Especial

Para los actuales opresores, todos nosotros somos «especiales», o sea: pura broza social

Ángela Vallvey

Según el diccionario de la Lengua Española, «especial» significa «singular o particular, que se diferencia de lo común; que está por encima de lo normal» al ser más estimado o significativo. También: «destinado a un fin concreto». Resulta curioso examinar cómo la jerga comunista contemporánea utiliza este término. El comunismo, que ha hecho del igualitarismo un blasón de éxito internacional, siente una irónica querencia por lo «especial». Así, en Cuba la autoridades castristas declararon inaugurado un periodo «especial» cuando la URSS colapsó y, a partir de 1991, dejaron de llegar a las arcas del régimen los ingentes recursos con que los soviéticos sostenían a la pequeña isla caribeña. Entre 1990 y 1993, el PIB de Cuba se redujo casi un 40%, hubo restricciones severas al consumo del petróleo y derivados, que hasta entonces los castristas obtenían de la URSS, y el racionamiento se volvió más estricto (todavía). Más de treinta años después, el neocomunista Putin anunció ante sus súbditos rusos: «He tomado la decisión de llevar a cabo una operación militar especial». E invadió Ucrania, iniciando una guerra que estamos perdiendo todos, menos él y su señora. Aseguró que sus planes no eran «ocupar territorios ucranianos». No los ocupa, en efecto: los demuele. El uso del vocablo «especial» es indicio de que Putin mantiene unos cimientos soviéticos comunistas en los que se ha criado, y creado a sí mismo. Es su naturaleza, no puede evitarlo: es un tirano soviético vintage. El término «especial» brilla, pues, en la escena internacional igual que en Cuba hace décadas; ha vuelto a erigirse en bandera agitada ante la opinión pública mundial. Tras él se oculta la realidad de la «guerra», del «hambre» y de cualquier indignidad. Porque detrás de una bandera se pueden esconder todo tipo de grandes ideales, pero también de desmanes, porquerías, abusos y maldad. Para los actuales opresores, todos nosotros somos «especiales», o sea: pura broza social. Y lo que la historia nos enseña es que la palabra «especial» en boca de estos elementos mandatarios significa realmente: «Muerte, guerra, hambre, destrucción... Estás jodido. Tú verás».