Escena
La verdad es una pésima actriz y rara vez se sube al tablao
Ángela Vallvey

Los todopoderosos gobernantes cometen errores sabiéndolo, siendo conscientes de ello, porque poseen mucho poder, pero también por debilidad. Y eso a pesar de que los presidentes, verbigracia, tienen incontables asesores, si bien los escogen por razones poco relacionadas con el conocimiento o el mérito, de modo que, por ellos inducidos, meten la pata hasta el astrágalo. El poder gusta mucho de prestar oídos a los pelotas que le alaban el color del traje, quizás por eso no cuidan a la verdad, ni sus apariencias. ¿Será incompatible la verdad con el ejercicio del poder…? Verbigracia, ¿a qué cráneo privilegiado se le ha ocurrido que se puede anunciar una supuesta «verdad» de Estado (los indultos a los presos independentistas catalanes) en un teatro, por boca del presidente del gobierno que concede indultos no solicitados…? ¿Entre los 1200 asesores de Sánchez, ninguno ha estudiado simbología?, ¿no tienen un poco de cabeza, ni saben qué imagen trasladan al mundo subiendo a un jefe de gobierno a una platea, a un teatro donde se ejecutan bufonadas, músicas, tragedias, óperas…? ¿Saben qué mensaje trasladan haciendo esta ‘puesta en escena’?: «Esto es puro teatro, y yo soy el actor principal, leo palabras bonitas escritas en un libreto que alguien ha compuesto para que me luzca. La vida real no tiene nada que ver con lo que ocurre ahora mismo en este escenario, donde consumamos una farsa, una representación…» Cuentan que, en la antigua Europa del Este, la policía más benevolente (la que no lo era tanto, tiraba de otros métodos…), cuando reunía a un grupo de sospechosos de algún delito, les ordenaba que comieran cada uno un cuenco de arroz seco. Al que se le atragantaba, lo detenían por culpable. Era un barato detector de mentiras. La mentira produce cambios visibles en el organismo de quien la pronuncia. Sequedad en la garganta, congestión, paralización gestual… Quizás los poderosos, para demostrar transparencia, deberían dar sus discursos mientras mastican arroz seco. Claro que muchos ya han confirmado ser unos actores consumados, que jamás se atragantan. Al contrario que la verdad, que es una pésima actriz y rara vez se sube al tablao.