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Las fábricas de automóviles entran en la fase 4.0

Para hacer frente a los retos que plantean la conducción autónoma y la digitalización, la industria está virando hacia factorías eficientes y flexibles.

Con la inteligencia artificial (IA) las máquinas aprenden y pueden llegar a anticiparse.
Con la inteligencia artificial (IA) las máquinas aprenden y pueden llegar a anticiparse.

Los robots que realizan complejos procesos de soldadura y las cadenas de producción en la que todo está preparado para que en una misma línea se puedan fabricar distintos modelos de automóviles son un gran avance en las fábricas más modernas, pero la fuerte competitividad del sector y los retos a los que se enfrenta han dado lugar a un nuevo término: la industria 4.0.

En este nuevo concepto de fábrica se pueden ver vehículos de transporte autónomos que entregan los componentes a los puestos de trabajo digitales, soluciones robóticas que ayudan a los trabajadores y procesos de inspección de calidad con la ayuda de la inteligencia artificial que garantizan menos fallos, tanto en el proceso como en la vida útil del producto, un aspecto que también puede influir en los costes de las garantías. Además, gracias a la tecnología 5G, la comunicación entre máquinas y sistemas funciona sin problemas, casi en tiempo real.

En esta nueva visión de la industria 4.0 la firma alemana Bosch tiene un gran protagonismo, convirtiendo lo que era una visión en una realidad palpable, un trabajo que comenzó en 2012 al tomar la decisión de conectar la producción y la logística, una estrategia que mejora la competitividad. De hecho, el área empresarial Industrial Technology de Bosch ha experimentado un sólido crecimiento del 8,9 por ciento durante el pasado año, con ventas que ascendieron a 7.400 millones de euros.

La fabricación altamente automatizada no puede entenderse si los materiales no llegan a tiempo a la línea de producción en las cantidades correctas. En la feria Hannover Messe, Bosch presenta el Active Shuttle, un vehículo autónomo que transporta materiales desde el almacén hasta el área de producción donde se necesitan esos componentes, sin que los trabajadores intervengan en ningún momento, porque una plataforma núcleo integrada facilita la carga. El Active Shuttle tiene sus propios escáneres láser para buscar su propia ruta, reconociendo vehículos y personas que se encuentra en el camino, con la ventaja de que aprende al crear un mapa del sitio, que actualiza constantemente.

Personas, máquinas y datos son los tres pilares del éxito de la fábrica del futuro, siendo necesario un software específico para que trabajen en armonía. La unidad operativa Bosch Connected Industry y los servicios agrupados que se han desarrollado a su alrededor permiten conocer en todo momento la ubicación del transporte para garantizar entregas puntuales. La inteligencia artificial (AI) posibilita que las máquinas aprendan a anticiparse, con enormes posibilidades en control de calidad, mientras que el estándar de comunicación móvil 5G desempeña un papel clave al transmitir datos hasta 100 veces más rápido que el anterior estándar, mejorando también la fiabilidad.