Feliz ‘eso’

La Comisión Europea pretendía que felicitáramos las fiestas en lugar de la Navidad para no molestar

Chapu Apaolaza

La Comisión Europea ha retirado una directriz de lenguaje inclusivo en la que invitaba a felicitar las fiestas en lugar de la Navidad para no molestar a los no cristianos. Le deseas a alguien una Feliz Navidad y resulta que le estás nombrando a la madre. No lo entiendo muy bien pues si uno si no celebra la Navidad, qué le importará cómo la llamen. Bien pensado, si no se nombra la Navidad por si el interlocutor celebra otras fiestas religiosas, esas fiestas no se podrán nombrar tampoco. Hablo de celebraciones que son minoritarias en Europa sobre las que los gobiernos muestran mucha prisa por felicitar. Así es cómo el presidente de tu país te felicita el Año del escarabajo, pero no la Navidad y se vienen los eufemismos ya conocidos: “Felices saturnales”, “Feliz solsticio”, o incluso “Feliz ‘eso’”. Alguien terminará felicitando a su madre con una fórmula perfectamente elíptica del estilo de “Mamá: Viva Vigo”.

El lenguaje inclusivo termina por resultar muy exclusivo. Al encontrarse con alguien, uno termina por preguntarse si es cristiano, mahometano, adventista o pastafari y teme que le moleste cualquier cosa. Lo sabe distinto. Sobre el papel, la intención de este tipo de medidas es buena, pero tengo la sensación de que, gracias a ellas, lo que llamamos “el otro” es más el otro que nunca.

Un tipo que se llama Juan Luis se termina preguntando quién es ese que tiene delante, un occidental caucásico, punto obeso, de género binario, quizás, aunque no se lo parece -ya estamos con las apariencias-, y al fin y al cabo no le gustaría estereotiparlo, mucho menos cosificarlo. Viendo los ojos rasgados, puede ser que alguno de sus antepasados haya sido racializado, acaso colonizado y debería pedir perdón en nombre de alguien, piensa, cuando escucha una voz que le dice: “Juan Luis, es tu padre”. Me gustaba mucho aquel chiste que me contaba Luisito de la Pascua en el que uno le preguntaba a otro: “Te conozco de algo” y este le respondía: “Soy tu hermano”. “Sí, pero de eso no es”.