, el conductor deja de percibir el 40% de las señales de la carretera, su velocidad media desciende un 12%y tarda bastante más en reaccionar ante un imprevisto. Además, si el conductor circula a 120 kilómetros por hora y a la vez escribe un mensaje de texto o contesta un whats-app, recorre sin darse cuenta hasta 660 metros a ciegas.

Los datos de esta encuesta son muy significativos respecto a la enorme dependencia que sufrimos del teléfono móvil. Y más en los jóvenes que cuentan entre 18 y 24 años, el 44% de los cuales alcanzan una media diaria de 6 horas y 43 minutos.

Las mujeres utilizan el móvil 50 minutos más al día que los hombres, una media de 4 horas y 57 minutos diarios, casi un 9% por encima de la media. El tiempo diario de utilización se ha incrementado en casi dos horas en los dos últimos años.

De esta forma, más de 7,1 millones de españoles se consideran adictos al móvil, casi un 4% menos que el año pasado lo que demuestra que, aunque el uso diario aumente, la percepción sobre la adicción disminuye normalizando cada vez más este hábito. Aun así, esta alta dependencia preocupa a los españoles, pues el 30% afirma que le gustaría reducir el uso de este dispositivo pero no sabe cómo y a un 50% le preocupa el uso tan intensivo que hacen sus familiares y amigos.