Al portador

Un cierto «fraude» electoral permanente

«La dimisión de electos para que otros ocupen sus escaños, como ahora Espinosa en Vox, no es el mejor ejemplo»

Idries Shah (1924-1996), indio de origen afgano, escritor y editor, establecido en el Reino Unido, especializado en temas sufís, sabiduría que consideraba anterior al Islam, defendía –desde un pesimismo acendrado– que «la palabra ‘elección’ es un fraude mientras la gente elija solo lo que le han enseñado a elegir». España es una democracia consolidada y las elecciones se celebran con todas las garantías, sin que haya o haya habido sospechas o dudas sobre su desarrollo. Sin embargo, desde hace años se ha institucionalizado una especie de «cierto» fraude electoral que a nadie parece importar. El martes, Iván Espinosa de los Monteros, segundo de Abascal en la candidatura electoral por Madrid de Vox, anunció, antes incluso de tomar posesión, que renunciaba a su escaño en el Congreso de los Diputados. Es obvio que hay lío interno en Vox, en donde el protoultra o hiperextremista Buxadé cada día manda más, pero esa es otra historia. La renuncia de Espinosa hará que corra el turno y que otro integrante de la lista de Vox, que no salió elegido, sea diputado. Es cierto que los votantes optan por toda una lista, pero es dudoso que hubieran votado lo mismo si los cabezas de cartel fuera otros. Lo de Espinosa no es la excepción sino la norma. Pablo Iglesias, cuando se presentó a la presidencia de la Comunidad de Madrid, nunca ocupó su puesto de diputado. Hizo mutis por el foro. Es obvio que Podemos no hubiera obtenido los mismos votos sin Iglesias al frente de esa lista. Las dos primeras veces que Pedro Sánchez fue diputado no salió elegido, sino que hubo dimisiones –la de Pedro Solbes entre otras– y él ocupó puestos vacantes. En el PP, Feijóo confeccionó una lista electoral con la idea de que buena parte de los electos dimitiera si formaba Gobierno y que entraran los siguientes. Es todo legal y democrático, porque se vota una lista, pero de cierto «fraude», ya permanente. En otros países –en el Reino Unido y en EEUU y en España hasta hace unos años para el Senado–, hay elecciones parciales con frecuencia, cuando dimite o fallece un parlamentario, se convocan elecciones parciales y no está claro que, ahora, por ejemplo, el escaño al que renuncia Espinosa volviera a Vox si dependiera de los votantes, obligados en estos casos a elegir lo que se les ha enseñado elegir, como advirtió Shah.