Otro fracaso de los comunistas

«Sánchez tiene unos socios muy poco recomendables, cuyas simpatías están con Putin y no con las democracias»

FOTO: Jesús Hellín Europa Press

Lo más divertido de las manifestaciones que organiza la izquierda radical es que hay más organizaciones convocantes que asistentes. Le sucedió en las pasadas elecciones andaluzas donde sacaron menos diputados que partidos formaban las coaliciones que concurrieron a las urnas. Cualquier observador extranjero se hubiera quedado estupefacto este domingo con la fracasada manifestación organizada bajo el lema «No a las guerras. No a la OTAN. Por la paz». La razón de su sorpresa estaría en que los comunistas que salieron a la calle son los mismos que forman parte de la pintoresca coalición que gobierna España. El nivel de incoherencia es enorme, porque somos anfitriones de la Cumbre de la OTAN que pidió Sánchez. La realidad es que tiene unos socios muy poco recomendables, cuyas simpatías están con Putin y no con las democracias. Al final, los comunistas hablan un mismo lenguaje y comparten unos objetivos que pasan por la destrucción de los derechos individuales y las libertades públicas. Es lo que hacen siempre que gobiernan. La manifestación, con unas 2.000 personas, no pudo ser más casposa y viejuna. Fue promovida por una estrafalaria «Desarma Madrid». Esta plataforma estaba repleta de grupos, colectivos y partidos que a duras penas se representan a sí mismos.

He de reconocer que mis favoritos son los Yayoflautas y las diferentes variantes del comunismo, porque una buena noticia es que están tan divididos que resultan patéticos. A la convocatoria acudieron colectivos de distintos puntos de España, que ayudaron a que el ridículo no fuera todavía, si cabe, mayor. El esfuerzo de convocatoria se saldó con esos motivados pacifistas que siempre están al lado del agresor y nunca de la víctima. Esos fervorosos enemigos de la OTAN son una colección de majaderos que repiten las mismas consigas que promovía el Kremlin durante la Guerra Fría. Es casi entrañable escuchar el lema «bases fuera». Putin es un comunista de manual que sueña con el imperio soviético y la hegemonía mundial del comunismo que pretendían genocidas como Lenin y Stalin. Es lo que vivió como teniente coronel de la KGB. Los partidos comunistas y sus socios quieren acabar con la OTAN, la UE y las democracias para imponer sus ideas totalitarias. No hay que creerse sus mentiras pacifistas, porque siempre están en el lado equivocado de la Historia.