Las subidas de sueldos de los ministros

«El Gobierno se equivoca sentando el precedente de una subida del 4%»

Francisco Marhuenda

Es cierto que resulta fácil caer en la demagogia o las exageraciones cuando se habla de los sueldos de los políticos. Y siempre he defendido que cobran poco. Lo aclaro porque no quiero que parezca una contradicción la crítica que hago a la subida de sueldo de los ministros que se incluye en el proyecto de Presupuestos. En este caso, creo que lo acertado hubiera sido la congelación. La cifra es irrelevante para las cuentas públicas, pero muy simbólica en un momento en que sufrimos una grave inflación, que será duradera en el tiempo, y hay que asumir el incremento de las hipotecas. En este contexto, un pacto de rentas, explícito o implícito, es fundamental, porque las salvajes decisiones que se están adoptando con los tipos de interés pueden tener consecuencias demoledoras. Es verdad que la cómoda posición de los gobernadores de los bancos centrales, con una vida económicamente resuelta, sueldos elevados y pensiones fabulosas, les hace optar por las líneas más duras para contener la inflación ya que no afecta a sus bolsillos. A estas alturas creo que se han excedido, pero el tiempo dará o quitará razones.

El Gobierno se equivoca sentando el precedente de una subida del 4%, porque ninguna empresa podrá negarse a aplicar, como mínimo, este precedente. Lo mismo sucede con el sueldo de los funcionarios y las pensiones. Entiendo que estamos en un periodo electoral, excesivamente largo, y que quieren seguir en el poder, pero el coste puede ser enorme. Zapatero podría haber optado en 2011 por una política expansiva del gasto público, ignorado las recomendaciones de la UE y no reformado la Constitución. Al expresidente se le pueden criticar muchas cosas, pero creo que en este aspecto fue coherente y actuó con un firme patriotismo anteponiendo los intereses de España a los de su partido. No sé si hubiera cambiado algo si se hubiera endeudado, por ejemplo en otros cien mil millones, pero no lo hizo. En política es muy importante el fondo, pero también las formas. En estos momentos, la congelación del salario de los ministros y los altos cargos hubiera sido un mensaje claro y contundente, así como aplicar subidas más limitadas a los funcionarios y los pensionistas. Como es normal ahora todo el mundo querrá compensar la inflación.