La Moncloa bien vale unos millones

Como ya no hay elecciones en Madrid no importa darle una lección. El dinero público se utiliza con absoluta arbitrariedad.

Eduardo Parra Europa Press

Hay que reconocer que el Gobierno socialista comunista no se corta un pelo y ha decidido castigar a Madrid en tiempo y forma. Ha esperado al proyecto de presupuestos para mostrar que es implacable con una comunidad que ha cometido la herejía de no votar a la izquierda. Lo hace con absoluto descaro y sin guardar las formas. En cambio, Cataluña se ve enormemente beneficiada porque recibirá 2.430,74 millones frente a los 1.151,46 de Madrid. La posibilidad de que se celebren elecciones anticipadas en Andalucía ha hecho que sea la segunda que recibe un mayor importe con 2.267,07 millones, porque intentará que el socialista Espadas o Cuchillos, sigo despistado con el nombre pero intentaré recordarlo con el tiempo, pueda aprovecharlo. Como ya no hay elecciones en Madrid no importa darle una lección. El dinero público se utiliza con absoluta arbitrariedad. En mi condición de catalán me podría sentir contento, pero como español me parece una indignidad. La realidad es que Madrid cuenta con el 14% de la población española y genera más del 19% del PIB.

El sentido común indica que debería tener una mayor aportación. La desfachatez es tan descarada que solo recibe un 8,9% del total que es una cifra inferior al 10,3% del año anterior. En cambio, Cataluña logra un 17,4% y crece un 6,14%. Es una estrategia zafia, que solo hace generar un mayor apoyo hacia el PP en Madrid aunque a Sánchez no le debe importar porque su estrategia es buscar los votos en la periferia. La teoría es que aquí no pueden bajar más, mientras que Cataluña, Valencia, País Vasco, etc. son básicas en su objetivo de conformar una mayoría permanente con podemitas, independentistas, antisistema y bilduetarras. Cabe suponer que aprovechará la negociación presupuestaria, donde todos los gobiernos se guardan partidas, para favorecer al resto de aliados. Cada voto tiene un precio. En el caso de los independentistas es lo que recibirá de más para posponer la mesa de diálogo y ayudar a ERC en su pugna con Puigdemont y los suyos. Como diría Enrique IV, La Moncloa bien vale unos miles de millones de euros, aunque sea a costa de perjudicar al motor de la economía española. O si lo prefieren, pueden actualizar su programa para el bienestar del pueblo francés: «un pollo en cada cazuela».